Después de varios meses redactando y corrigiendo, mi tesis de doctorado ya está lista, y sólo me falta defenderla la semana que viene. Dentro de pocos días podré agregar el título de doctor a mis tarjetas de presentación, o podré ser llamado con propiedad Dr. K-2 ;) (yo también tengo derecho a ser un poco vano). A pesar del esfuerzo hecho, no estoy del todo satisfecho con los resultados obtenidos, tanto a nivel personal como a nivel de la investigación. Pero al menos ya terminé. Espero poder publicar mis resultados en los próximos meses y justificar en algo tangible estos tres años y no sentir que los he perdido, haciendo algo que al final no me trajo satisfacciones.
Durante este período en el que blog ha sido totalmente abandonado, me he dedicado a buscar trabajo en Italia y partes circunvecinas. Lo que he descubierto es que mi CV no gusta mucho, a pesar de ser licenciado en química con un máster y ahora un doctorado. He descubierto que algunas compañías me consideran sobrecalificado, mientras otras desprecian los títulos ofreciéndome el mismo salario que se le ofrece a un recién graduado. En otras palabras, al salir a buscar trabajo estoy compitiendo con chamos a los cuales pude haber supervisado durante su período de tesis de grado. Excelente.
Otra cosa que he descubierto es que ha pesar de que Italia es un país que sufre de vejez crónica, una persona con 31 años y tres títulos bajo el brazo es considerado demasiado viejo para empezar a trabajar. Si a eso se agrega que soy extracomunitario, bueno, se hace cuesta arriba mi permanencia en este país.
Lo peor no es sólo eso, lo difícil que es conseguir empleo, sino que la actitud que industria tiene con respecto al trabajo en la universidad le pone un bello INRI al querer salir del mundo académico: según las personas en la industria con quienes he hablado, en la universidad se trabaja a velocidad de morrocoy o no se trabaja para nada. Cierto, mi esposa y yo estuvimos por acá echándonos aire en la cara por estos tres años... Esto en parte puede ayudar a explicar el divorcio que existe entre la industria y la universidad italiana, y el por qué existe tan poca investigación científica en Italia financiada por la industria. Pero de esto ya hablaré en un próximo post.
Por otro lado, durante este tiempo han pasado otras tantas cosas: protestas en el Tíbet, Berlusconi retornó al poder, Chávez amenazó a Colombia con una guerra y otras tantas cosas que hacen que la vida no sea aburrida. Entre esos acontecimientos, ocurrió algo muy interesante (al menos para mí): después de un año y un mes obtuve la renovación de mi permiso de residencia (permesso di soggiorno), el cual me dieron ya vencido. Esto es hecho, claramente, para recordarme la inutilidad y general incompetencia de la burocracia italiana y como hacen lo posible por tratarlo a uno como ciudadano de segunda. Por supuesto, no me quedó otra que volver a solicitar la renovación del susodicho permiso y hacer una serie de gastos que me son difíciles de cubrir porque la beca se nos terminó en marzo (el 01/03, no el 31/03) y ahora estamos viviendo (mi esposa y yo) de nuestros ahorros. Afortunadamente el alto mando está haciendo una pasantía y parte de la plata que hemos gastado la recuperaremos con su sueldo. Del resto seguiremos limpios como talones de lavandera.
Mientras tanto, sigo buscando trabajo, no sólo en Italia y si no se me da nada pronto, me tocará una de vuelta a la patria en Junio. Y gracias a la gran fuga de cerebros ocasionada por la revolución bonita (gracias a Facebook me he enterado que más o menos la mitad de mis ex-compañeros de liceo y muchos conocidos de la universidad ahora viven en el extranjero), creo que podré conseguir trabajo sin mayores trabas. Por supuesto, me quedaría el tiempo suficiente para prepararme para dejar el país hacia donde pueda encontrar pastos más verdes. Pero ya veremos, lo importante ahora es defender la semana que viene.
Para finalizar, me queda decir sólo que estoy de vuelta en estas lides blogueras.
PD: he agregado un widget de Twitter, con la información que coloque brevemente cuando esté on-line y aburrido.
PD2: si alguno de mis pocos lectores está interesado en hablar conmigo, entre los widgets que posee este blog está uno, a mano derecha, llamado plugoo: con él pueden chatear libremente conmigo cuando aparezca que estoy en línea.
personal, reflexión, Doctorado
Experiencias, pensamientos, y demás cosas que le pueden pasar a un venezolano dentro y fuera de su tierra.
jueves, mayo 15, 2008
domingo, febrero 10, 2008
Uninominalidad vs Listas.
En dos posts anteriores (1,2) hablé sobre la caída del gobierno italiano. Una de las cosas que comenté fue que los partidos políticos italianos (y por ende sus dirigentes) no representan los intereses de la mayoría de los sus electores, sino los suyos propios. Nada en contra de eso, considero que tienen el derecho a defender sus intereses, el problema está que ellos dicen que sus únicos intereses son los del pueblo, mintiendo descaradamente. El problema que acabo de describir es uno que aflige no sólo Italia, sino la mayor parte de los países que pretenden seguir, aunque sea superficialmente, lo que se conoce como democracia.
Este divorcio entre electores y elegidos ha tratado de ser resuelto de diversas maneras, que pueden resumirse en dos formas, uninominal o por listas. En el primer caso, se elige a una persona por nombre y apellido, es decir, el elector sabe quien es el individuo, sus ideas y sus promesas y por ello le otorga el voto. En el segundo caso, el elector elige un partido o grupo de electores, y a menos que se haya informado, no sabrá quien elegirá para representarlo; normalmente cuando se vota por listas se siguen las ideas del grupo por el que se vota (sí se es comunista, es natural que se vote por el partido comunista) o se sigue al líder de este grupo, sean por sus ideas o por su carisma (caso Berlusconi).
En el caso de las listas, la cosa es particularmente complicada porque la verdad es que no se sabe por quien estás votando, no sabes si la persona realmente defenderá tus intereses o más bien defenderá los intereses de la cúpula de su partido. Es más o menos lo que sucede en Italia actualmente: se vota por partidos como Forza Italia (Berlusconi) o el Partido Democrático (Prodi) y sólo se conoce el nombre de sus cabezas más visibles, no se sabe quienes son los otros parlamentarios que pertenecen a esos partidos. Y esta forma de elección la que ha causado ese divorcio entre la realidad italiana y sus políticos.
En Venezuela, ese divorcio entre políticos y pueblo comenzó a ser evidente durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando nuestra clase política viendo en peligro sus privilegios, decidió que nos podíamos permitir un cierto grado de uninominalidad en nuestro sistema electoral, permitiendo que los miembros de los cuerpos legislativos (Congreso, Asambleas Legislativas y Consejos Municipales) fuesen seleccionados en un 50% por nombre y apellido, y el otro 50% mediante listas y cociente electoral. En mi opinión, esta medida fue llevada a cabo para que los electores se sintieran más identificados con estas personas, que en pasado no conocían, mientras que ciertos puestos eran reservados para la élite de los partidos.
En Estados Unidos, así como en Gran Bretaña, los miembros de los entes legislativos son elegidos en su totalidad por nombre y apellido, por consiguiente, éstos deben responder directamente a sus electores, quienes al elegirlo saben quién es y cuáles son sus ideas. Ergo, en teoría, deben mantenerse en contacto con sus electores para poder permanecer en la poltrona.
A pesar de este énfasis en el individuo a ser electo, el sistema uninominal puede convertirse en un sistema de listas cerradas de facto: se vota por una persona porque pertenece a cierto grupo no por sus cualidades individuales. Tal es el caso del voto castigo, como el que ocurrió en las elecciones legislativas estadounidenses en donde la gente votó mayoritariamente por los demócratas como protesta contra el gobierno Bush Jr. Otro ejemplo son las distintas elecciones bajo el sistema mixto que han ocurrido en Venezuela desde su implementación: la gente continuaba a votar por el partido, no por el individuo; o se veía el caso de gente que perdía el voto uninominal pero que llegaban al parlamente a través de las listas.
Aun así hay otras formas de transformar una elección por nombre y apellido en una elección por listas, como el caso de las elecciones para la Asamblea Constituyente que se efectuaron en Venezuela en 1999: todos los representantes fueron elegidos uninominalmente, pero que gracias a la popularidad que gozaban el presidente, éste sirvió de portaaviones, haciendo que la gente votara por fulano o mengano no porque sus nombres les dijeran algo, sino porque eran la gente de Chávez. Si a eso le agregamos el mecanismo usado para esta elección que permitió el uso de los llamados "kinos de Chávez" y la eliminación de los tradicionales circuitos electorales, se observó una victoria que le confirió al gobierno un control de más del 90% de la Asamblea Nacional (sólo hubieron 4 miembros de la Asamblea que no eran del gobierno). Y esto fue hecho eligiendo por nombre y apellido.
Como se puede observar, la uninominalidad es superior al sistema de listas cerradas aunque no garantiza per se una verdadera representación, dado que un líder carismático o un malestar con el gobierno, sea éste real o percibido, pueden hacer que un elector escoja una opción que no esté a favor de sus intereses, o que ponga intereses partidistas por encima de los suyos. Lamentablemente, el voto no es un acto racional, sino algo totalmente irracional, tal como se puede observar en el actual proceso pre-electoral de los Estados Unidos, en donde la imagen tiene más peso que las ideas.
A pesar de esto, sigo sosteniendo que el sistema uninominal siempre será mejor que el de listas por la sencilla razón que uno sabe por quien vota, pero es deber del elector informarse de las ideas de los candidatos, si sólo se vota porque fulano es buenmozo, mengana es la hija de tal o sutano es seguidor de (inserte nombre aquí), nos merecemos que nos gobiernen oligarquías incapaces y/o corruptas.
Política, elecciones, reflexiones
Este divorcio entre electores y elegidos ha tratado de ser resuelto de diversas maneras, que pueden resumirse en dos formas, uninominal o por listas. En el primer caso, se elige a una persona por nombre y apellido, es decir, el elector sabe quien es el individuo, sus ideas y sus promesas y por ello le otorga el voto. En el segundo caso, el elector elige un partido o grupo de electores, y a menos que se haya informado, no sabrá quien elegirá para representarlo; normalmente cuando se vota por listas se siguen las ideas del grupo por el que se vota (sí se es comunista, es natural que se vote por el partido comunista) o se sigue al líder de este grupo, sean por sus ideas o por su carisma (caso Berlusconi).
En el caso de las listas, la cosa es particularmente complicada porque la verdad es que no se sabe por quien estás votando, no sabes si la persona realmente defenderá tus intereses o más bien defenderá los intereses de la cúpula de su partido. Es más o menos lo que sucede en Italia actualmente: se vota por partidos como Forza Italia (Berlusconi) o el Partido Democrático (Prodi) y sólo se conoce el nombre de sus cabezas más visibles, no se sabe quienes son los otros parlamentarios que pertenecen a esos partidos. Y esta forma de elección la que ha causado ese divorcio entre la realidad italiana y sus políticos.
En Venezuela, ese divorcio entre políticos y pueblo comenzó a ser evidente durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando nuestra clase política viendo en peligro sus privilegios, decidió que nos podíamos permitir un cierto grado de uninominalidad en nuestro sistema electoral, permitiendo que los miembros de los cuerpos legislativos (Congreso, Asambleas Legislativas y Consejos Municipales) fuesen seleccionados en un 50% por nombre y apellido, y el otro 50% mediante listas y cociente electoral. En mi opinión, esta medida fue llevada a cabo para que los electores se sintieran más identificados con estas personas, que en pasado no conocían, mientras que ciertos puestos eran reservados para la élite de los partidos.
En Estados Unidos, así como en Gran Bretaña, los miembros de los entes legislativos son elegidos en su totalidad por nombre y apellido, por consiguiente, éstos deben responder directamente a sus electores, quienes al elegirlo saben quién es y cuáles son sus ideas. Ergo, en teoría, deben mantenerse en contacto con sus electores para poder permanecer en la poltrona.
A pesar de este énfasis en el individuo a ser electo, el sistema uninominal puede convertirse en un sistema de listas cerradas de facto: se vota por una persona porque pertenece a cierto grupo no por sus cualidades individuales. Tal es el caso del voto castigo, como el que ocurrió en las elecciones legislativas estadounidenses en donde la gente votó mayoritariamente por los demócratas como protesta contra el gobierno Bush Jr. Otro ejemplo son las distintas elecciones bajo el sistema mixto que han ocurrido en Venezuela desde su implementación: la gente continuaba a votar por el partido, no por el individuo; o se veía el caso de gente que perdía el voto uninominal pero que llegaban al parlamente a través de las listas.
Aun así hay otras formas de transformar una elección por nombre y apellido en una elección por listas, como el caso de las elecciones para la Asamblea Constituyente que se efectuaron en Venezuela en 1999: todos los representantes fueron elegidos uninominalmente, pero que gracias a la popularidad que gozaban el presidente, éste sirvió de portaaviones, haciendo que la gente votara por fulano o mengano no porque sus nombres les dijeran algo, sino porque eran la gente de Chávez. Si a eso le agregamos el mecanismo usado para esta elección que permitió el uso de los llamados "kinos de Chávez" y la eliminación de los tradicionales circuitos electorales, se observó una victoria que le confirió al gobierno un control de más del 90% de la Asamblea Nacional (sólo hubieron 4 miembros de la Asamblea que no eran del gobierno). Y esto fue hecho eligiendo por nombre y apellido.
Como se puede observar, la uninominalidad es superior al sistema de listas cerradas aunque no garantiza per se una verdadera representación, dado que un líder carismático o un malestar con el gobierno, sea éste real o percibido, pueden hacer que un elector escoja una opción que no esté a favor de sus intereses, o que ponga intereses partidistas por encima de los suyos. Lamentablemente, el voto no es un acto racional, sino algo totalmente irracional, tal como se puede observar en el actual proceso pre-electoral de los Estados Unidos, en donde la imagen tiene más peso que las ideas.
A pesar de esto, sigo sosteniendo que el sistema uninominal siempre será mejor que el de listas por la sencilla razón que uno sabe por quien vota, pero es deber del elector informarse de las ideas de los candidatos, si sólo se vota porque fulano es buenmozo, mengana es la hija de tal o sutano es seguidor de (inserte nombre aquí), nos merecemos que nos gobiernen oligarquías incapaces y/o corruptas.
Política, elecciones, reflexiones
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miércoles, febrero 06, 2008
El placer de vivir en Milán
Un comentario de Dabart me puso a pensar, en particular la segunda pregunta que me hace:
Responderé esa pregunta con una pequeña lista de lo que significa vivir en la capital económica de Italia.
Esto y mucho más hace de Milán una ciudad ideal, con muuuuchos parques y con mucho verde (espero noten la ironía), en donde los empelados de las oficinas públicas son famosos por su amabilidad. Una ciudad donde comer no es tan caro y conseguir un apartamento económico es sumamente fácil. Por esas razones y más Milán es una ciudad ideal para vivir.
Ahora en serio, Milán no me molesta mayormente, siendo de Caracas, creo que estoy mejor preparado para soportarla que los mismos milaneses, pero siendo sincero, si me toca irme a otro lado, no lo pienso dos veces.
Milán, humor, Italia
"dinos la verdad, realmente te gusta milano?"
Responderé esa pregunta con una pequeña lista de lo que significa vivir en la capital económica de Italia.
- Si te gusta tener un aire de alta calidad, Milán no es para ti.
- Si para sentirte en la gran ciudad, necesitas que la mayoría de las tiendas y de los negocios que abran hasta tarde, Milán no es para ti.
- Si te molesta un tráfico infernal a través de avenidas estrechas, Milán no es para ti.
- Si crees que una gran ciudad no puede ser atravesada de norte a sur o de este a oeste en poco más de una hora usando medios de superficie (buses, tranvías), Milán no es tan grande como tú crees.
- Si te gusta entrar gratis a los museos, Milán, es más, Italia no es para ti.
- Si crees que los habitantes de las grandes ciudades son pretenciosos y arrogantes, y sostienen que sus ciudades son lo mejor, espera a que llegues a Milán para que sepas lo que es bueno.
- Si te gustan los sitios donde los horarios de los autobuses están para que sepas cuan tarde están llegando, ¡bienvenido a Milán!.
- Si te gustan los sitios que son fríos en invierno (bueno, ya no tanto) y horriblemente calurosos en verano, ¡Milán es tu casa!.
- Si te gustan los sitios donde la mayor parte de sus habitantes no son originarios de la ciudad, Milán es para ti ;).
Esto y mucho más hace de Milán una ciudad ideal, con muuuuchos parques y con mucho verde (espero noten la ironía), en donde los empelados de las oficinas públicas son famosos por su amabilidad. Una ciudad donde comer no es tan caro y conseguir un apartamento económico es sumamente fácil. Por esas razones y más Milán es una ciudad ideal para vivir.
Ahora en serio, Milán no me molesta mayormente, siendo de Caracas, creo que estoy mejor preparado para soportarla que los mismos milaneses, pero siendo sincero, si me toca irme a otro lado, no lo pienso dos veces.
Milán, humor, Italia
martes, febrero 05, 2008
La Caída II...
Hoy, oficialmente, ha terminado el gobierno Prodi: el presidente Napoletano ha disuelto el parlamento, convocando a elecciones anticipadas para abril. Esto traerá como consecuencia que el retorno de Berlusconi como Primer Ministro de Italia. Al final se cumplió la profecía de la gente de derecha1 quienes desde que se montó el gobierno saliente decían que éste había ganado con fraude o que caería en cualquier momento. Y ese es el planteamiento que han hecho en estos casi dos años de gobierno de centroizquierda2, nada más. Ningún tipo de ideas o propuestas novedosas. Su única plataforma ha sido "el gobierno de centroizquierda debe volver a casa, y se debe ir a elecciones anticipadas". Nadie puede decir que los políticos italianos carecen de ideas, el detalle es que tienen sólo una: ¡atornillarse a la poltrona!.
Se gastará más dinero del contribuyente italiano para llevar a cabo unas elecciones totalmente inútiles que no cambiarán nada. Donde las cúpulas de los partidos se reirán una vez más del elector. ¡Y después se preguntan por qué hay una abstención tan grande en las elecciones!. Se volverá a elegir entre malo y peor, sin saber cuál es cuál.
1Yo me pregunto a la derecha de qué, porque, OK, no les gustan los impuestos altos pero les encantan los privilegios del poder, como la inmunidad parlamentaria y el poder hacer leyes que los benefician sólo a ellos, como esa que hizo Berlusconi despenalizando el falso in bilancio (reportar balances falsos en los libros de contabilidad), que ¡oh, sorpresa!, lo beneficia particularmente a él. Si hablamos desde el punto de vista de ser conservadores, bueno, la mayor parte de los líderes de derecha si bien son nominalmente católicos, también son divorciados o viven en concubinato, o le son infieles a sus mujeres (si no de hecho, al menos de pensamiento, non è vero Silvio?), o tienen hijos fuera del matrimonio (¿cierto Fini, Casini?).
2¿A la izquierda de qué?, porque la mayoría de ellos gusta de gozar los beneficios del poder (lujos incluídos), así como hacer uso de su poder para ayudar amigos y familiares, incluso cambiando las leyes para evitar el pago de impuestos (¿cierto Prodi, estimado "nulla-tenente" -quien no tiene bienes-?). O tienen a toda la familia en puestos de poder (¿cierto Mastella?). O simplemente no trabajan para el cargo al que fueron elegidos (¿cierto Veltroni?).
Italia, Política, Gobierno Prodi
Se gastará más dinero del contribuyente italiano para llevar a cabo unas elecciones totalmente inútiles que no cambiarán nada. Donde las cúpulas de los partidos se reirán una vez más del elector. ¡Y después se preguntan por qué hay una abstención tan grande en las elecciones!. Se volverá a elegir entre malo y peor, sin saber cuál es cuál.
1Yo me pregunto a la derecha de qué, porque, OK, no les gustan los impuestos altos pero les encantan los privilegios del poder, como la inmunidad parlamentaria y el poder hacer leyes que los benefician sólo a ellos, como esa que hizo Berlusconi despenalizando el falso in bilancio (reportar balances falsos en los libros de contabilidad), que ¡oh, sorpresa!, lo beneficia particularmente a él. Si hablamos desde el punto de vista de ser conservadores, bueno, la mayor parte de los líderes de derecha si bien son nominalmente católicos, también son divorciados o viven en concubinato, o le son infieles a sus mujeres (si no de hecho, al menos de pensamiento, non è vero Silvio?), o tienen hijos fuera del matrimonio (¿cierto Fini, Casini?).
2¿A la izquierda de qué?, porque la mayoría de ellos gusta de gozar los beneficios del poder (lujos incluídos), así como hacer uso de su poder para ayudar amigos y familiares, incluso cambiando las leyes para evitar el pago de impuestos (¿cierto Prodi, estimado "nulla-tenente" -quien no tiene bienes-?). O tienen a toda la familia en puestos de poder (¿cierto Mastella?). O simplemente no trabajan para el cargo al que fueron elegidos (¿cierto Veltroni?).
Italia, Política, Gobierno Prodi
domingo, febrero 03, 2008
La Caída...
Hace un par de semanas cayó el gobierno Prodi, para ser exactos el 24 de enero. ¿Por qué cae?, bueno, para ponerlo en las palabras de la cómica/humorista1 Luciana Littizzetto:
Esta frase se debe a que entre el 16 y el 17 de enero pasado, un juez de la región Campania (la región de Nápoles) puso en arresto domiciliario a su esposa, cuñados, suegro y demás familiares por tráfico de influencias. Esto hizo que los parlamentarios de TODAS las tendencias políticas le dieran su solidaridad al ministro2, por supuesto eso demuestra el enorme rabo de paja que tienen los parlamentarios italianos (más información, acá).
El jueves 16 de enero, Mastella, después de las muestras de solidaridad hecha por sus colegas parlamentarios, exigió al gobierno una declaración oficial de solidaridad con él para el lunes 21 de enero, de lo contrario él y su partido político (UDEUR) se retirarían del gobierno, haciéndolo caer. ¿La razón?, pues, el se sentía perseguido por la magistratura, no porque el fuese un criminal (ver nota 2) sino por sus creencias políticas. Sí, el hombre es un caradura.
Pero, si uno lo piensa con calma, ¿por qué un partido político en su totalidad ofrece una solidaridad inmediata a uno de sus miembros, por muy importante que éste sea?, ¿por qué obligar a los otros partidos dentro de la coalición gobernante a apoyarlo porque sí?. Es simple, toda su familia es miembro del UDEUR. Toda. Todas las personas incriminadas no sólo son parientes del ministro, sino que son miembros importantes de la dirección del UDEUR. Solidaridad por partida doble (más información acá)
Obviamente, la coalición no cedió a esto porque una cosa es un apoyo no oficial, y otra muy distinta es hacerlo a través de una moción. Lamentablemente, el señor Mastella es de los que hacen ofertas que no pueden ser rechazadas, y eso lo demuestra la renuncia en masa de todos sus parlamentarios (con la excepción de uno solo), provocando la caída de Prodi.
Lo más impresionante es que a muchos comentaristas políticos, esto lo ha tomado por sorpresa, dado que el UDEUR es un partido de centro: es de izquierda cuando gobierna la izquierda y de derecha cuando gobierna la derecha. Muchos se esperaban que los partidos de la llamada "izquierda radical" (esos que no se han dado cuenta que el muro de Berlín cayó), críticos a las pocas reformas de mercado hechas por este gobierno (muchas más que las llevadas a cabo por los liberales de Berlusconi) y a cualquier iniciativa que implicase la disminución del tamaño del estado. El hecho es que a lo largo de este gobierno, el señor Mastella se ha amenazado en varias oportunidades de irse si no seguían susórdenes ideas.
Las consecuencias de la caída del gobierno Prodi son simples: no va a pasar nada. Los mismos políticos que han estado gobernando el país desde hace ya varios años continuarán gobernándolo. La novedad es que ahora no se sabe si habrán elecciones anticipadas o se formará un gobierno de transición para redactar una nueva ley electoral3. La gente de Berlusconi quiere que se vaya a votar de inmediato, creyendo que obtendrá los beneficios de la actual ley electoral, a pesar de haberse avocado a la reforma de dicha ley, diciendo que era algo urgente. Por otro lado, tenemos al presidente de la república (así, en minúsculas) Giorgio Napolitano, convocando a un gobierno de transición, liderado por el presidente del senado, Marini, con la tarea de llevar a cabo dicha reforma.
En fin, habrán cambios, el gobierno pasará a la derecha, pero las caras seguirán siendo siempre las mismas. En pocas palabras, nada nuevo bajo el sol.
P.D.: la mayor parte de los enlaces en este post, van a la edición en inglés del blog de Beppe Grillo, cómico y cyberactivista genovés. Si lo leen con cuidado, podrán encontrar una muy buena visión de lo que es la política italiana.
1Hago la diferencia entre cómico y humorista: el primero es el que te hace reír, mientras el segundo es el que te hace reír pensando (basado en la definición de Laureano Márquez).
2Mastella está siendo investigado por la Procuraduría italiana por malversación de fondos, así como la desaparición de unos fondos europeos. Este individuo, además, hizo valer su poder como ministro de justicia para: 1) desacreditar al magistrado encargado de llevar a cabo las averiguaciones del caso; y 2) cambiar y amonestar a dicho magistrado. Recomiendo googlear "de magistris", "why not", mastella. Encontrarán toda la información del caso, con algo de suerte también en español. Un buen resumen(en inglés) puede ser este post del blog de Beppe Grillo: TNT? Why not?.
3Casi dos años de gobierno y no han podido reformar la actual ley. Ahora la pregunta es ¿por qué hay que reformar la ley electoral italiana?, simple, la actual ley electoral selecciona partidos pero no candidatos, es decir, se vota por colores lo que permite que la nomenclatura de estos partidos sea quien decida quienes son los miembros del parlamento, no el ciudadano.
El otro punto de esta ley electoral es que la coalición vencedora obtiene un premio de gobernabilidad, es decir, si no se tienen los votos necesarios para llegar a una mayoría calificada sino digamos al 50.000000001%, la coalición vencedora vendrá premiada con los diputados que necesite para formar gobierno.
Italia, política, Gobierno Prodi
"(Este) es el único gobierno que cae porque un ministro no se siente suficientemente amado por sus colegas."(Video original, en italiano: acá y acá)
Esta frase se debe a que entre el 16 y el 17 de enero pasado, un juez de la región Campania (la región de Nápoles) puso en arresto domiciliario a su esposa, cuñados, suegro y demás familiares por tráfico de influencias. Esto hizo que los parlamentarios de TODAS las tendencias políticas le dieran su solidaridad al ministro2, por supuesto eso demuestra el enorme rabo de paja que tienen los parlamentarios italianos (más información, acá).
El jueves 16 de enero, Mastella, después de las muestras de solidaridad hecha por sus colegas parlamentarios, exigió al gobierno una declaración oficial de solidaridad con él para el lunes 21 de enero, de lo contrario él y su partido político (UDEUR) se retirarían del gobierno, haciéndolo caer. ¿La razón?, pues, el se sentía perseguido por la magistratura, no porque el fuese un criminal (ver nota 2) sino por sus creencias políticas. Sí, el hombre es un caradura.
Pero, si uno lo piensa con calma, ¿por qué un partido político en su totalidad ofrece una solidaridad inmediata a uno de sus miembros, por muy importante que éste sea?, ¿por qué obligar a los otros partidos dentro de la coalición gobernante a apoyarlo porque sí?. Es simple, toda su familia es miembro del UDEUR. Toda. Todas las personas incriminadas no sólo son parientes del ministro, sino que son miembros importantes de la dirección del UDEUR. Solidaridad por partida doble (más información acá)
Obviamente, la coalición no cedió a esto porque una cosa es un apoyo no oficial, y otra muy distinta es hacerlo a través de una moción. Lamentablemente, el señor Mastella es de los que hacen ofertas que no pueden ser rechazadas, y eso lo demuestra la renuncia en masa de todos sus parlamentarios (con la excepción de uno solo), provocando la caída de Prodi.
Lo más impresionante es que a muchos comentaristas políticos, esto lo ha tomado por sorpresa, dado que el UDEUR es un partido de centro: es de izquierda cuando gobierna la izquierda y de derecha cuando gobierna la derecha. Muchos se esperaban que los partidos de la llamada "izquierda radical" (esos que no se han dado cuenta que el muro de Berlín cayó), críticos a las pocas reformas de mercado hechas por este gobierno (muchas más que las llevadas a cabo por los liberales de Berlusconi) y a cualquier iniciativa que implicase la disminución del tamaño del estado. El hecho es que a lo largo de este gobierno, el señor Mastella se ha amenazado en varias oportunidades de irse si no seguían sus
Las consecuencias de la caída del gobierno Prodi son simples: no va a pasar nada. Los mismos políticos que han estado gobernando el país desde hace ya varios años continuarán gobernándolo. La novedad es que ahora no se sabe si habrán elecciones anticipadas o se formará un gobierno de transición para redactar una nueva ley electoral3. La gente de Berlusconi quiere que se vaya a votar de inmediato, creyendo que obtendrá los beneficios de la actual ley electoral, a pesar de haberse avocado a la reforma de dicha ley, diciendo que era algo urgente. Por otro lado, tenemos al presidente de la república (así, en minúsculas) Giorgio Napolitano, convocando a un gobierno de transición, liderado por el presidente del senado, Marini, con la tarea de llevar a cabo dicha reforma.
En fin, habrán cambios, el gobierno pasará a la derecha, pero las caras seguirán siendo siempre las mismas. En pocas palabras, nada nuevo bajo el sol.
P.D.: la mayor parte de los enlaces en este post, van a la edición en inglés del blog de Beppe Grillo, cómico y cyberactivista genovés. Si lo leen con cuidado, podrán encontrar una muy buena visión de lo que es la política italiana.
1Hago la diferencia entre cómico y humorista: el primero es el que te hace reír, mientras el segundo es el que te hace reír pensando (basado en la definición de Laureano Márquez).
2Mastella está siendo investigado por la Procuraduría italiana por malversación de fondos, así como la desaparición de unos fondos europeos. Este individuo, además, hizo valer su poder como ministro de justicia para: 1) desacreditar al magistrado encargado de llevar a cabo las averiguaciones del caso; y 2) cambiar y amonestar a dicho magistrado. Recomiendo googlear "de magistris", "why not", mastella. Encontrarán toda la información del caso, con algo de suerte también en español. Un buen resumen(en inglés) puede ser este post del blog de Beppe Grillo: TNT? Why not?.
3Casi dos años de gobierno y no han podido reformar la actual ley. Ahora la pregunta es ¿por qué hay que reformar la ley electoral italiana?, simple, la actual ley electoral selecciona partidos pero no candidatos, es decir, se vota por colores lo que permite que la nomenclatura de estos partidos sea quien decida quienes son los miembros del parlamento, no el ciudadano.
El otro punto de esta ley electoral es que la coalición vencedora obtiene un premio de gobernabilidad, es decir, si no se tienen los votos necesarios para llegar a una mayoría calificada sino digamos al 50.000000001%, la coalición vencedora vendrá premiada con los diputados que necesite para formar gobierno.
Italia, política, Gobierno Prodi
sábado, enero 12, 2008
Reelección indefinida...
"Primero, ¿está usted de acuerdo en que Hugo Chávez siga siendo presidente de Venezuela, sí o no? Segunda pregunta, con carácter vinculante, ¿está usted de acuerdo en hacer una pequeña enmienda en la Constitución Bolivariana para permitir la reelección indefinida?"
Y como vemos esto es lo único que importaba de la reforma a la constitución que votamos el diciembre pasado. Todo lo demás era puro bla bla.
Política, Venezuela, chavismo
Hugo Chávez, en la Asamblea Nacional (fuente).
Y como vemos esto es lo único que importaba de la reforma a la constitución que votamos el diciembre pasado. Todo lo demás era puro bla bla.
Política, Venezuela, chavismo
Turistas...
Antes que nada, un muy feliz año para todos mis lectores desde estas tierras del risotto y la pasta. Esperando que hayan recibido el nuevo año con alegría. Este que está aquí, lo pasó bien con su esposita, con una botella de etiqueta negra entre pecho y espalda (mi esposita tenía casi toda una botella de Bailyes), lo que provocó que no recibiera el año nuevo en la plaza, sino en mi casa, ligeramente paloteado.
Pero dejemos esos pormenores y entremos un poco en la materia de este ligero post de mediados de enero. Para eso hablaré de esa extraña especie que es el turista venezolano, pero no desde el punto del turista, no, sino desde el punto de vista del local que los tiene que sufrir. Es decir, yo.
Una cosa que uno nota en los venezolanos que salen como turista (no el inmigrante) es que dan por descontado que por el hecho de venir de tu tierra tú estás dispuesto a hacerles de guía o que te son simpáticos porque sí. Señores (y señoras), ubíquense. El hecho que vengan de Venezuela, en especial de Caracas, no los hace mis panas de forma automática: soy un extraño y como tal debería ser tratado con un mínimo de respeto no con un "¡ése mi pana!, dime dónde puedo conseguir unos culos". Ejem. No estoy siendo del todo sincero, en verdad la persona a quien le atribuyo esas palabras, me interpeló diciéndome: "pana, ¿dónde están las discotecas donde van las modelos?". En ese momento lo que me provocó responderle fue "¡y yo qué sé!". Y es que la gente no se fija en los detalles, como que venía de la estación de trenes, cargado de cosas y que estaba, justo en ese momento, hablando con mi esposa para recordarle que debía ir a la casa temprano. Por supuesto, el amigo aprovechó para preguntar, pero, digo yo, no hubiese sido más fácil decir "disculpa pana, ¿eres de Venezuela?", con un tono amable, no como si tuviera el deber moral de darle una mano, y partir de ahí construir una conversación.
Ese comportamiento confianzudo hace que uno se moleste. Otro ejemplo: saliendo del metro, mi esposa y yo discutíamos sobre una tontería, y mientras decía algunos "coño" de forma indignada, llega un tipo gritándome "¡Alto!, ése es venezolano!", ante semejante cosa, mi esposa y yo nos volteamos asustados, sin saber como reaccionar ante semejante loco, quien estaba con otras tres personas. Después de decirles que yo soy de Caracas y mi esposa de Maracay, el tercio me pregunta "¿Y te gustó Milán?", cosa a la que respondimos que sí, luego les sugerimos un par de sitios que ver y escapamos (bueno, caminamos rápidamente) hacia la dirección contraria a donde ellos estaban. Mi esposa, que me conoce muy bien, me preguntó si me había molestado. "Obviamente", le dije, ¿es muy difícil dirigirse a extraños con un mínimo de educación?. ¡Y después me preguntan por qué me provocar darle direcciones erradas a los turistas!.
Por supuesto, siempre hay las excepciones, esos que cuando te bajas del tranvía, se acercan a ti y te preguntan con amabilidad si eres de Venezuela, y puedes entablar una conversación civilizada. A lo mejor uno no se vuelve a ver más, pero coño, no le mientas la madre al gentilicio.
Para concluir, quisiera dejar algunas sugerencias a los compatriotas turistas sobre como tratar con los que estamos en el exterior:
Por supuesto, uno también debe armarse de paciencia, y entender que hay gente que se emociona cuando escucha a alguien en el metro de Milán, en el tren a París o frente a los Bronces de Reggio Calabria, hablando con acento venezolano. Es esa paciencia la que uno debe tener a mano cuando llega la tentación de dar direcciones erradas, cuando te gritan, como si fueras un amigo de toda la vida y ni te dan las gracias después de haberles ayudado.
banalidades, turismo, frustración
Pero dejemos esos pormenores y entremos un poco en la materia de este ligero post de mediados de enero. Para eso hablaré de esa extraña especie que es el turista venezolano, pero no desde el punto del turista, no, sino desde el punto de vista del local que los tiene que sufrir. Es decir, yo.
Una cosa que uno nota en los venezolanos que salen como turista (no el inmigrante) es que dan por descontado que por el hecho de venir de tu tierra tú estás dispuesto a hacerles de guía o que te son simpáticos porque sí. Señores (y señoras), ubíquense. El hecho que vengan de Venezuela, en especial de Caracas, no los hace mis panas de forma automática: soy un extraño y como tal debería ser tratado con un mínimo de respeto no con un "¡ése mi pana!, dime dónde puedo conseguir unos culos". Ejem. No estoy siendo del todo sincero, en verdad la persona a quien le atribuyo esas palabras, me interpeló diciéndome: "pana, ¿dónde están las discotecas donde van las modelos?". En ese momento lo que me provocó responderle fue "¡y yo qué sé!". Y es que la gente no se fija en los detalles, como que venía de la estación de trenes, cargado de cosas y que estaba, justo en ese momento, hablando con mi esposa para recordarle que debía ir a la casa temprano. Por supuesto, el amigo aprovechó para preguntar, pero, digo yo, no hubiese sido más fácil decir "disculpa pana, ¿eres de Venezuela?", con un tono amable, no como si tuviera el deber moral de darle una mano, y partir de ahí construir una conversación.
Ese comportamiento confianzudo hace que uno se moleste. Otro ejemplo: saliendo del metro, mi esposa y yo discutíamos sobre una tontería, y mientras decía algunos "coño" de forma indignada, llega un tipo gritándome "¡Alto!, ése es venezolano!", ante semejante cosa, mi esposa y yo nos volteamos asustados, sin saber como reaccionar ante semejante loco, quien estaba con otras tres personas. Después de decirles que yo soy de Caracas y mi esposa de Maracay, el tercio me pregunta "¿Y te gustó Milán?", cosa a la que respondimos que sí, luego les sugerimos un par de sitios que ver y escapamos (bueno, caminamos rápidamente) hacia la dirección contraria a donde ellos estaban. Mi esposa, que me conoce muy bien, me preguntó si me había molestado. "Obviamente", le dije, ¿es muy difícil dirigirse a extraños con un mínimo de educación?. ¡Y después me preguntan por qué me provocar darle direcciones erradas a los turistas!.
Por supuesto, siempre hay las excepciones, esos que cuando te bajas del tranvía, se acercan a ti y te preguntan con amabilidad si eres de Venezuela, y puedes entablar una conversación civilizada. A lo mejor uno no se vuelve a ver más, pero coño, no le mientas la madre al gentilicio.
Para concluir, quisiera dejar algunas sugerencias a los compatriotas turistas sobre como tratar con los que estamos en el exterior:
- Sé educado: las cosas se piden de por favor. No soy tú pana, no me trates como tal. Soy un extraño. Un mínimo de educación es todo lo que necesitas emplear.
- No seas confianzudo. Deja eso cuando vayas a lidiar con la burocracia venezolana, no soy "miamor" tuyo. Realmente no te interesa por qué estoy aquí, ni a mí por qué estás aquí. Somos sólo anécdotas que contar a nuestras respectivas familias o en nuestros respectivos blogs.
- Soy un extraño. Recuerda que no me conoces, no sabes quien soy ni por qué estoy acá. El hecho que hable con tu mismo acento, no me hace tu hermano del alma. Trátame amablemente, y yo haré lo mismo.
- No todos vivimos para ir a discotecas y sitios de moda. Podemos indicarte donde pueden estar, pero no necesariamente vamos para allá. La mayoría de nosotros no somos VIP, sino comunes mortales. Algunos, incluso, no le paramos a esa vaina.
Por supuesto, uno también debe armarse de paciencia, y entender que hay gente que se emociona cuando escucha a alguien en el metro de Milán, en el tren a París o frente a los Bronces de Reggio Calabria, hablando con acento venezolano. Es esa paciencia la que uno debe tener a mano cuando llega la tentación de dar direcciones erradas, cuando te gritan, como si fueras un amigo de toda la vida y ni te dan las gracias después de haberles ayudado.
banalidades, turismo, frustración
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