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domingo, mayo 18, 2008

Complementando: Estudiar... (II)

En el post anterior hablaba sobre como estudiar no paga en estas tierras italianas. Poco después de publicarlo, un amigo quiso discutirlo conmigo en el messenger. La conversación fue bastante interesante, al menos desde mi punto de vista, y en mi opinión complementa muy bien lo que publiqué anteriormente. Mi amigo me dio la autorización para usar la conversación y aquí está, por supuesto su nombre lo mantendré en el anonimato.

"A: lei tu blog...
A1: lo mejor es que mucha gente me dice que me vaya a Italia
A: lol
K-2: bueno, tú tienes menos peos que yo
K-2: al menos eres italiano
A: sip, pero tengo titulo... un pedazo lindo de papel...
A: con el que ellos se limpian las nargas
K-2: eso sí
K-2: te tocaría validarlo
K-2: o entrar en alguna compañía donde eso no importara tanto
A: J2 ya paso bastante trabajo... :S
K-2 oh sí
A: pero fijate algo que a lo mejor no interprete del blog
A: el titulo si te da la herramienta para entender las cosas mas rapidamente
K-2: a lo mejor lo redacté mal
A: pero la Formación que te da la universidad, especialmente a nivel de ing, lic
K-2: es lo que quise decir, te recuerdo que algunas citas las puse directamente de otra gente
A: es bestial
A: más que ese "poder" que tu mencionas, creo, por la experiencia que he vivido, que la visión es más poderosa
A: supongo que un PHD te amplia incluso más, aunque sobre eso no puedo hablar... porque solo soy Ing.
K-2: al contrario, el doctorado lo que te ayuda es a concentrarte en un campo aun más restringido
A: yo que he trabajado con obreros y TSU te lo puedo decir... incluso, cuando llegas a niveles gerenciales, te das cuenta que las herramientas de la universidad no bastan
A: you need more, y ese more, me temo se llama postgrado
A: no me entendiste, no es la visión de un problema o área en específico... es la visión del trabajo y tu posición en él y como decides...
K-2: entiendo
K-2: pero no todo el mundo logra ver eso
A: yeap, y si como tu dices la gente que maneja las empresas tiene esa cabeza troglodita... it only rest to whish them... good luck
K-2: creéme que la tiene
K-2: parte de la crisis italiana tiene su origen en esto
A: mira, es sencillo, si tu no tienes titulo superior, y creciste como dices... no ves la necesidad de tener un ingeniero o un licenciado
A: en cambio, yo si se cuando necesito un TSU, un Ingeniero... e incluso las calificaciones y nivel de experiencia que debe tener para desempeñar una función
A: incluso en algunos casos, puedo contratar alguien que sepa más que yo en un área específica... así mi departamento mejora... y mis conocimientos también :)
A: en fin"


En fin, la conversación me pareció interesante y la he transcrito tal cual.


1Mi amigo es de ascendencia italiana. Su padre es de la Puglia, el tacón de la bota.
2J es un amigo italiano que en el 2000 dejó Venezuela porque no conseguía trabajo y se regresó a Italia (de hecho, el nació en Italia). Vive en el Veneto y después de pasar algo de trabajo, ahora le está yendo bien.

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viernes, mayo 16, 2008

En Italia, estudiar no paga...

En mi post anterior hablaba someramente sobre el divorcio existente entre la universidad y la industria italianas. Dicho divorcio no sólo se limita a quienes han hecho vida dentro de las universidades por largo tiempo haciendo estudios de postgrado o trabajando como investigadores, sino que incluye también a aquellos que se han molestado en quemarse las pestañas. En otras palabras, yendo directo al grano, un título universitario en Italia no paga. Así de simple. Esta información, ya sabida a nivel de cultura popular fue confirmada por el diario La Repubblica el pasado 09/05 bajo el título "La ganancia de los graduados sólo 120 euros de más al mes" (la traducción es mía). En este artículo se publican los resultados de un trabajo llevado a cabo por Unioncamere1 en donde se demuestra que los graduados universitarios ganan sólo 120 euros más que aquellos que no tienen títulos universitarios. Por supuesto, hablan del sueldo antes de los impuestos, la diferencia debe ser aun menor cuando tomamos en cuenta todas las alícuotas que se les descuentan a los trabajadores. El jugo del artículo es sintetizado en la siguiente cita del presidente de la organización:

"La nivelación hacia abajo,...,'es el síntoma más evidente de la escasa atención al mérito que caracteriza el mercado del trabajo italiano y señala un país desatento al valor del estudio y de las competencias, que arriesga mortificar los mejores recursos con los que puede contar para relanzarse."


En otras palabras, estudiar una carrera universitaria en Italia puede significar que estás perdiendo tú tiempo miserablemente. Esto indica por qué la caída del llamado "made in Italy": no se aprecia una fuerza productiva profesional ni se reconocen los méritos. En general, lo que cuentan son los contactos (cualquier parecido con otros países es pura coincidencia) y no las capacidades.

Lo peor es que esta enfermedad había sido ya reconocida por el gobierno Prodi en su programa de gobierno en el 2006. Y que incluso se habló de implementar los correctivos del caso. Pero no es sólo una cuestión de medidas gubernamentales, también es algo de cambiar la mentalidad de la gente, entender que un graduado universitario puede dar algo más que una persona que simplemente ha terminado el bachillerato. Lo triste es que la población italiana comparte buena parte de estos prejuicios, tal como lo demuestran las siguientes citas, extraídas del periódico gratuito City del 12/05, sobre el argumento:

  • "En Italia no hay meritocracia, los títulos universitario son considerados sólo pedazos de papel. Avanzan sólo los vivos y los recomendados". Aly84 (Ergo, el por qué de tantos problemas en Italia).

  • "Pienso que no sea [algo] tan escandaloso. Los títulos universitarios actualmente son sólo simples hojas de papel. El trabajo es otra cosa". Alex (me pregunto si este tipo le gustaría que sus hijos los tratara un médico sin ese pedazo de papel).

  • "Depende del tipo: ahora la mayor parte de los trabajos en el computador son repetitivos y cualquiera puede hacerlos". Lucy66 (eso explica por qué no puedo comprar un simple libro cuando el sistema de la tienda se cae).

  • "Soy un graduado universitario, pero conozco colegas che no saben hacer 'O' con un vaso. Es la experiencia la que hace la diferencia". Veleno (cierto, pero para tener experiencia haciendo ciertas tareas, ¿no es como lógico tener un bagaje teórico que te permita entenderlas más rápidamente?).

  • "El título universitario es importante por orgullo y cultura personal. Ser llamado Doctor: ¡guao!. Pero al final el verdadero título se debe obtener en la vida". Marianna Mod (excelente, la banalidad ante todo, ¡qué lindo se ve el "Dr" delante de mi nombre. Personalmente a mí me basta con que me digan señor. Por otro lado, el título que obtienes en la vida es el de difunto).

  • "No es una cuestión de méritos o de títulos, sino de conocimientos. A veces un diploma [de bachiller] es el mejor compromiso costo beneficio". Liberal76 (cierto, no todo el mundo nació para ser doctor, pero para ciertos trabajos no sólo la experiencia cuenta).

  • "Lamentablemente el título de estudio es un trozo de papel obtenido con fatiga. Lo que realmente cuenta es la experiencia que se hace en el tiempo". Sergio (pero sin ese pedazo de papel no se puede ganar experiencia)"


Como verán, mucha gente considera los títulos universitario simples trozos de papel, y que lo más importante es la experiencia. Es cierto que esta última es muy importante, dado que un trabajador con experiencia puede indicarte con precisión donde puedes encontrar un problema pero dependiendo del grado de educación de este trabajador, éste podrá decidir una mejor solución para dicho problema. Todo está al nivel de la competencia. Y como dije, todo el mundo espera que el médico que lo está tratando tenga muy buenos títulos universitarios, y eso vale para todas las profesiones.

Pero valga la pena recordar esta anécdota del papá de un amigo sobre las industrias del Veneto: muchas de las industrias textiles fueron fundadas por gente que trabajó por mucho tiempo como obrero en otras compañías; sabían que máquinas comprar y qué hacer, y cómo hacer un producto de calidad. Mientras Italia era líder del mercado, les bastaba copiar lo que hacían los demás para mantenerse. Cuando entró la competencia de las economías emergentes (véase China), muchos al no tener la capacidad de innovar o de producir a bajos costos tuvieron que cerrar o mudarse a otros países. Las empresas que sobrevivieron fueron aquellas que tuvieron la visión de cambiar y evolucionar, y que se dieron cuenta que a medida que se incrementaba la complejidad del mercado, era necesario contratar personal cada vez más capacitado.


1 Unioncamere es el organismo que agrupa todas las cámaras de comercio italianas.

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domingo, septiembre 02, 2007

Impuestos en Italia.

Italia es uno de los países europeos con una de las más altas tasas impositivas, gravando, en algunos casos, hasta un 43% de las ganancias de una persona. También es uno de los países de la Unión Europea con una de las más altas tasas de evasión por parte de la gente. Para dar un ejemplo de esto, el propietario de mi apartamento me cobra un poco más (casi el doble) de lo que dice nuestro contrato de arrendamiento para poder evadir impuestos, además de cobrarlo siempre en efectivo para que no queden trazas de ese dinero. Este comportamiento evasor ha hecho que se forme un círculo vicioso en el que la gente inventa nuevas formas cada vez más ingeniosas para evadir impuestos, mientras que el gobierno los sube para poder compensar lo que deja de recaudar, hasta llegar al punto actual en donde el nivel de impuestos que se pagan actualmente ha hecho que tanto el gobierno precedente, como el actual, incluyan dentro de su agenda la disminución de los impuestos. La verdad es que es el ciudadano común, el pequeño burócrata o empleado de empresa, quien mantiene al estado italiano pagando sus impuestos. ¿Cómo?, muy simple, descontándolos directamente de la paga, mientras que los grandes dueños de empresas y los políticos más importantes evaden de una forma u otra el pago de éstos, dado que los primeros pueden pagarle a asesores financieros para evitar pagarlos, mientras que los segundos crean leyes y normas que los exoneran.

Ahora bien, todos estos impuestos entran dentro de la idea keynesiana de la redistribución de la riqueza, es decir, el estado retiene parte de tu dinero para poder llevar a cabo obras que nos deberían beneficiar a todos, tales como escuelas, vías de comunicación, hospitales y demás. También dentro de esta categoría se encuentran los subsidios a ciertas personas (naturales o no), el mantenimiento del aparato burocrático, pagarle los sueldos a los sacrificados líderes, etc., etc. etc. Esta idea sería muy noble si a los contribuyentes nos preguntaran si queremos que nos quiten esa plata, o si pudiéramos controlar esos gastos, o si el dinero que nos quitan no es desperdiciado. Todos sabemos que eso no es así. Al contrario, si el estado italiano fuese una empresa, deberíamos demandarla por incumplimiento de contrato, desperdicio de dinero y un largo etcétera, y que deberían devolvernos nuestro dinero. Eso, como bien pueden suponer, no es así.

El lector habitual de este blog ya se estará preguntando cuál es el punto de esta retahíla anti-impuestos, en la que critico la incompetencia del estado italiano1. La razón es muy simple: los diarios italianos han estado publicando diversos artículos y reportajes en los que se palpa el desprecio de los políticos italianos por la inteligencia de nosotros, los contribuyentes, independientemente de las ideologías que éstos representan.

En este caso, que me quiero referir es un pequeño inconveniente que tuvieron el Primer Ministro Romano Prodi y la Iglesia Católica debido a unas declaraciones que éste dio al semanario católico "Famiglia Cristiana" a principios de agosto en el que invitaba a la iglesia a poner su granito de arena en la lucha del gobierno contra la evasión. ¿Cómo?, usando la homilía dominical para recordarle a los fieles que es pecado evadir impuestos, o al menos que es mucho más ético pagarlos2. Estando en Italia, la respuesta no se hizo esperar tanto de la oposición como de quienes apoyan el gobierno, así como de la iglesia. No entraré en los detalles sobre lo que dijo la oposición, dado que los mayores evasores son de derecha (como Silvio Berlusconi, por ejemplo), pero algunos de sus miembros dijeron tildaron de loco a Prodi, así como dijeron que es mejor no meter a la iglesia en ese paquete. En cambio, me limitaré a traducir la contundente respuesta que dió el Padre Giorgio Murano dentro de las páginas de la ya nombrada revista:
"Querido Prodi, ¿tenemos que pagar para mantener vivas todas estas situaciones parasitarias?. ¿Y para favorecer el latrocinio que quita los bienes que deberían servir el interés público?. La Iglesia debe recordar a los ciudadanos el deber moral de pagar los impuestos. Pero también debe recordar a los administradores el deber de administrar el fisco en función del bienestar de la gente.

La Iglesia de una parte sabe que los impuestos deben ser pagados, de la otra tiene muchas dudas sobre la manera en que éstos son gestionados. Los "mass media" (sic) nos hablan constantemente de los privilegios de los políticos, los costos de la política, mucho de los cuales no son ni siquiera hechos públicos. De las catedrales en el desierto que han costado millones e inutilizadas, de las coimas que se deben pagar al partido o partidos de la criminalidad que incrementa terriblemente la estima de los costos iniciales. De los entes inútiles que continúan a vivir y de la creación de nuevos entes, de contrataciones clientelares, de la protección escandalosa a vagos incompetentes, de los enormes gastos militares."(La Repubblica, 9/8/2007, pag. 7)

Creo que es realmente ocioso agregar algo más, dado que este sacerdote resume en pocas palabras el descontento de quien vive en este país hacia el Estado, independientemente de su filiación política. Aunque cabe preguntarse: ¿qué es menos cívico evadir impuestos o desperdiciar éstos?



1Podría utilizar argumentos similares para criticar al estado venezolano pero yo no pago impuestos en mi país, los pago aquí.
2El gobierno actual promueve la doctrina que el civismo de una nación se mide en la cantidad de gente que paga sus impuestos: más gente paga, más cívico se es.

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domingo, julio 01, 2007

Emigrando (III).

Continuando mis posts relacionados (1, 2) con la emigración a Italia, he visto que me faltó completar una parte de la información sobre algunos de los tantos pasos burocráticos que significa hacer algo tan sencillo como mudarse a un apartamento. Luego de firmar el contrato y mudarte a tu hueco (expresión muy literal en mi caso), faltan un par de detalles que no te dicen pero que se espera que sepas: registrarte en la policía y en el Anagrafe, o Registro Civil, como decimos en buen español. Lo primero es obligatorio para todos los residentes de la república italiana: cada vez que te mudas debes ir a la Comisaría más cercana a tu casa a decir "muchachos, me mudé acá", casi como si uno fuera un criminal en libertad condicional. Lo peor del asunto no es eso, sino que de no hacerlo en 48 horas de haberte mudado, te arriesgas a que te pongan una multa del tamaño de la mamá de King kong. A nosotros nos pasó eso, por ignorancia, pero afortunadamente la persona que atendía en la Jefatura el día que fuimos a registrarnos, nos dijo que fuéramos dos días después, metiéramos una muela y ella nunca nos había visto por ahí, ahorrándonos unos 300 euros (que no enriquecen ni empobrecen a nadie, pero ¡cómo ayudan!). En cuanto al Registro Civil, sólo puedo decir que hasta ahora no tengo la más remota idea de la utilidad de este registro. Lo peor está cuando introducen tus datos y descubren que estás en el sistema por ser extracomunitario: si ya saben quién soy yo, ¿por qué debo informarles a cada rato donde vivo o qué hago?, ¡coño!.

En este mismo orden de ideas está una pequeña estafa que hacen en estas tierras y en la que caímos redonditos mi esposa y yo como un par de pendejos. Para más información sobre ésta, ir a este post.

Ya habiendo hablado de lo que significa buscar casa en tierras italianas, con los respectivos comentarios de mis lectores, me interesa hablar de otra cosa igualmente importante para quien quiere emigrar a esta parte del mundo: la validez de las calificaciones profesionales. Italia, como cualquier nación soberana, tiene una serie de reglas con las cuales uno puede ejercer su profesión, cierto, hay profesiones que requieren más papeleo que otras, como la de médico o abogado, y hay otras en la que las empresas se hacen más o menos la vista gorda con tu procedencia y te contratan de todas maneras, entre éstas profesiones están aquellas de carácter técnico como ingeniería y ciencias, es decir, mi área de trabajo.

Mucho de lo que voy a contar se basa en la experiencia de amigos y conocidos que pueden ser considerados como venezolanos con pasaporte italiano, más que de italianos nacidos en Venezuela, y quienes están en el área de ingeniería. Mi experiencia y la de mi esposa no la considero mayormente ilustrativa pero la contaré de todas maneras, así que procedamos a la búsqueda de trabajo en la bella Italia. Si alguno de mis lectores que vive en Italia puede añadir algo más en la sección de comentarios, ¡bienvenid@ sea!. Así que comencemos.

Cuando tu título no cuenta...

Dependiendo del trabajo y del país al que vas, tus cualificaciones pueden tener un valor diferente. Por ejemplo, en Venezuela si se desea ejercer profesiones como la de médico o ingeniero es necesario hacer una revalida del título universitario, de forma tal que nuestras instituciones educativas garanticen que tú eres lo que dices que eres. Cierto que en ciertos casos el empleador/empleado pueden hacerse la vista gorda: si eres un ingeniero no podrás pertenecer al Colegio y por lo tanto cualquier proyecto que firmes carecerá de valor legal. En algunos países europeos eso también es cierto, por ejemplo España o Italia, mientras que en otros, como Gran Bretaña, aceptan tus títulos sin mayores problemas.

Para poder revalidar un título universitario son necesarias diversas cosas: título, duración de la carrera y planes de estudios, todos ellos traducidos y con la respectiva Apostilla de la Haya. Éstos serán revisados por la entidad educativa correspondiente, la cual dirá cuantas materias se deberían cursar para revalidar el título. En el caso de España (esto lo sé por amigos que viven allá y a través de una charla a la que fui en el Consulado en Caracas) estos papeles son enviados al Ministerio de Educación, mientras que en Italia los documentos son evaluados por la universidad en donde se quiera revalidar el título. Esto es valido para aquellos que tienen el pasaporte europeo como para quienes somos 100% extracomunitarios.

Pero, ¿es posible que una empresa italiana contrate a alguien sin haber validado su título?, la respuesta es sí, pero es un sí condicionado: dependerá de tu carrera y del mercado de tu futuro empleador. En el primer caso, carreras como ingeniería son particularmente buscadas debido a que Italia, como al parecer buena parte del mundo, tiene una escasez de ingenieros en diversas áreas. Como tono divertido a esto, en Gran Bretaña y Australia hay escasez de barberos y peluqueros1, a quienes les dan un puntaje superior a, por ejemplo, los químicos2.

El segundo punto es el mercado donde se desenvuelve el empleador: si su actividad económica está orientada principalmente hacia el exterior, no será tan quisquilloso con un título no italiano; en cambio, si se orienta hacia el mercado interno, querrá que todos tus papeles estén en regla. Como ejemplo dos botones:
  • Un amigo trabaja como "Welding Engineer" para una empresa que fabrica tanques presurizados. Dicha empresa vende más del 80% de sus productos al extranjero. La empresa, a pesar de no ser muy grande, lo aceptó como ingeniero3 y él ha demostrado estar a la altura del cargo.

  • Una amiga después de hacer una maestría en estas tierras consigue trabajo en una empresa. Aceptaron sus calificaciones y le dieron las responsabilidades del caso. el detalle estaba en que cada dos por tres le recordaban que buenos eran al darle un trabajo, no teniendo una calificación italiana. La incomodidad que le producía esto, la hizo abandonar el trabajo y proceder a revalidar su título. Ya está a punto de graduarse.


Como ven, depende mucho del sitio de trabajo si se quiere ejercer la profesión de uno, y la única ventaja que uno puede tener sobre el italiano promedio es la movilidad: los italianos (como la mayor parte de los europeos) se mueven sólo para salir de vacaciones, lo que hace que sea muy difícil conseguir uno que quiera salir de su ciudad/provincia/región. Normalmente los que salen son aquellos que están pasando trabajo o que deseas mejores perspectivas que las que observan en su región, es decir, aquellos del sur del país, y éstos lo hacen a duras penas. Realmente es raro escuchar a un italiano contemporáneo dispuesto a dejar su región de origen por un trabajo. Muy raro.

Así que estimado lector o lectora, si piensa venir para acá, no se sorprenda que no tomen en cuenta sus títulos, no importa si es ciudadano italiano, o le ofrecen trabajos para los cuales Ud. siente que no le hacen honor a sus expectativas. Es normal. A pesar de su pasaporte italiano, Ud. es un extranjero, se nota cuando habla y por su forma de actuar.




1Chequeen en los sitios de inmigración de los gobiernos de ambos países para que vean.
2Para quienes llegan, este que está aquí es químico. Sí "químico puro", no ingeniero químico. ¡Ah!, y no existe eso de "químico puro", sino "químico", así a secas...
3De más está decir que es de la Simón ;).

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jueves, marzo 15, 2007

Sobre el gobierno Prodi.

Hace unas semanas puse un interesante artículo que ilustra la crisis que vive Italia actualmente (acá). Dicho artículo es un excelente resumen histórico de lo que ha sucedido en los últimos años en estas tierras, así que este post tratará un poco sobre los problemas del actual gobierno del Primer Ministro Romano Prodi.

El Olivo y la Unión.

La coalición que gobierno actualmente Italia es de tendencia centroizquierdista: izquierdista porque son mayoritariamente socialistas, y de centro porque les gusta vivir como ricos (los parlamentarios italianos son los mejor pagados de Europa). Esta coalición es conocida actualmente como "L'Unione" o "La Unión", aunque anteriormente se denominaba "El Olivo" o "L'Ulivo"; ¿la diferencia entre una y otra denominación?, pues, aparte de la cosmética (prácticamente son los mismos partidos), L'Ulivo posteriormente pasó a constituirse en una federación entre dos partidos de izquierda, "La Margherita" y "Democratici di Sinistra" (Demócratas de Izquierda), y gracias a su éxito, se espera que sea el embrión de un nuevo "Partido Democrático" que agrupe la mayoría de las corrientes socialistas italianas. Debido a esto, supongo, que debieron utilizar el nuvo nombre de L'Unione, aunque a mí me parece que este nombre fue escogido porque representa la unione de los socialistas en contra de Berlusconi y compañía.

Una vez medio aclarado el punto, tenemos que l'Unione está constituida por unos nueve partidos, a los que se le han añadido otros siete micropartidos, es decir, alrededor de dieciséis partidos conforman el actual gobierno Prodi, por lo que se podrá entender que tratar de complacerlos a todos es una tarea titánica, sobretodo a los mayoritarios. Esta variedad de partidos, en donde cada uno trata de imponer su propia agenda, ha hecho que el gobierno Prodi tenga desde el inicio una debilidad inherente: falta de cohesión. Es esta falta de cohesión lo que provocó la caída de Prodi, en donde las discrepancias originadas por el envío de más tropas a Afganistán es sólo la gota que derramó el vaso.

No hay cama pa' tanta gente...

Como dije anteriormente, cada partido que integra la coalición reclama para sí participación en las decisiones del gobierno, esto provocó que el actual tren de gobierno fuese constituido por unas 100 personas entre ministros, viceministros y secretarios. Tal variedad de grupos ha llevado a considerar este gobierno como uno de los más débiles que ha visto la Italia republicana. Como consecuencia de esto, desde el mismo momento en que se montó, la gente de Berlusconi (con él a la cabeza) ha estado constantemente repitiendo que en cualquier momento dicho gobierno caería. Tristemente, todos estos partidos coinciden profundamente en un solo punto: no permitir que Berlusconi vuelva al poder. El temor a un retorno de este individuo es lo único que mantiene unida a tan disímil grupo.

Lo peor de esta coalición es no tanto la variedad dentro de la misma (todos son de izquierda, sea radical o moderada) sino que antes de ganar las elecciones todos sus integrantes coincidieron en una serie de puntos recogidos dentro del programa de gobierno propuesto por Prodi durante las elecciones. Dicho programa contemplaba las liberaciones que actualmente se están llevando a cabo (que no son muchas, pero por algo se empieza), las reformas sobre las uniones civiles ("coppie di fatto", concubinos), y otras tantas que han sido torpedeadas tanto desde el gobierno como desde la oposición. Estos desencuentros llegaron a su punto culmine cuando se habló de enviar más tropas a Afganistán, momento en el que Prodi, a mi parecer, simplemente perdió la paciencia. Es tan grande el grado de absurdidad que al que esta gente ha llegado a votar en el Parlamento ¡en contra de sí misma!: durante la discusión en el Parlamento sobre la ampliación de una base americana en Vicenza (acuerdo suscrito por el gobierno de Berlusconi), el gobierno introdujo una moción a favor de ésta, la cual fue aprobada con los votos de la oposición, y en contra de los partidarios del gobierno. ¿Entendieron?, yo no, en otras palabras, el gobierno obtiene la aprobación de un acuerdo con los votos a favor de la oposición y contrario de la mayoría de sus partidarios. ¿Eso es o no es de locos?.

Otro ejemplo: durante una manifestación organizada en Vicenza en contra de la ya nombrada ampliación, Prodi tuvo que pedirle a sus ministros que por favor no manifestaran en contra del gobierno del que forman parte (¿?). Y sigo: recientemente hubo una manifestación en Roma a favor de los derechos de las uniones civiles, tanto para homosexuales como para heterosexuales, en la cual estuvieron presente tres ministros manifestando en contra del gobierno del que forman parte. Disculpen, pero, estando en el gobierno ¿no son ellos quienes deberían impulsar la susodicha reforma?, ¿no es precisamente esa la razón por la que fueron elegidos?. La política italiana da para todo, definitivamente.

¿Y entonces?

En mi humilde opinión, Prodi no va a caer tan fácilmente simplemente porque la alternativa no le gusta a la actual mayoría: Berlusconi. Ese es el colante, el pegamento que mantiene unida la coalición gobernante: el deseo de no ver a ese hombre mandando. Y esa debilidad intrínseca del gobierno lo que ha permitido a Prodi operar estos últimos nueve meses (casi diez). De hecho, a pesar de no ser de izquierda y de no compartir mucho de lo que propone Prodi, hay ciertas cosas con las que estoy de acuerdo, como las medidas para abrir la economía italiana así como la privatización de Alitalia, las cuales temo serían frenadas por los derechistas de Berlusconi (entiéndase por derechista mercantilista y no liberal), y totalmente detenidas si algunos socialistas llegaran al puesto de Premier.

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viernes, marzo 02, 2007

Crisis Italiana.

Había pensado en hacer una entrada resumiendo la crisis que existe actualmente en el gobierno italiano y que llevó a la renuncia y reconfirmación del Primer Ministro Romano Prodi, pero afortunadamente me topé con este excelente artículo publicado en Perfil.com (y que vi originalmente en El Independent) en el que el autor, Jorge Castro, habla un poco de la historia reciente italiana y como se incubó la crisis actual, de la cual la renuncia Prodi es sólo un acto más de esta mala comedia. Lo reproduzco en su totalidad. ¿Comentarios de mi parte?, creo que lo dejaré de tarea para el lunes ;).

El mundo cambia, Italia no

Por Jorge Castro
Perfil

La economía italiana creció 2% en 2006, la tasa más alta de los últimos 6 años; se había expandido 2,3% en 2000, y luego había ingresado en una etapa de estancamiento casi completo: no creció en 2003 (0%); aumentó 1,1% en 2004, y tampoco creció en 2005 tras haberse derrumbado un punto en menos de un año. En estos 6 años, el producto industrial italiano cayó 6,1%.

Italia ha sido en los últimos 15 años el país de menor crecimiento de la Unión Europea, por detrás de Alemania. Su competitividad internacional es cada vez menor por la estructura predominante de sus unidades económicas (pequeñas y medianas empresas), que intentan competir sobre la base del bajo costo laboral en sectores sometidos a una brutal competencia global (textiles, calzado, muebles) proveniente, sobre todo, del Asia-Pacífico (China, India, Bangladesh).

Más del 2/3 de sus trabajadores industriales se desempeñan en firmas de menos de 100 empleados, mientras que en Estados Unidos son el 37% y el 31% en la República Federal Alemana.

Italia, que sobrepasó el PBI británico en 1987, tiene hoy sólo 80% de la riqueza del Reino Unido; y su productividad es negativa en los últimos 3 lustros; su economía, además, perdió su tradicional instrumento de recuperación de competitividad, la devaluación. Se lo impide la incorporación al euro en 1998; por eso aumentan los costos y disminuye, en términos absolutos, su presencia en los mercados mundiales. La deuda pública fue 108% del PBI en 2006; y el déficit fiscal asciende a 5% del producto, 2 puntos por encima del límite establecido por el Tratado de Maastricht. Por eso, más del 25% del gasto público se destina al pago de los intereses de la deuda.

Los datos demográficos son convergentes con los económicos: 24,5% de la población tiene más de 60 años y la tasa de natalidad es negativa. La Segunda República Italiana ha sido así sinónimo histórico de estancamiento, disminución y envejecimiento de la población, y de pérdida de competitividad. El sistema que la precedió (Primera República: 1946-1992) fue, en cambio, una historia de éxito económico y estabilidad política. Los gobiernos de la Primera República fueron breves, pero con el mismo personal político e iguales partidos. Los primeros ministros se repetían a la cabeza de las coaliciones gobernantes 10, 11 veces (Giulio Andreotti); y la coalición de 5 partidos estuvo siempre hegemonizada por la Democracia Cristiana (DC), a lo largo de más de 50 gabinetes. El sistema fue estable porque estuvo encuadrado por dos “macrodecisiones”: la incorporación a la OTAN (1949) y el ingreso al Mercado Común Europeo (Tratado de Roma, 1957); por eso los gobiernos de la Primera República tuvieron sólo una agenda política doméstica. La inserción en el mundo se presumía. La Primera República era un sistema estable pero congelado, porque el principal partido de la oposición, probablemente mayoritario después de la Segunda Guerra Mundial, el Partido Comunista Italiano (PCI), estaba excluido del poder por definición, en el contexto de la Guerra Fría y de la incorporación a la OTAN. No había ni podía haber alternancia en el poder.

El resultado es que el régimen se mantuvo en el poder casi 50 años, y creó, inevitablemente, su estructura de financiamiento (“Tangentopolis”).

Son los años del “milagro italiano”, en los que la economía crece 8, 9, 10% anual, sobre la base de los bajos costos laborales y a través de un extraordinario aumento de la productividad, surgido de la migración masiva del campo (“Mezzogiorno”) a las ciudades del Norte.

Tras 15 años de estancamiento y decadencia, se aproxima en Italia el momento de la verdad. El sistema político no muestra capacidad de cambio endógeno: o hay crisis externamente provocadas, o continúan y se profundizan la parálisis y la decadencia.

El colapso de la Primera República no se debió a una movilización moral contra la Tangentopolis sino al fin de la Guerra Fría y a la desaparición de la Unión Soviética. Cayó la URSS (1990-1991), y súbitamente se despertó la indignación contra el sistema de financiamiento, vigente, notoriamente, desde 1950.

Esta semana, tras 9 meses de gobierno, renunció el primer ministro Romano Prodi, del Polo del Olivo (centro-izquierda); cayó por el voto en contra de dos senadores de su coalición; ahora lo probable son elecciones anticipadas, de inmediato o a través de un “intermedio técnico” que modifique el sistema electoral. En ese caso, las encuestas indican un triunfo de Silvio Berlusconi y su coalición de centro-derecha, La Casa de las Libertades. Berlusconi gobernó cinco años por segunda vez (2001-2006), el gobierno de mayor duración desde 1945. En esos 5 años no hubo cambios de fondo, de ningún tipo, y la decadencia se profundizó.

El mundo cambia, Italia no.


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martes, febrero 06, 2007

Impresiones de Venezuela II.

Prosigo con mis impresiones de mi última visita a Venezuela. La entrada anterior sobre el tema se consigue acá.

¡Ta' barato!, ¡¡dame cuatro!!

Una cosa que observé durante mi estancia en Venezuela es que sentía que había plata en la calle. Realmente se sentía una orgía consumista en cualquier lugar: ibas al Sambil y gente comprando; ibas a las Américas1 y la gente comprando como si no hubiera un mañana. Si ibas a busca un celular en oferta, ¡ya estaba agotado!. En otras palabras hay una gran cantidad de dinero en la calle que recuerda los días de la famosa Venezuela Saudita2, y al parecer no hemos aprendido de dicha experiencia... ¡Hasta tenemos un "Locoven" redivivo!... -_-. ¿Las razones de este boom económico?, pues no es razón de esta entrada discernirlo cuando ya hay quien lo ha hecho, recomiendo chequear algunos de estos enlaces en "El Liberal Venezolano" (1, 2) y "The Devil's Excrement" (1, 2). Para quien le dé flojera leer esos enlaces, la razón es el exceso de liquidez que actualmente hay en circulación lo que ha provocado ese aumento en el consumo.

Siguiendo con la onda del consumo, también observé algo interesante sobre los precios de las cosas: son horrendamente caras. Es increíble lo caro que está todo, sobre todo los rubros que son tradicionalmente importados al país, como computadores y equipos electrónicos. Cuando veía los precios, éstos no me cuadraban y decidí anotarlos y compararlos con los precios acá en Italia; decidí usar televisores de pantalla plana como patrón (quiero comprarme uno), vi los precios en diversas tiendas del Sambil, los convertí en euros,tanto controlados como libres, y los comparé con los precios (de los mismo productos) que daba una tienda electrónica italiana (Media World3). ¿El resultado? las tiendas venezolanas tenían un sobreprecio entre el 40 y el 50% con respecto a su par italiano. Dicha discrepancia se podría explicar con dos razones: 1)el tradicional ladronismo de los comerciantes venezolanos (en especial los del Sambil); y 2)los altos impuestos que éstos pagan. El primer punto es que el observador dice sin pensar mucho, y que tiene algo de verdad, el detalle está en que a los precios que uno paga se le deben quitar al menos el valor del IVA y del impuesto de nacionalización. El primero no sé cuanto es, pero el segundo mi hermano me informó que alrededor del 30% del valor declarado del producto. Saquen Uds. sus propias conclusiones.

La elocuencia del silencio.

Esta fue una de las cosas que más me pegó: somos ruidosos que jode. En cualquier centro comercial, calle o edificio, todo era una rumba prendida. Recuerdo haber estado en Parque Aragua1, en donde te amenizaban tus compras con un grupo de gaitas y una miniteca a todo gañote, sin contar la música que salía de algunos negocios. Lo cual al contrastarlo con el equivalente italiano te permitía concluir que el clima, definitivamente, influye en los estados de ánimo. Uno se da cuenta que el espíritu festivo del venezolano está fuertemente ligado a como es nuestro clima, porque eso de poner en el estacionamiento un grupo de gaitas lo veo difícil en caso de que tuviéramos invierno.

Por supuesto, la música no era la única fuente de ruido, también estaban los niños. Esa es una cosa que es imposible no dejar de notar: niños por todos lados, gritando, jugando, volviendo locos a sus padres. Cuando ves la cantidad de cosas que hay pensadas para los niños y la enorme cantidad de éstos, notas la gran diferencia entre un país joven, como nosotros, y un país viejo, como Italia. Como corolario de esto, está la gran cantidad de mujeres embarazadas que se ven por doquier. Es como dice Caribe, en Venezuela paren como acures ;).

El monte es para los conejos.

Sonaré repetitivo, pero nada como alejarse un poco de nuestro terruño para notar lo interesante de nuestra cotidianidad. Una de estas cosas es la dieta del venezolano, la cual es excesivamente rica en proteínas y carbohidratos. No es que uno no lo notara cuando uno cocina pero cuando llegas a casa de algún familiar y lo que ofrecen para comer es algún derivado cárnico acompañado con arroz y ensalada, algunas veces de papas, te das cuenta que sin carne no vivimos. Pareciera que para tener una comida que consideramos decente, la carne debe estar presente. Sin carne no hay comida. Y nadie como la propia familia para notar eso, como mi madre, par quien un almuerzo sin carne no es un almuerzo completo, o una cena ligera es una arepa con queso. Convicción de la que se hace participe mi suegra. Pero es así, si uno se fija bien nuestra dieta gira en torno a la carne, acompañada con arroz o arepas. Por supeusto, no podemos olvidar las leguminosas, pero ¿ensalada?, poca, muy poca. Nosotros, definitivamente, no comemos monte.

Un líder...

Para concluir, me limito a nombrar la cuasi omnipresencia del presidente en todos lados, sea como gigantografías, pancartas o caricaturas. Definitivamente está en todas partes. Lo que vale la pena preguntar es ¿quién paga?, por ejemplo, esa pancarta que estaba (no sé todavía está) a lo largo de una de las torres de Parque Central. Supongo que la pagamos todos los venezolanos... En todas partes se ve una imagen de Chávez haciendo o diciendo algo. Es algo como omnipresente. De hecho, si eso aunamos los poderes especiales que ahora tiene, estar del lado que le adversa es un poco atemorizante. ¿Por qué?, bueno, hay una gran tajada de personas que sostiene que Venezuela es una dictadura con visos de fascismo, los cuales se convierten a la paranoia como si fuese una religión. Un ejemplo de ésto es el dado por mis padres: sostienen que se debe hablar en voz baja, porque no se sabe quien lo está oyendo a uno; no criticar al gobierno frente a extraños, y un largo etcétera. Pongamoslo así: cuando descubrieron que tengo un blog y que en éste he criticado a este gobierno, faltó poco para que se pusieran a ver si la DISIP estaba llegando a la casa. De nada sirvió decirles que escribo con un seudónimo (aunque he dejado suficientes pistas sobre mi identidad en mis escritos), que nadie conoce quien soy (salvo tres bogueros), que no me visita tanta gente como para ser notado por los censores gubernamentales (mi pico máximo han sido 123 personas en un día) o que hay otros blogueros de la oposición quienes tienen más probabilidades que este servidor de ser encanados. Mi madre con lágrimas me pidió que no criticara al gobierno porque me podían meter preso, que "somos unos pendejos", mientras mi padre se preocupaba enormemente por mí. El miedo es libre, como dijo aquel sindicalista adeco. Pero esto demuestra el miedo que ha logrado sembrar el gobierno en cierto sector de la población, independientemente de haber sido hecho de forma directa o indirecta.

Sólo me queda decir que a Venezuela me da miedo volver, que mucho de lo que vi me ha hecho reflexionar sobre mi futuro, y que la idea de abandonar permanentemente mi tierra se ha visto reforzada. He descubierto que hasta cierto punto soy un extraño en mi tierra, así como soy un extraño en Italia, y me doy cuenta de mi grado de desconexión con la realidad venezolana: no es lo mismo leerlo u oírlo que vivirlo. Siento que mi realidad es otra y que ya no pertenezco a aquella en la que nací y crecí...

1Centro comercial de Maracay.
2Para aquellos lectores que no son Venezolanos: con ese nombre se conoce la época del boom petrolero que hubo entre mediado de los 70's y principio de los 80's del siglo pasado.
3Sí, sé que es alemana, pero comparé con los precios italianos.

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viernes, enero 26, 2007

Gapminder World 2006

Gracias al Sandmonkey encuentro este nuevo juguete de la familia Google: el "Gapminder". Esta herramienta nos sirve para comparar diversas variables entre sí y ver si hay algún tipo de correlación entre ellas. Entre estas variables están: el crecimiento económico, el producto interno bruto, la esperanza de vida y otros más. Lo mejor es que tiene datos para todos los países del mundo y se pueden ver de forma evidente, las bondades que nuestros gobernantes nos han dado (sí, soy sarcástico).

Diviértanse.

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