Mostrando las entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas

domingo, febrero 10, 2008

Uninominalidad vs Listas.

En dos posts anteriores (1,2) hablé sobre la caída del gobierno italiano. Una de las cosas que comenté fue que los partidos políticos italianos (y por ende sus dirigentes) no representan los intereses de la mayoría de los sus electores, sino los suyos propios. Nada en contra de eso, considero que tienen el derecho a defender sus intereses, el problema está que ellos dicen que sus únicos intereses son los del pueblo, mintiendo descaradamente. El problema que acabo de describir es uno que aflige no sólo Italia, sino la mayor parte de los países que pretenden seguir, aunque sea superficialmente, lo que se conoce como democracia.

Este divorcio entre electores y elegidos ha tratado de ser resuelto de diversas maneras, que pueden resumirse en dos formas, uninominal o por listas. En el primer caso, se elige a una persona por nombre y apellido, es decir, el elector sabe quien es el individuo, sus ideas y sus promesas y por ello le otorga el voto. En el segundo caso, el elector elige un partido o grupo de electores, y a menos que se haya informado, no sabrá quien elegirá para representarlo; normalmente cuando se vota por listas se siguen las ideas del grupo por el que se vota (sí se es comunista, es natural que se vote por el partido comunista) o se sigue al líder de este grupo, sean por sus ideas o por su carisma (caso Berlusconi).

En el caso de las listas, la cosa es particularmente complicada porque la verdad es que no se sabe por quien estás votando, no sabes si la persona realmente defenderá tus intereses o más bien defenderá los intereses de la cúpula de su partido. Es más o menos lo que sucede en Italia actualmente: se vota por partidos como Forza Italia (Berlusconi) o el Partido Democrático (Prodi) y sólo se conoce el nombre de sus cabezas más visibles, no se sabe quienes son los otros parlamentarios que pertenecen a esos partidos. Y esta forma de elección la que ha causado ese divorcio entre la realidad italiana y sus políticos.

En Venezuela, ese divorcio entre políticos y pueblo comenzó a ser evidente durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, cuando nuestra clase política viendo en peligro sus privilegios, decidió que nos podíamos permitir un cierto grado de uninominalidad en nuestro sistema electoral, permitiendo que los miembros de los cuerpos legislativos (Congreso, Asambleas Legislativas y Consejos Municipales) fuesen seleccionados en un 50% por nombre y apellido, y el otro 50% mediante listas y cociente electoral. En mi opinión, esta medida fue llevada a cabo para que los electores se sintieran más identificados con estas personas, que en pasado no conocían, mientras que ciertos puestos eran reservados para la élite de los partidos.

En Estados Unidos, así como en Gran Bretaña, los miembros de los entes legislativos son elegidos en su totalidad por nombre y apellido, por consiguiente, éstos deben responder directamente a sus electores, quienes al elegirlo saben quién es y cuáles son sus ideas. Ergo, en teoría, deben mantenerse en contacto con sus electores para poder permanecer en la poltrona.

A pesar de este énfasis en el individuo a ser electo, el sistema uninominal puede convertirse en un sistema de listas cerradas de facto: se vota por una persona porque pertenece a cierto grupo no por sus cualidades individuales. Tal es el caso del voto castigo, como el que ocurrió en las elecciones legislativas estadounidenses en donde la gente votó mayoritariamente por los demócratas como protesta contra el gobierno Bush Jr. Otro ejemplo son las distintas elecciones bajo el sistema mixto que han ocurrido en Venezuela desde su implementación: la gente continuaba a votar por el partido, no por el individuo; o se veía el caso de gente que perdía el voto uninominal pero que llegaban al parlamente a través de las listas.

Aun así hay otras formas de transformar una elección por nombre y apellido en una elección por listas, como el caso de las elecciones para la Asamblea Constituyente que se efectuaron en Venezuela en 1999: todos los representantes fueron elegidos uninominalmente, pero que gracias a la popularidad que gozaban el presidente, éste sirvió de portaaviones, haciendo que la gente votara por fulano o mengano no porque sus nombres les dijeran algo, sino porque eran la gente de Chávez. Si a eso le agregamos el mecanismo usado para esta elección que permitió el uso de los llamados "kinos de Chávez" y la eliminación de los tradicionales circuitos electorales, se observó una victoria que le confirió al gobierno un control de más del 90% de la Asamblea Nacional (sólo hubieron 4 miembros de la Asamblea que no eran del gobierno). Y esto fue hecho eligiendo por nombre y apellido.

Como se puede observar, la uninominalidad es superior al sistema de listas cerradas aunque no garantiza per se una verdadera representación, dado que un líder carismático o un malestar con el gobierno, sea éste real o percibido, pueden hacer que un elector escoja una opción que no esté a favor de sus intereses, o que ponga intereses partidistas por encima de los suyos. Lamentablemente, el voto no es un acto racional, sino algo totalmente irracional, tal como se puede observar en el actual proceso pre-electoral de los Estados Unidos, en donde la imagen tiene más peso que las ideas.

A pesar de esto, sigo sosteniendo que el sistema uninominal siempre será mejor que el de listas por la sencilla razón que uno sabe por quien vota, pero es deber del elector informarse de las ideas de los candidatos, si sólo se vota porque fulano es buenmozo, mengana es la hija de tal o sutano es seguidor de (inserte nombre aquí), nos merecemos que nos gobiernen oligarquías incapaces y/o corruptas.

, ,

lunes, diciembre 03, 2007

Elecciones 2D.

Terminaron las elecciones y el "NO" a la reforma constitucional resultó victorioso, lo cual fue bastante sorprendente. Sinceramente, yo no me lo esperaba. Pero la cosa sucedió en una forma totalmente distinta. De hecho, estas elecciones fueron totalmente distintas a las últimas dos en las que participé (referéndum revocatorio y elecciones presidenciales). Para empezar no encontramos cola en el consulado al momento de votar, y según los miembros de mesa, si bien no había habido una cantidad monstruosa de votantes, la cosa se había movido con bastante rapidez. Algo que no sucedió en las oportunidades anteriores: en el primero, los representantes del gobierno se inventaron todas las triquiñuelas posibles por hacer que uno desistiera a votar (4 horas en cola no se olvida fácilmente), y durante las presidenciales, algún burócrata brillante decidió que debíamos empezar a la misma hora que Venezuela. Nada de eso ocurrió ayer. Incluso, nos sorprendimos ante tanta rapidez. Es excelente ver como la gente del consulado está haciendo que éste funcione, no sólo con eficiencia sino con un muy buen trato hacia el público. Lo único lamentable es que mi esposa y yo fuimos apertrechados con libros, revistas, y nuestros reproductores de MP3, listos para esperar horas en el frío, para luego descubrir que nuestros esfuerzos fueron en vano, ¡afortunadamente!.

Pero demos vuelta a la hoja, ya la elección pasó, y según los datos provistos por el CNE la diferencia entre el "NO" y el "SÍ" fue menor al 1% de los votos escrutados. A esto se agrega que hubo una abstención del 44.11% [1]. En otras palabras, la victoria de aquellos que nos oponemos a este gobierno fue sumamente pequeña según las cifras oficiales. Pero me parece que es más interesante comparar la elección anterior a ésta, tal como lo hace Lubrio [2], quien nos muestra como la cantidad de votos sacados por la oposición es apenas un poco mayor a la obtenida en el 2006. Según Luigino, esta derrota se debió a la pobre estrategia comunicacional del gobierno y a la gran cantidad de mentiras que circularon en torno a la reforma constitucional. En mi opinión, ese es un análisis un poco simplista, pero me gustaría comparar los números tal como él hace, comencemos con los datos del 2006:
  • Chávez obtiene el 62% de los votos, es decir, 7.309.080 personas votaron por él.
  • Todos los candidatos de la oposición obtuvieron el 36,65% de los votos, que se traduce en un apoyo de 4.321.072 de personas.
  • La abstención fue de un 25,3%, es decir, 3.994.380 personas no votaron dentro de un universo de 15.784.777 votantes.
Para este elección, y asumiendo que el número de votantes no haya cambiado significativamente en un año, así como que el resultado final se mantenga tal como lo dijo el CNE, tenemos que:
  • El "NO" por el Bloque A obtuvo 4.504.354 votos (50,70%), mientras que para el Bloque B se obtuvieron 4.522.332 votos (51,05%).
  • El "SÍ" obtuvo 4.379.392 votos (49,29%) en el Bloque A, y 4.335.136 (48,94%) en el Bloque B.
  • La abstención fue del 44,11%, es decir, 6.962.665 votantes.
Estos números nos muestran dos cosas: no hubieron grandes saltos de talanquera entre los seguidores del gobierno, que los que somos contrarios al gobierno somos más o menos los mismos, y que hay 3 millones de votos menos para el gobierno. Esto último es bastante intrigante: si asumimos la tesis de Luigino, de los casi 7 millones de personas que se abstuvieron de votar, 3 millones votaron anteriormente por Chávez, ¿qué pasó con ellos?, ¿por qué no apoyaron el gobierno en este momento, y por qué no ejercieron su voto?. ¿Mala estrategia comunicacional?, lo dudo, cuando se aprobó la constitución, los tiempos para su lectura y análisis fueron más o menos los mismos que tuvimos ahora, el gobierno tenía menos órganos de propaganda, la oposición tenía tanto o más espacio que el gobierno en los medios. No me parece que esta derrota del gobierno se deba a una simple falta de comunicación o de apatía por parte de sus electores, quienes siempre se han movilizado espontáneamente a favor de éste. El dato de la mala estrategia comunicacional también puede ser utilizado para juzgar a la oposición, dado que la cantidad de gente que apoyó esta opción no mejoró significativamente. En otras palabras, la mala comunicación, tanto por parte del gobierno como por parte de la oposición no es lo único que permite explicar estos resultados.

Ahora bien, si pensamos mal y hacemos uso de las teorías conspirativas que maneja la oposición, ¿es ése el número de votos trampeados de las elecciones anteriores y no pudieron usar esa trampa esta vez?, de ser así, ¿por qué?. ¿Habrá alguna relación con la reunión del alto mando militar esa misma noche [3]? . ¿Será verdad que trucaron los números para que la derrota no fuera tan grande?. Si ya sé que estoy buscándole la quinta pata al gato, pero es que estos resultados no me convencen. Y cuando uno no está convencido, lo que hace es elucubrar...

Pero recapitulemos, la victoria fue cerrada, una gran masa de la población que podría ser identificada con el chavismo decidió que era mejor quedarse en casa y los saltos de talanquera fueron mínimos. Esto trae como conclusión que:
  1. No hay grandes saltos de talanquera: pocos partidarios del gobierno votaron en contra de la reforma.
  2. Hubo un gran número de personas que prefirieron no emitir su opinión. Sea en contra o en favor de la oposición. La pregunta de rigor es ¿por qué se quedaron?.
  3. La gente prefiere votar por una persona y no por unas ideas: por eso la personalización de la campaña por el "SÍ" a la reforma (un voto en contra la reforma es un voto contra Chávez). Quizás la gente sintió que votar por esta reforma no era prioritario.
No quiero sonar aguafiestas, pero esto apenas es un paso minúsculo. Aun el chavismo controla la Asamblea Nacional, el CNE y otros tantos poderes públicos. El problema económico es inminente: se habla de una inminente devaluación una vez instaurado el bolívar fuerte; no se resuelve el detalle de la escasez (ayer hablé con mi madre quien me dijo que no conseguía leche en polvo); los problemas de la inseguridad siguen intactos. Con esta victoria no hemos mejorado, simplemente hemos evitado que las cosas empeoraran más. Aun queda mucho camino por recorrer.

, , ,

,

martes, noviembre 27, 2007

Votar el 02/12.

Voy a escribir estas breves líneas sobre la votación que va a ocurrir este domingo. No voy a hablar sobre los pro y los contras de esta reforma constitucional que se avecina. Para eso les recomiendo leer otros blogs, en especial el de Kareta, en donde ha enlazado lo escrito por diversos blogueros con respecto al argumento (acá) y quien además ha publicado un cuadro en donde ella y María Caraota han compilado, comparado y analizado los cambios propuestos por el presidente y sus acólitos (acá). Yo sólo tengo una razón para votar en contra: no estoy de acuerdo con el continuismo, sea éste de Chávez, CAP o cualquier otro gobernante. Estamos en el siglo XXI no en el XIX, en donde las constituciones se cambiaban según el capricho del mandante de turno (Guzmán blanco viene a mí mente, por ejemplo).

Aclarado ese punto, sigo con el post. Este domingo, como todos los domingos en el que ha habido elecciones desde que soy mayor de edad, iré a votar; y en este caso, votaré con la certeza de que mi voto no contará. Que el NO perderá, mientras el SÍ vencerá. No sé si con trampa o sin trampa, sólo sé que mi esposa y yo votaremos NO.

No confío en la pulcritud de estas elecciones porque no confío en el gobierno ni en ninguna de sus dependencias. Mi posición es muy similar a la de Luis. Pero como él, iré a votar, a sabiendas de que mi opinión no va a contar.

Algunos dirán que soy pesimista, fatalista. Así es. Como los antiguos vikingos, me preparo para una lucha que de antemano sé que voy a perder (busquen en lo que significa Ragnarok), pero a pesar de eso, sigo adelante, y sigo luchando. A pesar de sentir que no alcanzaremos la victoria, o de que el resultado está decidido de antemano, prefiero ir a votar y hacerles saber que no estoy de acuerdo con ellos, que quedarme en mi casa y darles mi apoyo de forma tácita. Porque cada vez que alguien habla de abstención como forma de lucha, lo que está haciendo es darle su apoyo a este gobierno.

Así que bueno, este domingo puede que cenemos en el Hades, pero no será sin al menos haber luchado.


PD: a los venezolanos ubicados en Italia que leen estas líneas, muchach@s, no importa sus preferencias políticas, este domingo nos vemos en los distintos Consulados. Llamen al que les corresponde votar y pregunten a que hora empiezan para que no sea como la otra vez, que empezaban a la misma hora que en Venezuela.

, ,

,

lunes, diciembre 04, 2006

Elecciones3D - Votaciones en Milán.

Siguiendo la tónica vista en diversos blogs, procederé a narrar un poco como fue el proceso de votación acá en la tierra de la milanesa y la alta costura.

La cola.

Mi esposa y yo nos levantamos temprano para ir a votar, salir de eso y dedicarnos a hacer otras cosas. Después de madrugar a las 7:00 AM, bañarnos y desayunar salimos de la casa a las 9:00 AM, y llegamos a la cola a eso de las 10:00 AM (el tranvía tardó en llegar). Ésta no estaba muy larga, aunque había gente que había decidido madrugar y estaban ahí desde las 6:30 AM para salir de eso lo más rápidamente posible. Éstos tropezaron con un pequeño escollo: las órdenes de Caracas eran que el proceso debía empezar simultáneamente con Venezuela, ergo, a las 11:00 AM 1. Por lo que nos tuvimos que calar una cola más o menos larga, dependiendo de cuan temprano se había llegado. El detalle es que el invierno llegó este fin de semana a Milán, y con una humedad altísima y una temperatura cercana a los 10ºC. Esto es lo que se llama civismo, carajo.

La cola, como casi toda cola hecha por gente de sangre latina2, era no sólo larga, sino también muuyyy ancha, lo que nos permitió compartir con la gente. Para empezar, muchos comentaban que habían decidido llegar a tal o cual hora para evitar los problemas que ocurrieron durante el Referendum Revocatorio3. Afortunadamente con esta elección no fue así: había más organización en el consulado, así como que el único problema fue el de apertura, porque nadie sabía que iba a ser simultáneo con Venezuela.

Aparte de conversar sobre las experiencia del Revocatorio, también se habló de la situación venezolana, lo mal que se encuentra el país, la agresividad que hay en sus calles y el viaje para llegar a Milán. Esto último muy importante porque hubo huelga de trenes y por lo amplio del territorio.

La Mesa.

Una vez que empezó el proceso y la cola se empezó a mover, nos hicieron entrar de dos en dos al Consulado, ¿la razón?, lo pequeño del espacio y para no molestar a las otras personas que pudieran estar en el edificio. Lo primero que uno observó, y que ya nos habían dicho en la cola, era que TODO el personal del Consulado, así como los miembros de mesa estaban vestidos de rojo (¿parcialidad política?, ¿quién te dijo?). De todos ellos, el que estaba peor era quien controlaba la cola porque tenía un suéter rojo delgadito, delgadito y con el frío que hacía estaba como bailando para coger calor. Cuando llegamos a la mesa le preguntamos a la gente si sabían cual era su abrigo para bajárselo. Ignoro si al final lo hicieron, pero al tipo lo estaban europisando a los trancazos.

En la mesa, nos explicaron como votar, seleccionamos el candidato, introducimos nuestro voto y salimos. La gente, tanto miembros de mesa como trabajadores del Consulado, nos trataron muy bien y con bastante amabilidad, así que no tengo de que quejarme. De hecho, tomo esta oportunidad para decirles que el Consulado ha mejorado muchísimo con la nueva Cónsul.

Luego de despedirnos de la gente que conocimos en la cola, fuimos a hacer unas compras y luego a casa.

Resultados.

Viviendo en Italia, los resultados no los sabríamos sino hasta hoy, aunque los noticiarios nos dedicaron (específicamente el de la RAI) unos minutos, en los que básicamente decían que Chávez estaba ganando. Eso fue dicho a eso de las 7:30 PM (2:30 PM hora de Venezuela), cuando aún no habían ni boletines oficiales ni había terminado el proceso. Mi esposa estaba un poco nerviosa y con este nerviosismo nos acostamos. Nuestra sorpresa fue mayúscula esta mañana, no tanto porque Chávez ganó sino por el alto porcentaje que sacó. Yo esperaba un resultado más parejo, pero no fue así. Mi esposa entró un poco en shock y en estado de angustia pensando en que será de nosotros cuando regresemos. Traté de calmarla y de decirle que ya veremos, lo que nos queda es echarle bolas a la vida. De todas maneras eso no impidió que estuviera un poco entristecida.

En cuanto a la nueva victoria de Chávez, no hay nada que decir, excepto que ganó. Punto. Lo que nos queda ahora es seguir adelante y ver que nos depara el futuro. Sólo me permito agregar un par de cosas: 1)acepto que mi voz no será escuchada ni tomada en cuenta por ningún personero de este gobierno; 2)acepto que tendré que calarme esta revolución quiéralo o no. Por último, aquellos que se arrepientan porque el hombre no llenó sus expectativas, porque no están satisfechos con este gobierno a pesar de todo el apoyo que le dieron, calénselo, cero quejas, cero "me engañaron", cero arrepentidos. Cuando devalúen la moneda, cuando crezca la inflación o cuando les suceda algo negativo por culpa de las políticas del gobierno, recuerden que Uds. lo pusieron ahí donde está, son responsables de lo que está sucediendo o vaya a suceder. Los que no estamos con Chávez, o al menos este que escribe, espera que sepan aceptar la responsabilidad que implica haberlo reelecto: si tiene éxito (cosa que dudo), es gracias a Uds; si fracasa, es su culpa.




1Desde el último domingo de octubre hasta el último de marzo, en Italia rige el horario de invierno por lo que hay 5 horas de diferencia con Venezuela, en verano son 6.*
2Quien crea que los venezolanos son los únicos desordenados en las colas no ha visto a los italianos.
3Durante el RR hubieron diversos problemas para llevar a cabo el voto: exigieron que los votantes tuvieran el "Permesso di Soggiorno" (Permiso de Residencia), no dejaron votar a los que tenían doble nacionalidad (porque por ser italianos no necesitaban dicho permiso) ni aquellos que poseían la "Carta d'Identità"(la cédula italiana) porque ese no era el nombrado permiso. Otros problemas estaban en que los miembros de mesa estaban predispuestos a cerrar la mesa si escuchaban cantos políticos en favor de una parcialidad política, y otros tantos detalles que hicieron que aquellos que estábamos ahí nos sintiéramos bastante mal.
*Horas de más.



, , ,

lunes, noviembre 27, 2006

Elecciones3D: Recuerdos de un Técnico de Indra (II).

Continúo la entrada anterior.

Ya hablé de la diferencia entre las máquinas anteriores y las actuales, siendo la fundamental la emisión de la papeleta: anteriormente se usaba un tarjetón que era introducido en la máquina a través de una ranura, mientras que ahora la máquina imprime una papeleta en donde aparece por quién se votó. Además, el cargo que yo ostentaba desaparece dado que será el presidente de mesa el encargado de poner en funcionamiento el mecanismo de las máquinas. Ahora me queda hablar un poco sobre los problemas y desventuras que se presentaron durante los diversos procesos electorales.

  1. ¡Dejen la guachafita, qué esto es algo serio!. El primer problema que uno tiene al trabajar en una mesa electoral, sea el cargo que sea, está relacionado con los electores, particularmente aquellos que son amargados. Hay personas que por alguna extraña razón consideran que porque uno está trabajando en una mesa electoral no puede echar chistes, reírse o simplemente estar de buen humor, que te increpan, básicamente, por qué estás de buen humor, que más bien se debería estar con cara de culo. Lo peor es que gente así provoca que uno pierda la amabilidad y la alegría.


  2. ¡Deje de verme el voto!. Esta era una de las quejas principales que recibí mientras fui técnico: como recordarán, el tarjetón era metido en una especie de carpeta, con la cual el votante hacía maromas para introducirlo en la ranura sin que uno lo viera. Lo triste es que muchas veces uno lo veía porque no podían introducirlo, o habían problemas y uno tenía que intervenir en la máquina, lo cual hacía que uno viera el voto. Al menos la gente tenía suficiente confianza en uno como para creerle que uno ni recordaba caras ni votos (lo cual era cierto). El único voto que recuerdo fue él que hizo el finado Aníbal Nazoa el día de las megaelecciones: Chávez, en todas sus opciones.

    El problema estaba en que muchas veces era mejor que uno viera el voto, por la sencilla razón que muchas veces el votante ¡votaba mal!: llenaba más casillas de lo debido, no completaba bien los óvalos y un largo etcétera. Aunque no todo el mundo se quejaba, porque había más de un@ que me pedía que revisara si el voto estaba bien, para confirmar que la máquina lo iba a leer bien.


  3. ¡No entra el voto!. Uno de los problemas más repetidos era éste: se introducía el tarjetón, y la máquina se atascaba. En estos casos uno, como técnico, debía presionar un botón y la máquina devolvía el tarjetón, permitiendo al votante introducirlo nuevamente. Durante los entrenamientos, ésta fue la única solución dada a los problemas que se podían presentar ese día: presione el botón. El detalle estaba en que dicha solución estaba incompleta porque no contemplaba cuando el tarjetón se quedaba totalmente atascado y se debía recurrir a la fuerza bruta para sacarlo, lo que podía romperlo o, lo que es peor, anularlo. Esto implicaba que había que sentar un acta en la que se establecía que había sucedido. Este problema ocurría cuando la urna que contenía los votos se llenaba demasiado, lo cual hacía que uno tuviera que solicitar a los Presidentes de Mesa y miembros, así como a los testigos y al Plan República, que vieran que uno estaba acomodando las papeletas para que cupieran más. De esta forma, uno desmontaba la máquina, se abría la urna y se ordenaban las papeletas, trabajo que siempre era visto con desconfianza por los testigos, independientemente de su filiación política.


  4. ¡Se rompió la máquina!, ¿cómo hacemos?. En casos extremos, la máquina moría y dejaba de funcionar. ¿Razones?, ni idea, sólo que por alguna extraña razón la máquina dejaba de funcionar, a veces a mitad del proceso, a veces apenas cuando éste comenzaba. De todas las cosas, esta era la que más temían los miembros de mesa porque implicaba tener que contar sopotocientos votos manualmente por la cantidad de tarjetones y votos que se hacían con éstos (recordemos que con algunos se podían elegir representantes para varios cargos diversos). Éste problema podía ser resuelto de una forma: cambiando la máquina. El detalle que era que ésto sólo podía ser hecho cuando hubiese alguna otra libre, o sea, al final del proceso y luego de recibir la autorización por parte del Centro Regional del CNE. Una vez obtenida la autorización, se procedía a utilizar otra máquina usando la tarjeta PCMCIA asignada a la que se había dañado, para luego pasar las papeletas. Afortunadamente, eso no me pasó.


  5. ¡Yo también quiero mi acta!. De esto hablé en el post anterior: cada testigo, miembro de mesa y afines deseaba una copia del acta. Afortunadamente INDRA nos proveía suficiente papel de impresora como para hacer todas las necesarias. Ya para la última elección en que trabajé, estaba preparado psicológicamente para esto e imprimía de más. Incluso guardé un par de copias para mí, las cuales creo que boté.


  6. ¡Los números no cuadran!. Entre todos los problemas que podían aparecer, ese era el peor: cuando se usaban dos o más papeletas habían momentos en que los contadores que aparecían en la máquina comenzaban a desparejarse. Las razones eran muchas pero la primera se debía a la presencia de extranjeros, quienes pueden votar para los cargos de elección popular a nivel regional, tales como alcaldes, gobernadores y miembros del parlamento, más no para presidente de la república. El detalle estaba en que a veces la disparidad de contadores no podía ser explicada sólo por ésto, ya que habían veces en los electores votaban dos veces sin quererlo: la máquina les devolvía el voto después de haberlo contado, y volvían a introducirlo; u otros problemas que sinceramente no me explico. Afortunadamente la diferencia, por lo general, no pasaba de diez votos y a la vez quedaba registrada por los miembros de mesa si había alguna inconsistencia con el número de gente que votó.


¿Otros problemas y/o anécdotas?, varias, como los testigos que creían que uno podía hacer trampa (en su mayoría chavistas, por cierto) y que había que explicarles que cualquier trampa la hacían a nivel central; los miembros de mesa que le pedían a uno el teléfono para hacer llamadas personales; la incompetencia de nuestros supervisores; la generosidad de algunas personas que le brindaban comida a uno, y un largo etcétera. A aquellos que van a participar en estas elecciones como miembros de mesa sólo les digo que es una experiencia que da para contar anécdotas por un buen rato, y que al menos produce algunas risas.



, , , , ,

viernes, noviembre 17, 2006

Elecciones3D - Recuerdos de un Técnico de Indra (I).

Estamos en tiempos electorales (elecciones3d) y mucho se habla de la conveniencia o no del uso tanto de las máquinas captahuellas, como de aquellas que se usarán para sufragar. El caso interesante es que ambas máquinas comenzaron a ser usadas a partir del referéndum revocatorio, es decir, desde hace sólo dos años. Lo cual le haría creer a cualquier observador desprevenido que ésas fueron las primeras elecciones automatizadas hechas en Venezuela, cuando eso no es así, las primeras elecciones totalmente automatizadas1 fueron las de 1998, y que fueron manejadas por la compañía española Indra. Compañía que se encargó a su vez de los otros procesos electorales que se llevaron a cabo entre 1999 y 2000, y quien a su vez contrató una serie de personas jóvenes, y no tanto, para que se encargaran de vigilar el buen funcionamiento de dichas máquinas así como de imprimir y transmitir los resultados del centro en cuestión. Entre ese selecto grupo de personas estuvo este servidor, quien trabajó en TODOS los procesos electorales que hubo en esa época: elección de parlamentarios y gobernadores (11/1998), presidente (12/1998), referendo consultivo para convocar la Asamblea Constituyente (04/1999), referendo aprobatorio (15/12/19992), megaelecciones para presidente, gobernadores, alcaldes y parlamentarios (07/2000), elecciones para concejos municipales y juntas parroquiales (12/2000). Seis elecciones en total en las que colaboré3 y que tuvieron diversos grados de participación, y con gran desconfianza por parte de la gente hacia el nuevo sistema. El cual debía ser explicado hasta la náusea a testigos y miembros de mesa. ¿Los votantes?, no, no me molestaban los votantes porque ellos eran los clientes, los supervisores (miembros de mesa y testigos) eran los que ladillaban.

Las máquinas

Según lo que he leído en la red, las máquinas que se usarán actualmente constan de una especie tablero en donde se presiona un botón correspondiente a la selección del candidato y del partido de preferencia del elector, lo que luego se traduce en la impresión de una boleta en donde queda registrado su voto, la cual deposita a su vez en una urna de votación (ver Explikame!).

Como podrá recordar cualquiera que haya votado en las elecciones que nombré previamente, el sistema anterior era diverso: se usaba un tarjetón, en donde se marcaba el candidato y partido de preferencia, y luego era introducido en la máquina, la cual contaba el voto. Pero, ¿qué otras diferencias habían?, la mayoría de los votantes sólo sabían que la máquina era colocada sobre la urna que almacenaba los tarjetones, y que ésta después se encargaba de transmitir los resultados al CNE, así como de imprimir las actas. Los otros detalles que habían los nombro a continuación:

  • Almacenamiento de datos: las máquinas Indra carecían de memoria, por lo que todos los resultados eran almacenados en una tarjeta de memoria PCMCIA, similar a las que se usan en los laptops. Una vez culminada la votación, dicha tarjeta era bloqueada por la máquina, evitando así que se pudieran alterar los datos presentes en ella.

  • Transmisión de datos: para poder transmitir los datos al CNE, dichas máquinas debían ser conectadas a la red telefónica usando otra tarjeta PCMCIA del tipo fax/modem. Dicha conexión no involucraba para nada al operador, debido a que éste una vez que seleccionaba la opción "transmisión de datos", sólo debía preocuparse que apareciera en la pantalla el mensaje "transmisión terminada". Una vez hecho esto, se conectaba la máquina a la impresora y se hacían las actas. Eso era en teoría, en realidad muchas veces uno imprimía las actas antes de hacer la transmisión porque en ese momento la línea estaba ocupada. Pero me estoy adelantando, pasemos al próximo punto.

  • Impresión de actas: las actas normalmente eran impresas al final de la transmisión de datos, es decir, cualquier forma de alteración de los resultados (como más de una vez le dije a los testigos) podría ocurrir sólo en el centro de datos del CNE, y que yo no podía hacer nada. El detalle estaba en que, como dije anteriormente, la línea muchas veces estaba ocupada, así que para adelantar el trabajo y evitarme problemas, imprimía actas. Aunque ahí se presentaba otro problema: según el reglamento sólo se podía imprimir un número fijo de actas, correspondiente a las mesas, y testigos oficiales, pero siempre aparecían testigos demás y cada uno quería su copia, así que no había otra que imprimir tantas actas como gente hubiese para que todos estuvieran contentos.



OK, fin de la primera parte.


1A pesar de que esas fueron las primeras totalmente automatizadas, en 1996 se usaron máquinas similares a lectores ópticos durante las elecciones regionales que tuvieron lugar ese año (fue la primera vez que voté). Dichas máquinas permitieron un conteo más rápido de los votos pero no gozaban de la complejidad de las usadas posteriormente.
2Día del deslave de Vargas y de las inundaciones en Miranda, lluvias en general en todo el país. Día en que se prefirió mandar a la gente a votar en vez de suspender las elecciones, y llamarlas para otro día. Día en la que el Presidente de la República de Venezuela no mostró la cara en todo el día, a pesar de las llamadas de alerta en todo el país.
3Y no precisamente de gratis.

, , , ,

martes, noviembre 07, 2006

Ramírez.

A estas alturas ya todo aquel que siga más o menos de cerca la política venezolana habrá tenido la oportunidad de ver y/o leer las famosas declaraciones del Ministro de Energía y Petróleo, y Presidente del PDVSA Rafael Ramírez. Para quien no lo haya hecho, lo invito a leer esta entrada de la bitácora de Luigino Bracci, donde podrá escoger entre ambas versiones.

Releo una vez más el mencionado discurso y lo vuelvo a leer, y la desazón que me produce es cada vez más grande. Este señor nos está diciendo, palabras más, palabras menos, que PDVSA sigue los designios del Ilustre, Amoroso y Carismático Líder Presidente Hugo Chávez1, quien a su vez es el Gran Intérprete del Pueblo Soberano de la República Socialista Soviética Bolivariana de Venezuela. Guasa y epítetos aparte, leyendo atentamente podemos observar que el Ministro por ninguna parte habla de lealtad o servicio al pueblo, sino que habla de lealtad y servicio a Hugo Chávez, a quien, siguiendo el tono del discurso, podemos llamar la voz del pueblo. Es decir que el servicio al líder de la revolución es un servicio al pueblo, y que éste es, cual profeta, el intérprete final de su voluntad.

Releo lo anterior y no puedo dejar de recordar la idea de Ceresole "caudillo, ejército, pueblo", idea en la que la línea que diferencia al líder del pueblo se hace tan difusa que permite reformular la famosa fase Luis XIV en "el Estado y el Pueblo soy yo". Todo esto enmarcado, por supuesto, en el llamado Socialismo del Siglo XXI2, cosa que el Ministro no dice pero que está implícito. En pocas palabras, lealtad al jefe revolucionario significa lealtad al pueblo.

El discurso, por supuesto, también contiene el tradicional maniqueísmo del chavismo, "estás conmigo o estás contra mí", invitando a aquellos que no comparten sus ideas a hacerse un lado porque estorban. La novedad dentro de este discurso está en que dicha invitación también se le hace a quienes se autodenominan ni-ni o light, es decir, aquellos partidarios del presente gobierno que tienen una postura crítica porque también estorban. Todo dentro de la revolución, nada fuera de ella.

Pero si he de ser sincero, dicho discurso no debería sorprendernos porque es lo que nos han dicho prácticamente desde 1999 (sólo que sin lo del Socialismo del Siglo XXI), y es la actitud que siempre se ha observado en el discurso del gobierno. Lo que me sorprende y entristece no es sólo que haya quien justifique dicho discurso, sino que nos digan que "¡es obvio!, ¡eso es normalísimo!, ¿cómo se te ocurre eso de permitir a gente que no es leal al chavismo trabajar para PDVSA?". A lo que yo cambiaría PDVSA por Estado. Y se justifican diciendo que eso también ocurriría en una empresa cuyo dueño no simpatice con el gobierno. Cierto sería igual, si no fuera porque el ente que vela por los trabajadores del Estado es el mismo que vela por los privados, o sea, una dependencia del mismo Estado. Aunque hay que decir, que este razonamiento se pela en un detalle, que está en "la bicha"3:

Artículo 146. Los cargos de los órganos de la Administración Pública son de carrera. Se exceptúan los de elección popular, los de libre nombramiento y remoción, los contratados y contratadas, los obreros y obreras al servicio de la Administración Pública y los demás que determine la Ley.

El ingreso de los funcionarios públicos y las funcionarias públicas a los cargos de carrera será por concurso público, fundamentado en principios de honestidad, idoneidad y eficiencia. El ascenso estará sometido a métodos científicos basados en el sistema de méritos, y el traslado, suspensión y retiro será de acuerdo con su desempeño.



Como se sabe, los proyectos revolucionarios acostumbran a desbordar las leyes, por no decir que las ignoran olímpicamente, aunque ésta sea la mejor del mundo.

Ahora bien, el discurso de Ramírez representa un abreboca de lo que vendrá después de las elecciones del 3/12, y de lo que será Venezuela cuando me reciba una vez que termine el doctorado: un país ideológicamente monocromático4, en donde será necesario tener una patente de pureza revolucionaria para no ser un ciudadano de segunda, y donde resulta obvio que funcionará el democrático sistema de "un hombre, un voto": Chávez es el hombre, él tiene el voto5.

Si sueno pesimista, o más bien soy un escuálido6 exagerado y mentiroso, no puedo evitarlo, solo pensar que alguien justifique plenamente este discurso digno de los dos minutos de odio orwellianos hace que se me paren los pelos de punta.

PD: Leo un pelo la constitución, y descubro que no se pueden tener dos cargos públicos:

Artículo 148. Nadie podrá desempeñar a la vez más de un destino público remunerado, a menos que se trate de cargos académicos, accidentales, asistenciales o docentes que determine la ley. La aceptación de un segundo destino que no sea de los exceptuados en este artículo, implica la renuncia del primero, salvo cuando se trate de suplentes, mientras no reemplacen definitivamente al principal.


Me pregunto, ociosamente, ¿de cuál de los dos cargos será suplente Ramírez, de ministro o de Presidente de PDVSA?, ¿recibirá un solo sueldo o recibirá dos?. Dudas, dudas.


1Leer sobre Kim Il Sung y Kim Yong Il puede ser bastante ilustrativo al momento de como usar los epítetos con un gran líder.
2Que vaya Ud. a saber qué rayos es; baste decir que la definición de la Wikipedia es bastante vaga.
3"Bicha" es el sobrenombre que le dio el Presidente Hugo Chávez a la Constitución de Venezuela.
4Y creo que estoy extendiendo por fuerza el significado de la palabra ideología.
5Frase fusilada a Terry Pratchett.
6Con 100 kg de peso y 1.80 m de alto, soy cualquier cosa menos escuálido.

, , , ,

viernes, noviembre 03, 2006

Criticando a Rosales

En los últimos días he estado leyendo diversas críticas hechas por partidarios del chavismo al candidato opositor Rosales. Muchas hacen referencia a las burradas que ha dicho, como la de "pedirle peras al horno", que lo acercan a Bush en cuanto a nivel intelectual. Otros los desestiman por su pasado adeco, y de los cuales parece tener algunos vicios (vamos, que no es necesario que explique los vicios adecos). Pero como este que está aquí no es chavista, ni va a votar por Rosales, mi critica a éste es que es más de lo mismo: populismo ramplón con toques de socialdemocracia. Yo no lo justifico como ciertos opositores, quienes lo justifican sosteniendo que para ganar una elección en Venezuela se debe recurrir al populismo. Si es por eso, para tener un gobierno populista, basta votar por Chávez. Punto. Pero ese no es el punto de esta entrada, el punto es una sola descalificación que me molesta con respecto al tipo: la de chuletero. Así es, de todo lo que se dice sobre Rosales ese último adjetivo es lo que me molesta, porque hasta donde yo sé, hasta el orador más balurdo carga una chuleta en donde tiene lo que va a decir o algunos puntos donde desarrollar el discurso. Y eso es algo que hasta el gran presidente orador hace. Al menos así lo he visto las pocas veces que he podido soportar Aló Presidente (lo he visto unas 2 veces completo y otras en trocitos), en algunas cadenas y en vivo cuando lo vi acá en Milán (1, 2 y 3). Es decir, que a pesar de poder hablar horas y horas sin parar, el tipo tiene una lista con las cosas que debe anunciar, por supuesto con suficientes espacios en blanco para colocar anécdotas, chistes y cosas varias que no sea aquello que está anunciando. Por lo tanto, de todas las cosas que se le pueden criticar a Rosales, que use una chuleta es lo de menos (todos los oradores lo hacen de una u otra forma), que a pesar de tener una diga las barbaridades que diga, eso es perfectamente criticable y censurable.


, , , , ,

miércoles, octubre 11, 2006

¡Por amor!



Viendo esta foto me parece que se le debería agregar unas cosillas, tú sabes, como para ponerla más completa:

  • "Por amor a mi familia, la he dejado que haga con Barinas lo que le ha dado la real gana.

  • Por amor al ejército, mi gobierno no se ha molestado en investigar a nadie implicado en casos de corrupción en el Plan Bolívar 2000.

  • Por amor al poder, quiero poder ser reelegido indefinidamente.

  • Por amor se ha utilizado la Lista Tascón para negarle sus derechos a algunos ciudadanos.

  • Por amor, mi gobierno ha permitido un aumento considerable en la liquidez monetaria provocando inflación.

  • Por amor al libre comercio, he propuesto un control de cambio y de precios.

  • Por amor al campo me he hecho de la vista gorda con las invasiones.

  • Por amor a mis súbditos seguidores, hago cadenas cada vez que quiero y hablo por horas los domingos, así saben de mi gran obra política.

  • Por amor al prójimo, mi gobierno no ha hecho nada para frenar el hampa.

  • Por amor dejamos que se cayera el viaducto.

  • Por amor y consideración al bienestar del pueblo hemos entregado las obras de infraestructura a destiempo y chucutas.

  • Por amor hemos apoyado a la dictadura con más años en América.

  • Por amor a nuestra historia hemos tergiversado lo dicho y hecho por nuestros próceres."


Etc., etc., etc. Panita, si eso es con amor, ¡coño, no nos quieras tanto!

Imagen tomada de "The Devil's Excrement".

, ,