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miércoles, febrero 06, 2008

El placer de vivir en Milán

Un comentario de Dabart me puso a pensar, en particular la segunda pregunta que me hace:
"dinos la verdad, realmente te gusta milano?"


Responderé esa pregunta con una pequeña lista de lo que significa vivir en la capital económica de Italia.

  1. Si te gusta tener un aire de alta calidad, Milán no es para ti.

  2. Si para sentirte en la gran ciudad, necesitas que la mayoría de las tiendas y de los negocios que abran hasta tarde, Milán no es para ti.

  3. Si te molesta un tráfico infernal a través de avenidas estrechas, Milán no es para ti.

  4. Si crees que una gran ciudad no puede ser atravesada de norte a sur o de este a oeste en poco más de una hora usando medios de superficie (buses, tranvías), Milán no es tan grande como tú crees.

  5. Si te gusta entrar gratis a los museos, Milán, es más, Italia no es para ti.

  6. Si crees que los habitantes de las grandes ciudades son pretenciosos y arrogantes, y sostienen que sus ciudades son lo mejor, espera a que llegues a Milán para que sepas lo que es bueno.

  7. Si te gustan los sitios donde los horarios de los autobuses están para que sepas cuan tarde están llegando, ¡bienvenido a Milán!.

  8. Si te gustan los sitios que son fríos en invierno (bueno, ya no tanto) y horriblemente calurosos en verano, ¡Milán es tu casa!.

  9. Si te gustan los sitios donde la mayor parte de sus habitantes no son originarios de la ciudad, Milán es para ti ;).


Esto y mucho más hace de Milán una ciudad ideal, con muuuuchos parques y con mucho verde (espero noten la ironía), en donde los empelados de las oficinas públicas son famosos por su amabilidad. Una ciudad donde comer no es tan caro y conseguir un apartamento económico es sumamente fácil. Por esas razones y más Milán es una ciudad ideal para vivir.

Ahora en serio, Milán no me molesta mayormente, siendo de Caracas, creo que estoy mejor preparado para soportarla que los mismos milaneses, pero siendo sincero, si me toca irme a otro lado, no lo pienso dos veces.


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sábado, mayo 26, 2007

Emigrando (I).

A modo de prólogo...

El amigo Victor me ha dejado varios comentarios en diversos posts que he hecho sobre mis impresiones de Italia y Venezuela (1, 2), al igual que en la barra de chat que tengo en el lado derecho del blog. Y en diversas oportunidades me ha pedido consejo para emigrar al "bel paese", y así pues, he aquí un pequeño compendio de consejos y sugerencias de como venir por acá. Por supuesto, esto está basado en mi experiencia personal y en la de los venezolanos con los que he conversado aquí y allá. Sólo me queda recomendar leer este pequeño post humorístico basado en una cadena que me enviaron hace un par de años y es totalmente aplicable para cualquier tipo de emigración.


¿A dónde?.

Cuando se toma la decisión de abandonar el país de origen, se debe sopesar al sitio donde se desea ir. Esta selección se basa en diversos factores: apertura a la inmigración, grado de desarrollo, dominio del idioma y un largo etcétera. En el caso venezolano, se ve que hay una fuerte tendencia a emigrar a países del primer mundo, sean estos americanos o europeos. En América, tenemos a Canadá y Estados Unidos como metas principales, debido a su alto nivel de vida y su fama como países abiertos a la inmigración. Del otro lado del charco, los países escogidos para emigrar son aquellos no con una gran tradición de recepción de inmigrantes (Europa ahora es que está empezando a recibirlos), sino de emigrantes como Italia y España. Muchos de los que deciden probar suerte en estos dos países tienen el mandado medio hecho: son descendientes de gente que llegó a Venezuela desde ahí, por lo que no necesitan pasar por las distintas instancias migratorias con la que tratan de disuadir a la gente, como este humilde servidor. En Italia (ignoro si es así en España) las instancias migratorias parecen ser hechas de forma tal de descorazonar a quien desee emigrar de forma legal: colas, desordenes y malos tratos están a la orden del día. Pero, eso no va a detener a quien desee venir para acá y más si posee un pasaporte que diga "Unión Europea". La intención de este post es más o menos preparar psicológicamente a quien tiene intención de venir a Italia, con ciertas referencias a España y el Reino Unido debido a que tengo amigos viviendo en la primera, y el segundo me parece un país con ciertas facilidades migratorias, además de ser el primer país europeo que conocí.

Entonces, estimado lector, ya decidiste que no te la calas más y vienes para Italia, debes pensar muy bien a que parte del país vas a ir, más si eres descendiente de italianos. En mi limitado conocimiento, la mayor parte de los italianos venidos a Venezuela son oriundos del sur, zona que antes y ahora ha tenido poco desarrollo económico. ¿Y dónde es el sur?, pues, sin entrar en polémica, desde Nápoles hacia abajo. Si tus ancestros caen en esa zona, la veo complicada si quieres regresar allí, pues las mayores oportunidades de trabajo se encuentran en el norte, en Milán, Venecia, Turín y las regiones donde se encuentran estas ciudades. Porque ya ahí comienzan los problemas porque no tendrás las facilidades que te pueda dar la familia, sino que tienes que comenzar a pensar en donde llegar, conseguir trabajo rápidamente, y hacer rendir tus ahorros. No es fácil, más si no dominas el idioma perfectamente y tus títulos académicos no son italianos o europeos.

Y henos aquí en el Norte.

Como sabrán quienes leen mi blog regularmente, yo me encuentro en Milán, la capital financiera de Italia y la ciudad más importante del Norte1, ciudad en que se puede encontrar todo lo bueno y lo malo de vivir en el Norte: relativa facilidad de encontrar trabajo, altos niveles de racismo, gran presencia de inmigrantes, altos alquileres, atracciones turísticas, contaminación, equipos de fútbol y un largo etcétera. Y es aquí donde muchos desean probar suerte. Antes de hacerlo, sugiero que se hagan esta pregunta antes de llegar acá: "Una vez en Milano2, ¿dónde me meto?". La respuesta a esta pregunta es muy importante, porque dependerá de la cantidad de dinero que uno tenga en el bolsillo, dado que Milano es la ciudad más cara del Norte de Italia3.

Alquiler un apartamento en Milano puede considerarse toda una aventura, porque no sólo son caros, sino que los propietarios también son exigentes con los requisitos para poder adjudicárselo a alguien. Normalmente se exige un deposito más tres meses de alquiler, por adelantado. Mi caso particular es el siguiente: un apartamento de 25 m2, que es denominado "monolocale" porque tiene un sólo ambiente, amoblado y ubicado en una buena zona (muy cerca del centro), cuesta €580. Para poder alquilarlo, tuvimos que pagar tres meses de adelanto, es decir €1740, y un depósito de €1000. Total: €2740 por sólo 25 m2. Cierto, pueden conseguirse apartamentos más económicos, pero no tanto, como mucho (y eso con mucha suerte) por €450 mensuales. Pero esto no termina aquí, debes poder demostrarle al propietariio que puedes pagar, ya que a ellos les conviene que tengas un contrato largo, por al menos un año. Otro detalle, el monto que vas a pagar no es el mismo del contrato: para evadir impuestos algunos propietarios hacen un contrato por debajo del valor del alquiler pactado. Esto lo llaman pago "in nero" (en negro), tipo de pago muy difundido en toda la península.

Otra opción es alquilar una habitación, lo cual te lleva a compartir casa (y gastos) con extraños, y que es una solución ampliamente aplicada en esta área de Italia. El problema está en que muchas de estas habitaciones son alquiladas in nero, a precios bastante altos (incluso similares a lo que yo pago por alquiler) y el mercado está bastante cerrado. Por supuesto, siempre queda la opción de vivir en las ciudades dormitorio que existen alrededor de Milano, como Monza, Lecco o Como. Aunque esto implica alquileres mucho más bajos que aquí, también implica depender de los ineficientes trenes regionales o soportar las largas colas para entrar a Milán. Lo que implica que lo que ahorras en alquiler, lo gastas en pasaje o gasolina, e incomodidad.

Obviamente, casos similares ocurren en otras ciudades del norte, como Torino o Genova, aunque en mucho menor grado en las grandes ciudades del Venetto (Verona, Vicenza, Padua y Venecia), o del Friuli (Triesti y Udine).

En otras entregas hablaré de las calificaciones que uno pueda traer, así como del dominio del idioma.

ACTUALIZACIÓN (27/05/2007).
Por razones que no entiendo este post tenía los comentarios desactivados. Ahora lo he arreglado.


1Para rabia y molestia de Turín, rival tradicional de Milán.
2A partir de aquí usaré los nombres italianos de las ciudades a las que haga referencia.
3OK, no tanto como Venecia, pero sólo personas con mucha plata o que han heredado alguna propiedad viven ahí. El común de los mortales vive en los pueblos que bordean las costas de la laguna.


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lunes, diciembre 04, 2006

Elecciones3D - Votaciones en Milán.

Siguiendo la tónica vista en diversos blogs, procederé a narrar un poco como fue el proceso de votación acá en la tierra de la milanesa y la alta costura.

La cola.

Mi esposa y yo nos levantamos temprano para ir a votar, salir de eso y dedicarnos a hacer otras cosas. Después de madrugar a las 7:00 AM, bañarnos y desayunar salimos de la casa a las 9:00 AM, y llegamos a la cola a eso de las 10:00 AM (el tranvía tardó en llegar). Ésta no estaba muy larga, aunque había gente que había decidido madrugar y estaban ahí desde las 6:30 AM para salir de eso lo más rápidamente posible. Éstos tropezaron con un pequeño escollo: las órdenes de Caracas eran que el proceso debía empezar simultáneamente con Venezuela, ergo, a las 11:00 AM 1. Por lo que nos tuvimos que calar una cola más o menos larga, dependiendo de cuan temprano se había llegado. El detalle es que el invierno llegó este fin de semana a Milán, y con una humedad altísima y una temperatura cercana a los 10ºC. Esto es lo que se llama civismo, carajo.

La cola, como casi toda cola hecha por gente de sangre latina2, era no sólo larga, sino también muuyyy ancha, lo que nos permitió compartir con la gente. Para empezar, muchos comentaban que habían decidido llegar a tal o cual hora para evitar los problemas que ocurrieron durante el Referendum Revocatorio3. Afortunadamente con esta elección no fue así: había más organización en el consulado, así como que el único problema fue el de apertura, porque nadie sabía que iba a ser simultáneo con Venezuela.

Aparte de conversar sobre las experiencia del Revocatorio, también se habló de la situación venezolana, lo mal que se encuentra el país, la agresividad que hay en sus calles y el viaje para llegar a Milán. Esto último muy importante porque hubo huelga de trenes y por lo amplio del territorio.

La Mesa.

Una vez que empezó el proceso y la cola se empezó a mover, nos hicieron entrar de dos en dos al Consulado, ¿la razón?, lo pequeño del espacio y para no molestar a las otras personas que pudieran estar en el edificio. Lo primero que uno observó, y que ya nos habían dicho en la cola, era que TODO el personal del Consulado, así como los miembros de mesa estaban vestidos de rojo (¿parcialidad política?, ¿quién te dijo?). De todos ellos, el que estaba peor era quien controlaba la cola porque tenía un suéter rojo delgadito, delgadito y con el frío que hacía estaba como bailando para coger calor. Cuando llegamos a la mesa le preguntamos a la gente si sabían cual era su abrigo para bajárselo. Ignoro si al final lo hicieron, pero al tipo lo estaban europisando a los trancazos.

En la mesa, nos explicaron como votar, seleccionamos el candidato, introducimos nuestro voto y salimos. La gente, tanto miembros de mesa como trabajadores del Consulado, nos trataron muy bien y con bastante amabilidad, así que no tengo de que quejarme. De hecho, tomo esta oportunidad para decirles que el Consulado ha mejorado muchísimo con la nueva Cónsul.

Luego de despedirnos de la gente que conocimos en la cola, fuimos a hacer unas compras y luego a casa.

Resultados.

Viviendo en Italia, los resultados no los sabríamos sino hasta hoy, aunque los noticiarios nos dedicaron (específicamente el de la RAI) unos minutos, en los que básicamente decían que Chávez estaba ganando. Eso fue dicho a eso de las 7:30 PM (2:30 PM hora de Venezuela), cuando aún no habían ni boletines oficiales ni había terminado el proceso. Mi esposa estaba un poco nerviosa y con este nerviosismo nos acostamos. Nuestra sorpresa fue mayúscula esta mañana, no tanto porque Chávez ganó sino por el alto porcentaje que sacó. Yo esperaba un resultado más parejo, pero no fue así. Mi esposa entró un poco en shock y en estado de angustia pensando en que será de nosotros cuando regresemos. Traté de calmarla y de decirle que ya veremos, lo que nos queda es echarle bolas a la vida. De todas maneras eso no impidió que estuviera un poco entristecida.

En cuanto a la nueva victoria de Chávez, no hay nada que decir, excepto que ganó. Punto. Lo que nos queda ahora es seguir adelante y ver que nos depara el futuro. Sólo me permito agregar un par de cosas: 1)acepto que mi voz no será escuchada ni tomada en cuenta por ningún personero de este gobierno; 2)acepto que tendré que calarme esta revolución quiéralo o no. Por último, aquellos que se arrepientan porque el hombre no llenó sus expectativas, porque no están satisfechos con este gobierno a pesar de todo el apoyo que le dieron, calénselo, cero quejas, cero "me engañaron", cero arrepentidos. Cuando devalúen la moneda, cuando crezca la inflación o cuando les suceda algo negativo por culpa de las políticas del gobierno, recuerden que Uds. lo pusieron ahí donde está, son responsables de lo que está sucediendo o vaya a suceder. Los que no estamos con Chávez, o al menos este que escribe, espera que sepan aceptar la responsabilidad que implica haberlo reelecto: si tiene éxito (cosa que dudo), es gracias a Uds; si fracasa, es su culpa.




1Desde el último domingo de octubre hasta el último de marzo, en Italia rige el horario de invierno por lo que hay 5 horas de diferencia con Venezuela, en verano son 6.*
2Quien crea que los venezolanos son los únicos desordenados en las colas no ha visto a los italianos.
3Durante el RR hubieron diversos problemas para llevar a cabo el voto: exigieron que los votantes tuvieran el "Permesso di Soggiorno" (Permiso de Residencia), no dejaron votar a los que tenían doble nacionalidad (porque por ser italianos no necesitaban dicho permiso) ni aquellos que poseían la "Carta d'Identità"(la cédula italiana) porque ese no era el nombrado permiso. Otros problemas estaban en que los miembros de mesa estaban predispuestos a cerrar la mesa si escuchaban cantos políticos en favor de una parcialidad política, y otros tantos detalles que hicieron que aquellos que estábamos ahí nos sintiéramos bastante mal.
*Horas de más.



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martes, octubre 31, 2006

Resistencia III

Verdaderamente, la práctica hace al maestro, el otro día mi esposa me decía:

- "Amor, cada vez duras más".
- "Sí" - le respondí - "ahora tengo mayor resistencia que antes, y ya no me duele el cuerpo cuando terminamos". Con un guiño y una sonrisa pícara, me dijo:

- "Sí, ya se nota que tu resistencia es mayor".

- "Hasta unos kilos he perdido" - repliqué - "realmente esto de andar en bicicleta ha sido bastante saludable para ambos".

- "Totalmente de acuerdo" - dijo ella.


Pues sí, después de haber pasado varios días en los que llegué a la universidad totalmente bañado de sudor, ahora llego ligeramente sudado. Ignoro si eso sea por el paso de verano a otoño, o porque ya verdaderamente le estoy agarrando el golpe a esto. Sea cual sea la razón, ahora no tengo que cambiarme la franela cada vez que llego a la universidad, ni tengo tendencia a oler a macaco chiquito. Lo que no significa que deje de echarme perfume antes de coger la bicicleta.

Otro efecto beneficioso de andar ahora en dos ruedas ha sido que he perdido peso, o más que perder peso, he reconvertido la grasa, lo cual ha hecho que se me desinflara un poco la panza. Aparte de mi satisfacción personal, y de ciertas miradas pícaras de mi esposa, he notado que involuntariamente me he rejuvenecido: dado que he perdido barriga, mis pantalones tienden caerse lo que ha provocado que de un tiempo a esta parte mis interiores se vean por encima de la línea de la cintura de los pantalones. Esto, más que embarazo, me ha producido una notable ladilla, porque debido que yo no sigo dichos gustos modernos, tengo que alzar mis pantalones cada 30 segundos. En fin, estar más saludable tiene su precio.

Aunque no todo es color de rosa, el andar en bicicleta también ha producido una ligera agresión a nuestros bolsillos, no porque las bicicletas fueran particularmente caras, más bien fueron las más baratas del mercado. El problema está en que por ser las más baratas y tipo cross, o "mountain bike", carecen de ciertos elementos necesarios para ser usadas en tierras urbanas, tales como luces, timbre y parrillera o cesto, cosas que hemos tenido que comprar. En primer lugar la luz trasera, para que los choferes nos vean de noche, mientras que el timbre sirve para que nos oigan los peatones. Lo último que les agregamos fue la parrillera, por la sencilla razón que no la creíamos importante. Craso error: el usar la parrillera para colocar los corotos es lo mejor que hay. ¿La razón?, rueden con un morral en la espalda por 5 km y descubrirán que se forma una mancha de sudor entre sus espaldas y el morral. Cosa nada agradable. Lo triste es que de haber comprado una bicicleta de ciudad hubiésemos ahorrado todo lo que hemos gastado en periquitos porque ésas ya vienen con todos los extras que hemos comprado (*suspiro*).


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miércoles, agosto 30, 2006

Resistencia II.

Hace unas noches, mi esposa y yo tuvimos otro diálogo conyugal:

-Amor, ¿qué te pasa?- dijo ella - no estás rindiendo como antes, ya no aguantas tanto, ¡no me llevas el paso siquiera!.

- Lo siento - le dije - pero es que las piernas me están matando y realmente no tengo ganas de salir, así que si quieres ir a algún sitio nos vamos en el transporte público.

- Aguao - fue su respuesta final.


Pues sí, después de un tiempo rodando, me he dado cuenta que mi performance ciclístico es bastante sinusoidal, es decir, tiene sus altas y sus bajas: hay días en los que tengo fuerza suficiente, y realmente no me duele nada y hay otros en los que me duele todo. Incluso, podría decir que en la mañana no tengo la mínima fuerza para llegar a la universidad, mientras que en la tarde no tengo rollo para llegar a la casa, ¿será falta de motivación, ganas de no ir al trabajo, tengo los músculos en mejores condiciones en la tarde?, pues no sé, pero normalmente tengo un mejor rendimiento en la tarde, al regresar a la casa.

Por otro lado, esto de montar bicicleta implica hacer una serie de compras necesarias para ésta: luces para que te vean en la noche, bomba, gusanillo (¿por qué carajo lo venden separado de la bomba?, ¡ladrones!), y otra serie de periquitos más a gusto del comprador, tales como clips para los pantalones, para evitar que la cadena o los pedales los dañen; timbre, para que sepan que estamos ahí; luz frontal (¿?); cesta y parrilla para poner cosas; traje impermeable para no mojarte cuando llueva (toma nota Larry, los consigues en tiendas deportivas o dedicadas al motociclismo); y otra serie de cosas para hacer tu experiencia ciclística más llevadera. Yo por lo menos quisiera algo que me permitiera rayarle la carrocería a los desgraciados que se paran en doble fila, y/o se meten en el carril preferencial para autobuses, taxis y ¡bicicletas!.

Hablando de eso, manejar una bicicleta en Milán es toda una experiencia: no hay canales preferenciales para ciclistas (salvo uno, léase bien, UNO, cerca de mi casa); la maraña de calles con lozas y rieles de tranvía hacen del andar en bicicleta una experiencia no apta para las zonas vecinas a tus genitales; los carros que se paran en doble fila y creen que el canal preferencial significa "canal rápido opcional y/o sitio de estacionamiento rápido". Mi esposa dice que nunca había mentado tanta madre en su vida (¡y sólo llevamos 3 semanas manejando!), yo le dije que esperara a que manejara un carro. Toda una experiencia.

Por ahora espero que el dolor en las piernas desaparezca, es decir, nos acostumbremos al trayecto y nuestras piernitas dejen de mandar mensajes de dolor al cerebro.

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