viernes, marzo 02, 2007

Crisis Italiana.

Había pensado en hacer una entrada resumiendo la crisis que existe actualmente en el gobierno italiano y que llevó a la renuncia y reconfirmación del Primer Ministro Romano Prodi, pero afortunadamente me topé con este excelente artículo publicado en Perfil.com (y que vi originalmente en El Independent) en el que el autor, Jorge Castro, habla un poco de la historia reciente italiana y como se incubó la crisis actual, de la cual la renuncia Prodi es sólo un acto más de esta mala comedia. Lo reproduzco en su totalidad. ¿Comentarios de mi parte?, creo que lo dejaré de tarea para el lunes ;).

El mundo cambia, Italia no

Por Jorge Castro
Perfil

La economía italiana creció 2% en 2006, la tasa más alta de los últimos 6 años; se había expandido 2,3% en 2000, y luego había ingresado en una etapa de estancamiento casi completo: no creció en 2003 (0%); aumentó 1,1% en 2004, y tampoco creció en 2005 tras haberse derrumbado un punto en menos de un año. En estos 6 años, el producto industrial italiano cayó 6,1%.

Italia ha sido en los últimos 15 años el país de menor crecimiento de la Unión Europea, por detrás de Alemania. Su competitividad internacional es cada vez menor por la estructura predominante de sus unidades económicas (pequeñas y medianas empresas), que intentan competir sobre la base del bajo costo laboral en sectores sometidos a una brutal competencia global (textiles, calzado, muebles) proveniente, sobre todo, del Asia-Pacífico (China, India, Bangladesh).

Más del 2/3 de sus trabajadores industriales se desempeñan en firmas de menos de 100 empleados, mientras que en Estados Unidos son el 37% y el 31% en la República Federal Alemana.

Italia, que sobrepasó el PBI británico en 1987, tiene hoy sólo 80% de la riqueza del Reino Unido; y su productividad es negativa en los últimos 3 lustros; su economía, además, perdió su tradicional instrumento de recuperación de competitividad, la devaluación. Se lo impide la incorporación al euro en 1998; por eso aumentan los costos y disminuye, en términos absolutos, su presencia en los mercados mundiales. La deuda pública fue 108% del PBI en 2006; y el déficit fiscal asciende a 5% del producto, 2 puntos por encima del límite establecido por el Tratado de Maastricht. Por eso, más del 25% del gasto público se destina al pago de los intereses de la deuda.

Los datos demográficos son convergentes con los económicos: 24,5% de la población tiene más de 60 años y la tasa de natalidad es negativa. La Segunda República Italiana ha sido así sinónimo histórico de estancamiento, disminución y envejecimiento de la población, y de pérdida de competitividad. El sistema que la precedió (Primera República: 1946-1992) fue, en cambio, una historia de éxito económico y estabilidad política. Los gobiernos de la Primera República fueron breves, pero con el mismo personal político e iguales partidos. Los primeros ministros se repetían a la cabeza de las coaliciones gobernantes 10, 11 veces (Giulio Andreotti); y la coalición de 5 partidos estuvo siempre hegemonizada por la Democracia Cristiana (DC), a lo largo de más de 50 gabinetes. El sistema fue estable porque estuvo encuadrado por dos “macrodecisiones”: la incorporación a la OTAN (1949) y el ingreso al Mercado Común Europeo (Tratado de Roma, 1957); por eso los gobiernos de la Primera República tuvieron sólo una agenda política doméstica. La inserción en el mundo se presumía. La Primera República era un sistema estable pero congelado, porque el principal partido de la oposición, probablemente mayoritario después de la Segunda Guerra Mundial, el Partido Comunista Italiano (PCI), estaba excluido del poder por definición, en el contexto de la Guerra Fría y de la incorporación a la OTAN. No había ni podía haber alternancia en el poder.

El resultado es que el régimen se mantuvo en el poder casi 50 años, y creó, inevitablemente, su estructura de financiamiento (“Tangentopolis”).

Son los años del “milagro italiano”, en los que la economía crece 8, 9, 10% anual, sobre la base de los bajos costos laborales y a través de un extraordinario aumento de la productividad, surgido de la migración masiva del campo (“Mezzogiorno”) a las ciudades del Norte.

Tras 15 años de estancamiento y decadencia, se aproxima en Italia el momento de la verdad. El sistema político no muestra capacidad de cambio endógeno: o hay crisis externamente provocadas, o continúan y se profundizan la parálisis y la decadencia.

El colapso de la Primera República no se debió a una movilización moral contra la Tangentopolis sino al fin de la Guerra Fría y a la desaparición de la Unión Soviética. Cayó la URSS (1990-1991), y súbitamente se despertó la indignación contra el sistema de financiamiento, vigente, notoriamente, desde 1950.

Esta semana, tras 9 meses de gobierno, renunció el primer ministro Romano Prodi, del Polo del Olivo (centro-izquierda); cayó por el voto en contra de dos senadores de su coalición; ahora lo probable son elecciones anticipadas, de inmediato o a través de un “intermedio técnico” que modifique el sistema electoral. En ese caso, las encuestas indican un triunfo de Silvio Berlusconi y su coalición de centro-derecha, La Casa de las Libertades. Berlusconi gobernó cinco años por segunda vez (2001-2006), el gobierno de mayor duración desde 1945. En esos 5 años no hubo cambios de fondo, de ningún tipo, y la decadencia se profundizó.

El mundo cambia, Italia no.


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2 comentarios:

  1. Escribe Victor Di Ruggiero (italo-venezolano residente en Caracas, Venezuela), y lo poco que he visto de Italia en las 2 oportunidades que estube residiendo alla (siempre fui de vacaciones, pero la 1ra vez que estube por 11 meses fue porque hice el servicio militar en 1997, y la 2da porque intete establecerme en 2004 y estube por 7 meses y no me salio porque me quede sin recursos rapido y no sabia a quien dirigirme en un otoño) es que existe un gran egoismo entre 2 regiones bien diferenciadas: el Norte de Italia y el Sur de Italia (como mis familiares viven en el Sur en la provincia de Salerno sabran por mis comentarios porque en parte defiendo al Sur).

    El Norte es rico y prospero, pero se quejan de que no les alcanza nada porque tienen que sostener segun ellos a los flojos del Sur que no hacen nada, y viene un loco de carretera llamado Bossi y dice "para el coño de su madre con Italia, declaro independiente el Norte de Italia y nos llamaremos Padania, que se joda el Sur" (menos mal que son 5 pendejos los que estan de acuerdo con el). Y yo digo ¿por que el Gobierno Italiano no ayuda al Sur? haciendo que algunas fabricas del Norte se muden al Sur o que establescan sucursales, o que si alguien quiere montar su propia empresa que les de garantias, pero pareciera que por un lado les tienen miedo a la Mafia Siciliana y a la Camorra Napoletana, o que se quieren sacudir a los Napoletanos porque son los mas ordinarios de la peninsula, y luego dicen que en Roma lo que hace la burocracia es robar.

    Cuando veo que van a hacer algo nuevo o que van a invertir lo hacen primero en el Norte o solamente ahi, y con lideres como Berlusconi hacen leyes que les favorece a sus industrias del Norte, el Sur esta negreado.

    Lo que quiero decir aca para concluir es que si no se termina de unir Italia (que no sea lo unico que una a todo el pais la pasion por el futbol, cosa que me contenta que Italia sea el Tetracampeon y esta a una estrella para empatar a Brasil en mundiales ganados) y que aunque existan diferencias entre todos desde hace mas de 1000 años y el patriotismo sea por el pais y no por el pueblo o la region de donde se nacio Italia puede ser mas poderosa que Francia y Alemania juntas (son dos paises en donde sus habitantes tienen un patriotismo comparable a los ingleses y americanos).

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