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domingo, julio 01, 2007

Fear the Google!

Un Navegador para gobernarlos a todos, un Navegador para encontrarlos,
un Navegador para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas.


Aquellos que están pendientes de la blogósfera venezolana se habrán enterado que hace unas semanas YouTube borró 450 videos pertenecientes a Luigino Bracci, autor del blog "El Espacio de Lubrio" de tendencia chavista. La causa de la eliminación de la cuenta del Sr. Bracci fue el haber publicado un video de Antena 3 sin la autorización de esta televisora española, tal como él mismo lo narra en este post. Esto provocó diversas reacciones en la blogósfera, desde la indignación hasta la burla, dependiendo a que parte del espectro ideológico de pertenencia de la persona. Klaus hace un excelente análisis de este suceso, con su respectiva dosis de ironía, recordándole a Luigino que no sólo los revolucionarios rojos rojitos son o han sido víctimas de la "censura" de YouTube (1).

Esta pérdida de información, junto con la acusación de censura llevó a Luigino a ser entrevistado en el programa "Dando y Dando" (video) de VTV, en donde expone lo sucedido. Y en esta entrevista expone por primera vez una opinión que se ve más madurada en un reciente post, opinión que cito a continuación:

Google ya es el monopolio más poderoso de Internet: con el buscador más utilizado del mundo, mediante el cual pueden saber incluso en qué estamos pensando en un momento dado. Aquel que creó los correos Gmail, ofreciéndonos un gigantesco buzón de casi 3 GB en donde guardamos nuestros secretos más íntimos. Aquel que sabe por donde navegamos gracias a la barra Google y a los servicios de banners Google Adsense y de estadísticas Google Analytics. Es el dueño de Blogger (el mayor depósito de blogs del mundo) y de YouTube (el mayor sitio de videos del mundo).

Y ahora dieron el siguiente paso, bastante obvio: obtener poder político.


Esta afirmación, a pesar de contener elementos válidos (el miedo es libre), está incompleta: Google tiene toda esa información sobre nosotros porque se la cedimos voluntariamente. Así de simple. Google ofrece una serie de servicios gratuitos que resultan estar entre los mejores en su campo, y que son ofrecidos bajo una serie de condiciones que decides aceptar de forma voluntaria. Y si éstas no te satisfacen, siempre puedes seleccionar otro proveedor para ese servicio, porque sabes que hay otras opciones que compiten para tenerte como usuario.

Y es aquí cuando se entra dentro de un punto álgido: la privacidad. Y es que para proteger ésta, no sólo existen leyes, sino que un proveedor de servicios como Google debe tener una política de privacidad que le dé confianza al usuario, de lo contrario ¡nadie usaría sus servicios!. Un servicio de Internet, sea Google, Amazon o cualquier otro, que venda o ceda los datos personales de los usuarios sin su autorización es un servicio que perderá clientes porque no generará confianza y sin ésta, nadie da sus datos. ¿Quién me garantiza a mí que Amazon no utilice los datos de mi tarjeta de crédito sin mi autorización?, ¡nadie!, pero tengo confianza en que Amazon no lo hará porque de hacerlo me perdería como cliente, y no sólo a mí sino a otros más que se sintieran insatisfechos. Es por esto que estas compañías inviertan millones de dólares en tecnologías de seguridad informática, por este tipo de bien intangible que se llama confianza. Aunque lo más irónico de este miedo a la pérdida de la privacidad viene de alguien que apoya al gobierno que creó y distribuyó a diestra y siniestra la infame "Lista Maisanta", en donde aparecen los datos personales de todos los venezolanos inscritos en el registro electoral permanente separados por tendencias políticas, en donde se violan los más elementales principios de respeto a la privacidad. Entonces, ¿quién da más confianza: el malvado Google o el buen gobierno bolivariano?.

Por último, es importante recordar que el poder político es algo que buscamos todos, de una forma u otra, sea participando activamente en la política, sea dándole apoyo a un grupo que tenga ideas o intereses similares a los nuestros. Por lo visto Microsoft ya tiene un competidor en eso de la conquista del mundo

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sábado, junio 09, 2007

Ellos y Nosotros.

Ellos son los violentos, los agresores. Nosotros no, nosotros somos pacíficos, somos las víctimas.

Entre ellos y nosotros hay extremistas radicales, sólo que a los nuestros los perdonamos fácilmente porque están del lado correcto de la historia.

Ellos son manipulados, son títeres, no representan al pueblo. En cambio nosotros somos el pueblo, somos independientes, representamos sus intereses.

Nosotros representamos el progreso, la evolución; ellos son el retraso, la involución.

Ellos mienten, nunca dicen la verdad ni hablan sobre los verdaderos problemas que aquejan nuestra sociedad. Nosotros, al contrario de ellos, siempre decimos la verdad y nos ocupamos de los problemas de la sociedad.

Nosotros somos solidarios, ellos egoístas.

Ellos son los culpables, nosotros inocentes.

La verdad es que nosotros no somos tan distintos de ellos, y que ellos no existirían sin nosotros, por la sencilla razón, aunque nos guste o no, ellos y nosotros... somos todos.

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lunes, mayo 28, 2007

Emigración (II). Cuando eres un ciudadano de segunda...

Ciudadano de segunda, es más, de tercera. Es así como me siento en este preciso momento. Y esta tristeza es la que me lleva a escribir este pequeño post sobre la condición de ser un inmigrante, y por tanto, carecer de ciertos derechos. Pensaba escribir una continuación del post del fin sábado, pero eso lo dejaré para otro momento. Ahora hablaré de un problema personal.

Como extracomunitario residente en Italia, me veo obligado todos los años a renovar el llamado "Permesso di Soggiorno" (Permiso de Residencia). Dicho permiso es la constancia de la legalidad de tu estadía en este país, y debe ser renovado ANUALMENTE. Es decir, no basta con que al momento de solicitar la visa llevaste un fajo de documentos estableciendo qué vas a hacer, cómo te vas a mantener y dónde vas a vivir, sino que debes reportar dichos documentos (los mismos que llevaste al Consulado en tu país) a las autoridades de inmigración cada vez que vas a renovar el susodicho permiso. Y éste debe ser renovado ¡cada año!, no importa que los documentos que llevaste expliquen que vas a estudiar por tres años y tus gastos serán cubiertos con una beca de la misma duración, no importa que hayas llevado esos papeles cuando sacaste tu primer permiso y cuando lo renovaste la primera vez. NO. Debes volver a llevarlos, año tras año para asegurarse de que tú estás haciendo eso para lo que viniste. Pero lo peor no es eso, lo peor es que cada vez que vas a ser la renovación eres visto con desconfianza, te obligan a hacer colas enormes y debes esperar el tiempo que al servicio migratorio italiano le dé la gana de darte la renovación.

En mi caso, el 19 de febrero de este año metí mis papeles para la renovación de dicho permiso, y es ahorita que me dan una cita para llevar algunos documentos que me faltaban (a pesar de haberlos metido cuando hice la solicitud). Dicha cita es par el 14 de junio, casi 4 meses después de haber introducido los papeles. El problema con esa fecha es que yo debo ir a una conferencia en Francia la semana próxima y como mi permiso no ha sido renovado, no puedo salir del territorio italiano. Lo peor que era una conferencia donde YO iba a presentar un artículo. Así es, no iba como oyente, sino como orador.

Cuando veo esto, no puedo dejar de recordar cuando me tocó renovar mi residencia en Inglaterra: 1 día, si iba a la dirección principal en Londres. UNO. Mientras que a mi esposa cuando le tocó, lo hizo por correo (como hicimos acá) y tardó 3 semanas. ¡TRES!.

Así que bueno, gracias Estado Italiano por ser tan ineficiente y en vez de mejorar el sistema para hacerlo más veloz, te has dedicado a hacerlo más lento.

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jueves, mayo 03, 2007

Enfermo y Hospitalizado.

Así es, este fin de semana estuve hospitalizado por problemas relacionados con asma alérgica y rinitis aguda. Este episodio fue la culminación de tres semanas de constantes estornudos, de levantarme a las 4:00 AM para tomar un antialérgico y así poder respirar, muchas veces acompañado con un bronco dilatador. ¿La razón de esto?, una primavera particularmente seca que ha provocado una cantidad inusual de polen en el aire. La cantidad de polen en el aire ha sido tan grande que el Lago de Como estuvo cubierto de una fina película de polen en buena arte de su extensión (146 km2, un poco menos de la mitad del Lago de Valencia) durante este fin de semana. Como es de esperarse, aquellos que hemos sufrido de alergia y asma en pasado, hemos sido gravemente afectados (incremento en un 40% de los casos relacionados con alergia al polen).

El detalle es que el sábado en la madrugada fue la gota que colmó el metafórico vaso: habiendo cambiado de antialérgico (el que usaba anteriormente sugería cambiarlo después de 3 semanas), y usado el bronco dilatador, no podía respirar. En ese punto, mi mujer y yo decidimos ir a la Emergencia del Ospedale Maggiore (Hospital Principal) de Milán. Afortunadamente dicho hospital está a pocas cuadras de nuestra casa y pudimos ir caminando. Una vez en el hospital, me hicieron una serie de exámenes y basados en sus resultados, los médicos decidieron hospitalizarme. Llegué como a las 4:00 AM y al mediodía estaba en una habitación en la sección de neumonología del mencionado hospital.

Luego de lidiar con los diversos médicos de guardia, quienes al parecer tenían orden de no informarme sobre que tenía, que insistieron en hacerme diversos exámenes, tanto de sangre como de orina, el lunes me visitó el especialista diciéndome que estaban esperando los resultados de una radiografía para ver si me dejaban ir ese día en la tarde. Cosa que efectivamente ocurrió.

Toda esta historia me sirve para introducir un tema que ha estado en el tapete recientemente y es el de la nacionalización estatización de las clínicas privadas por parte de nuestro amado gobierno porque son muy caras y este es un gobierno que también protege a los ricos y a la clase media. Semejante declaración es una prueba más del tipo de cosas que le gusta hacer a este gobierno: gestos vacíos. El punto que se niega a ver el líder máximo es que si los hospitales funcionaran bien, a las clínicas privadas iría sólo una minoría de la población (menos de la que va hoy en día). Y para esto uso mi experiencia como ejemplo.

Durante mi estadía de dos días en el hospital noté una serie de cosas sobre el sistema de salud pública italiano:
  1. Es usado por todos. La calidad del servicio prestado es lo suficientemente alta como para que todos los ciudadanos lo usen, independientemente de las clases sociales. Como ejemplo un botón: conmigo compartía el cuarto un empresario dueño de una fábrica de productos de cobre, y conocí a otro señor que era mecánico, y he aquí un extracomunitario que hace estudios de doctorado. Otro ejemplo: Berlusconi hace un par de meses le dio un yeyo durante un discurso, y fue llevado de urgencia a este hospital donde fue tratado. Cierto, luego se fue al extranjero a ponerse un marcapasos, pero esa es otra historia.

  2. Es descentralizado. Cada región administrativa italiana es la responsable del mantenimiento y funcionamiento de la red hospitalaria en cada región. Eso no significa que el gobierno central no tenga vela en ese entierro, pero son las regiones quienes deciden como se administran los recursos, vengan del gobierno nacional o del local. Esto trae como consecuencia que la calidad varíe de región en región, aunque en general, la calidad es bastante homogénea.

  3. Excelente infraestructura. Esta afirmación es particularmente limitada a mi caso, y es que la habitación de hospital en la que fui recluido, a pesar de ser compartida, parecía de una clínica privada venezolana. Igualita, con la única diferencia que no tuve que pagar medio.

Por supuesto, hubieron detalles que no fueron de nuestro agrado (mío y de mi mujer), como la limitación de las horas de visita (una hora, tanto en la mañana como en la tarde), la antipatía de los médicos, el que no quisieran que mi esposa estuviese presente cuando estaba siendo auscultado (es mi esposa y tiene derecho a estar ahí, ¡coño!). Afortunadamente las enfermeras fueron muy amables, en especial aquellas de origen latinoamericano.

Por otro lado, no todo es color de rosa, porque al hablar con otros pacientes me enteré que algunos de ellos tuvieron que esperar varias semanas antes de ser admitidos en el hospital para ser tratados. Retrasos y errores están a la orden del día, aunque estos últimos son poco frecuentes. En fin, quedé muy satisfecho de como fui tratado, del sitio en donde estuve y me recuperación fue total.

Retornando al punto en el que enmarco esta historia: si realmente el gobierno venezolano desea acabar con la salud privada la mejor forma es mejorando la salud pública, no expropiando clínicas. Ése es el camino fácil que no producirá ningún resultado satisfactorio. El difícil, el que dará verdaderos resultados consiste en mejorar notablemente nuestros hospitales y ambulatorios, manteniéndolos equipados y en buenas condiciones, así como mejorar el pago de médicos y enfermeras que trabajan en éstos, porque es triste ver como hay médicos que tienen que tener hasta tres trabajos para cuadrarse la arepa (ese es el caso de mi cuñada). Además, la descentralización de los servicio hospitalario produjo mejoras en varios sitios en Venezuela (el Hospital "Los Samanes" en Maracay me viene como ejemplo exitoso, aunque no sé como está actualmente).

Concluyo dejando una serie de enlaces relacionados con el tema. Son noticias y reportajes de "El Universal" que hablan sobre el tema, y sobre los peligros que hay en esta reforma de la sanidad venezolana: 1, 2 y 3 (fuente: "The Devil's Excrement")


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martes, febrero 06, 2007

Impresiones de Venezuela II.

Prosigo con mis impresiones de mi última visita a Venezuela. La entrada anterior sobre el tema se consigue acá.

¡Ta' barato!, ¡¡dame cuatro!!

Una cosa que observé durante mi estancia en Venezuela es que sentía que había plata en la calle. Realmente se sentía una orgía consumista en cualquier lugar: ibas al Sambil y gente comprando; ibas a las Américas1 y la gente comprando como si no hubiera un mañana. Si ibas a busca un celular en oferta, ¡ya estaba agotado!. En otras palabras hay una gran cantidad de dinero en la calle que recuerda los días de la famosa Venezuela Saudita2, y al parecer no hemos aprendido de dicha experiencia... ¡Hasta tenemos un "Locoven" redivivo!... -_-. ¿Las razones de este boom económico?, pues no es razón de esta entrada discernirlo cuando ya hay quien lo ha hecho, recomiendo chequear algunos de estos enlaces en "El Liberal Venezolano" (1, 2) y "The Devil's Excrement" (1, 2). Para quien le dé flojera leer esos enlaces, la razón es el exceso de liquidez que actualmente hay en circulación lo que ha provocado ese aumento en el consumo.

Siguiendo con la onda del consumo, también observé algo interesante sobre los precios de las cosas: son horrendamente caras. Es increíble lo caro que está todo, sobre todo los rubros que son tradicionalmente importados al país, como computadores y equipos electrónicos. Cuando veía los precios, éstos no me cuadraban y decidí anotarlos y compararlos con los precios acá en Italia; decidí usar televisores de pantalla plana como patrón (quiero comprarme uno), vi los precios en diversas tiendas del Sambil, los convertí en euros,tanto controlados como libres, y los comparé con los precios (de los mismo productos) que daba una tienda electrónica italiana (Media World3). ¿El resultado? las tiendas venezolanas tenían un sobreprecio entre el 40 y el 50% con respecto a su par italiano. Dicha discrepancia se podría explicar con dos razones: 1)el tradicional ladronismo de los comerciantes venezolanos (en especial los del Sambil); y 2)los altos impuestos que éstos pagan. El primer punto es que el observador dice sin pensar mucho, y que tiene algo de verdad, el detalle está en que a los precios que uno paga se le deben quitar al menos el valor del IVA y del impuesto de nacionalización. El primero no sé cuanto es, pero el segundo mi hermano me informó que alrededor del 30% del valor declarado del producto. Saquen Uds. sus propias conclusiones.

La elocuencia del silencio.

Esta fue una de las cosas que más me pegó: somos ruidosos que jode. En cualquier centro comercial, calle o edificio, todo era una rumba prendida. Recuerdo haber estado en Parque Aragua1, en donde te amenizaban tus compras con un grupo de gaitas y una miniteca a todo gañote, sin contar la música que salía de algunos negocios. Lo cual al contrastarlo con el equivalente italiano te permitía concluir que el clima, definitivamente, influye en los estados de ánimo. Uno se da cuenta que el espíritu festivo del venezolano está fuertemente ligado a como es nuestro clima, porque eso de poner en el estacionamiento un grupo de gaitas lo veo difícil en caso de que tuviéramos invierno.

Por supuesto, la música no era la única fuente de ruido, también estaban los niños. Esa es una cosa que es imposible no dejar de notar: niños por todos lados, gritando, jugando, volviendo locos a sus padres. Cuando ves la cantidad de cosas que hay pensadas para los niños y la enorme cantidad de éstos, notas la gran diferencia entre un país joven, como nosotros, y un país viejo, como Italia. Como corolario de esto, está la gran cantidad de mujeres embarazadas que se ven por doquier. Es como dice Caribe, en Venezuela paren como acures ;).

El monte es para los conejos.

Sonaré repetitivo, pero nada como alejarse un poco de nuestro terruño para notar lo interesante de nuestra cotidianidad. Una de estas cosas es la dieta del venezolano, la cual es excesivamente rica en proteínas y carbohidratos. No es que uno no lo notara cuando uno cocina pero cuando llegas a casa de algún familiar y lo que ofrecen para comer es algún derivado cárnico acompañado con arroz y ensalada, algunas veces de papas, te das cuenta que sin carne no vivimos. Pareciera que para tener una comida que consideramos decente, la carne debe estar presente. Sin carne no hay comida. Y nadie como la propia familia para notar eso, como mi madre, par quien un almuerzo sin carne no es un almuerzo completo, o una cena ligera es una arepa con queso. Convicción de la que se hace participe mi suegra. Pero es así, si uno se fija bien nuestra dieta gira en torno a la carne, acompañada con arroz o arepas. Por supeusto, no podemos olvidar las leguminosas, pero ¿ensalada?, poca, muy poca. Nosotros, definitivamente, no comemos monte.

Un líder...

Para concluir, me limito a nombrar la cuasi omnipresencia del presidente en todos lados, sea como gigantografías, pancartas o caricaturas. Definitivamente está en todas partes. Lo que vale la pena preguntar es ¿quién paga?, por ejemplo, esa pancarta que estaba (no sé todavía está) a lo largo de una de las torres de Parque Central. Supongo que la pagamos todos los venezolanos... En todas partes se ve una imagen de Chávez haciendo o diciendo algo. Es algo como omnipresente. De hecho, si eso aunamos los poderes especiales que ahora tiene, estar del lado que le adversa es un poco atemorizante. ¿Por qué?, bueno, hay una gran tajada de personas que sostiene que Venezuela es una dictadura con visos de fascismo, los cuales se convierten a la paranoia como si fuese una religión. Un ejemplo de ésto es el dado por mis padres: sostienen que se debe hablar en voz baja, porque no se sabe quien lo está oyendo a uno; no criticar al gobierno frente a extraños, y un largo etcétera. Pongamoslo así: cuando descubrieron que tengo un blog y que en éste he criticado a este gobierno, faltó poco para que se pusieran a ver si la DISIP estaba llegando a la casa. De nada sirvió decirles que escribo con un seudónimo (aunque he dejado suficientes pistas sobre mi identidad en mis escritos), que nadie conoce quien soy (salvo tres bogueros), que no me visita tanta gente como para ser notado por los censores gubernamentales (mi pico máximo han sido 123 personas en un día) o que hay otros blogueros de la oposición quienes tienen más probabilidades que este servidor de ser encanados. Mi madre con lágrimas me pidió que no criticara al gobierno porque me podían meter preso, que "somos unos pendejos", mientras mi padre se preocupaba enormemente por mí. El miedo es libre, como dijo aquel sindicalista adeco. Pero esto demuestra el miedo que ha logrado sembrar el gobierno en cierto sector de la población, independientemente de haber sido hecho de forma directa o indirecta.

Sólo me queda decir que a Venezuela me da miedo volver, que mucho de lo que vi me ha hecho reflexionar sobre mi futuro, y que la idea de abandonar permanentemente mi tierra se ha visto reforzada. He descubierto que hasta cierto punto soy un extraño en mi tierra, así como soy un extraño en Italia, y me doy cuenta de mi grado de desconexión con la realidad venezolana: no es lo mismo leerlo u oírlo que vivirlo. Siento que mi realidad es otra y que ya no pertenezco a aquella en la que nací y crecí...

1Centro comercial de Maracay.
2Para aquellos lectores que no son Venezolanos: con ese nombre se conoce la época del boom petrolero que hubo entre mediado de los 70's y principio de los 80's del siglo pasado.
3Sí, sé que es alemana, pero comparé con los precios italianos.

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miércoles, octubre 25, 2006

Problemas de Investigación.

Cuando el trabajo de uno consiste en llevar a cabo una investigación de carácter científico siempre hay pequeños escollos de carácter práctico que te vas encontrando en el camino. Y no me refiero a problemas inherentes al trabajo científico en sí, tales como que la teoría y la práctica no coincidan, la falta de tiempo para llevar a cabo un trabajo, la falta de reactivos, el que hayan muchos caciques y pocos indios, las tareas fastidiosas que todo el tiempo deben llevarse a cabo, etc., etc., etc. Estos problemas que nombro pueden ser similares a los que se encuentran en cualquier trabajo, el detalle está cuando hay dos problemas que no son estrictamente relacionados con tu trabajo los que comienzan a molestar, en mi caso hablo de dos problemas fundamentales: uno práctico y otro teórico.

El problema práctico es el siguiente: tenemos un aparato, un potenciostato, con el cual llevamos medidas de impedancia electroquímica (similar a aquella observada en circuitos electrónicos) para caracterizar superficies. Hacia mediados de este año tuvimos un problema con el aparato: en ciertas frecuencias se observaban saltos que no seguían la tendencia general del aparato. Dichos saltos no estaban relacionados con los sistemas caracterizados, porque éstos se repetían en las mismas frecuencias independientemente de que estuviéramos estudiando. Eso nos llevó a mandar a reparar el aparato, el cual estuvo mes y medio fuera del país (lo repararon en Holanda), y cuya reparación costó sólo €1500. El detalle es que ahorita nos está dando el mismo problema, y tengo que ponerme a recopilar datos experimentales, llevar a cabo los diagnósticos del caso y ver si la empresa que lo vendió se hace responsable, es decir, vean en verdad que pasa y que lo reparen. No puede ser que vengo yo a trabajar con el aparato ese y esté comenzando a dar el mismo problema por él que se pagó anteriormente.

Mi segundo problema, de carácter teórico, se refiere a unas simulaciones que debo llevar a cabo para dilucidar el mecanismo con el que actúan los inhibidores de corrosión con los que trabajo. El detallazo es que no puedo acceder al programa que uso para hacer dichas simulaciones desde mi computador y por ello dependo de la persona que me está ayudando con éstas. Y para más INRI, esta persona me dijo a finales de septiembre que no podía usar su computadora hasta noviembre porque tenía mucho trabajo atrasado, y por tanto no podía contar con ella, que comprendiera. Frustración...

De lo que se desprende que me siento algo frustarad porque estoy teniendo problemas con mi investigación que no dependen de mí sino de factores externos, incluso ajenos a la propia investigación, si partimos del hecho que el aparato estaba funcionando bien cuando yo empecé y que la persona que me iba a ayudar ya se había comprometido conmigo. Es en estos momentos cuando uno mienta madre y quisiera estar trabajando en algo rutinario y ladilla, y no en el emocionante mundo de la investigación científica ... Lo peor es que no puedo culpar a nadie (errar es humano, más humano es echarle la culpa a los demás) salvo a mí mismo por haber decidido meterme en este paquete. Gajes del oficio le llaman a esto.

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