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miércoles, enero 24, 2007

Impresiones de Venezuela I.

Como he comentado en un par de posts precedentes1, estuve unas semanas en Venezuela. En estas líneas me hablaré de algunas cosas que me llamaron la atención, que tal vez no hubiese notado de no haber estado afuera por un buen tiempo.

La gran duda femenina: el silicón o el push-up.

Durante mi estadía en Venezuela no pude dejar de notar2 como un buen trozo de las mujeres de una u otra forma buscaba realzar el tamaño de sus pechos. No estoy hablando simplemente de un mayor uso de push-up's y sostenes con relleno, sino como era posible ver por todos lados mujeres con las lolas grandes, independientemente si éstas eran o no proporcionales a su complexión. Me explicaron, tanto mis cuñadas como mi hermano, que actualmente existen una serie de facilidades para poder obtener las tan deseadas lolas: desde préstamos personales con tal fin, hasta la firma de giros con la clínica que llevará a cabo la operación. Tal ha sido la penetración del silicón en nuestra sociedad, ¡qué hasta los maniquíes parecen siliconados!. Si se fijan con cuidado, verán que los maniquíes femeninos en cualquier tienda, tendrán pechos robustos, cinturas delgadas y grandes traseros. Por supuesto, esto ha traído ciertas aberraciones, como niñas de 15 años pidiendo sus prótesis, cuando aún no han terminado de desarrollarse; la desaparición de las tallas pequeñas y la aparición de las tallas grandes. Como ejemplo un botón: mi esposa, quien a pesar de ser pequeña y muy delgada (1.53 m, 46 kg) siempre ha sido pechugoncita3, en esta última venida ha encontrado sostenes de su talla con mucha facilidad, cosa que antes no sucedía, dado que en Venezuela ser delgada y pechugona, no era algo muy común. Gracias al silicón ahora lo es.

Pero la cosa no termina en las lolas, me sorprendió ver también diversos anuncios en revistas y periódicos no sólo referido a los implantes mamarios, sino también implantes de glúteos, pecho y vaya Ud. a saber que otra cosa más. Lo que demuestra el grado de superficialidad a la que hemos llegado los venezolanos: con suficiente dinero, y sin esfuerzo, Ud. podrá obtener el cuerpo que siempre quiso. Pareciera que el ideal de belleza femenino actual hubiese sido tomado del porno o del hentai: mujeres delgadas de grandes senos, piernas gruesas y bien formadas, cintura estrecha con un trasero durito y redondo. Como ejemplo de este nuevo ideal de belleza criolla pueden nombrar algunas de nuestras estrellas eróticas, como Adara o Allison Miller, quienes a diferencia de la mujer común, viven de sus cuerpos, y por cuestiones de trabajo deben inscribirse en este ideal de belleza4. Estamos en una sociedad hedonista y superficial, en donde para mejorar la autoestima, las muchachas necesitan recurrir al cirujano estético.

Construyendo un país.

Una de las cosas que se le critica a este gobierno es lo poco que ha construido, sobre todo cuando se habla de casas populares e infraestructura5, pero poco se habla de la inversión hecha por el sector privado en esa materia. Para una perspectiva dese el punto de los partidarios del gobierno, sugiero este post de Luigino Bracci. Eso que el Sr Bracci muestra, construcciones por doquier así como la creación de nuevas urbanizaciones es algo que nadie dice o ve. Creo que uno de los principales problemas para evidenciar esto, desde mi experiencia muy personal, está en la caraqueñización de estos comentarios: si no pasa en Caracas, no pasa en el resto del país. Esto demuestra una gran ignorancia con lo que respecta al resto del país (Venezuela no es Caracas), aunque si bien es cierto que poco se construye en Caracas, debido al poco espacio, también es cierto que fuera de ésta se observa mucha actividad en el área de la construcción, tal como me lo dijo una amiga de mi esposa que trabaja en ese campo. Y entre los ejemplos que me daba estaban Guarenas y Guatire, donde hay un gran desarrollo en la construcción; San Diego, en donde vi varias urbanizaciones siendo construidas; así como Turmero, La Victoria y otras zonas aledañas a Maracay (y dentro de la misma ciudad) donde vi un cierto boom de la construcción. El observador desprevenido diría que estamos en pleno crecimiento, y que el gasto público ha permitido este aumento de la construcción de viviendas. Como ejemplo de esto puedo hablar sobre la gran cantidad de mis amigos que tienen casa propia, sea a través de préstamos obtenidos vía Política Habitacional, o gracias a las políticas de la empresa donde laboran (tengo amigos trabajando en PDVSA), o, simplemente, ganan muy bien. Entonces, ¿dónde está el detalle?, simple, la mayoría de estas nuevas construcciones están orientadas hacia las clases media y alta, mientras que aquellas orientadas hacia los sectores populares son pocas o inexistentes. La diferencia fundamental está en que las primeras son llevadas a cabo, principalmente, por la empresa privada mientras que las segundas por el Estado.

Por supuesto, también están los nuevos centros comerciales, y otros desarrollos que adolecen de un mal: falta de sentido común. Señores, si crean un centro comercial al lado de una avenida pequeña, deben dejar un retiro lo suficientemente grande para absorber los carros que irán a ese centro comercial, de lo contrario estarán creando una nueva fuente de cola en las ya sobresaturadas vías de comunicación de nuestras ciudades6.

Siguiendo con el tema de la infraestructura, en los viajes que hice entre Maracay y Caracas, noté algo que no había visto antes: una serie de construcciones al lado de la autopista. Al principio pensé que estaban ampliando la autopista, pero luego observé con más cuidado, descubriendo que eran las obras del ferrocarril. Esperemos que este ferrocarril sea entregado completo y no chucuto como las otras obras inauguradas por este gobierno. Por cierto, me enteré que algunos valencianos (y digo algunos porque no sé si todos) llaman al metro de su ciudad el centímetro, porque sólo tiene dos estaciones funcionando.

Con esto termino la primera entrega.


Nota: las imágenes de este post no me pertenecen, la primera es un dibujo hecho por algún fan de Orihime y Katsumoto, personajes de Bleach, y que se encuentra en el sitio de imágenes hentai Danbooru. La segunda imagen pertenece a Luigino Bracci, la cual tomé de su blog, del post al que hago referencia en éste.

1Están un poco más abajo de éste, si desean leerlos.
2En realidad, lo difícil era dejar de notarlo.
3Mi suegra sostiene que es un hueso con carne.
4La famosa actriz porno Asia Carrera dijo una vez: "...les recomiendo a todas aquellas mujeres fuera de la industria del porno o del strip-tease pensarlo dos veces antes de ponerse bajo el cuchillo. Si no necesitan desnudarse para vivir, todo ese dolor y gasto puede ser evitado utilizando un poco de relleno en tu dentro push-up"
5Se debe recordar que buena parte de los famosos proyectos de infraestructura inaugurados por este gobierno son continuaciones de proyectos anteriores a éste o iniciados a pesar de éste.
6Ver el Centro Comercial El Recreo o el Sambil como un mal ejemplo a no seguir.

PD: disculpas para aqeullos que me leen a través de agregadores, como Bloglines, pero ignoraba que las imágenes se verían en tamaño real (si se ven).

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lunes, enero 15, 2007

En Venezuela II

Continúo mi post anterior sobre mi llegada al país.

Gracias al movimiento navideño y mis constantes viajes entre Maracay y Caracas (les recuerdo una vez más que mi costillita es de la Ciudad Jardín) no atendí el blog en lo más mínimo, salvo por un post. Lo peor es que lo actualizo a pocos días antes de la fecha de mi retorno a Italia (08/01/07). Así que mejor me apuro y termino de escribir mi llegada y algunas de mis impresiones.

Tal como dije anteriormente, con una sutil mentada de madre pero con la alegría de ver a mis padres, arrancamos de Maiquetía únicamente con nuestras maletas de mano. Gracias Iberia por tu eficiencia. Afortunadamente, mi esposa por esas cosas del destino había empacado algunas prendas en el maletín de mano porque no cupieron en nuestras maletas, lo cual le permitió cambiarse la ropita ese fin de semana. Por mi parte, como llegábamos a casa de mis padres, ahí todavía tenía suficiente ropa para cambiarme por varios días pero con un ligero defecto: olor a guardado. Así que sobrevivimos hasta la llegada de nuestro equipaje el 16/12/06.

Subiendo la Trocha.

Después de llegar a Maiquetía, hacer los saludos de rigor y meternos en el carro, procedimos a participar en esa gran experiencia comunitaria y sumamente democrática que es la denominada Trocha (así, com mayúscula y todo). Esta experiencia induce a todos por igual, sin importar su credo, raza, condición social o calidad de su transporte, a una experiencia comunitaria que se traduce en una cola de una hora y media, en la cual se puede conversar, mentar madre, dar gracias a Dios por tener aire acondicionado, etc etc etc. Toda una experiencia mística, democrática y solidaria.

Luego de estar por hora y media metido en esa cola y dando gracias porque no era yo quien manejaba, llegamos a la nunca bien ponderada Trocha. Allí, como en un embudo, nos fusionamos todos los canales en uno solo, y pasamos, admirando la gran labor de ingeniería ejecutada por este gobierno. Al lado estaba la construcción del nuevo viaducto, la cual me comentaron recientemente está encargada a una malvada empresa imperialista. Mi esposa y yo mientras admirábamos el nuevo viaducto, notamos algo que nos llamó la atención en las columnas: éstas eran acanaladas. "Ajá, ¿y?", se preguntarán algunos, pues, las columnas acanaladas son más propensas a sufrir de corrosión de sus refuerzos internos (sus cabillas). Esto se debe a que la capa de concreto que las recubre es muy delgado, lo que facilita la penetración del agua y del CO2 atmosférico, lo que provoca la corrosión de las cabillas. ¿Solución?, eliminar esas canales. Lamentablemente, esta es una información relativamente reciente, y que no aparece en ninguna normativa (apenas acaban de introducirla en la U.E.), lo que hasta cierto punto justifica que la empresa que está haciendo el viaducto lo desconozca. Así que en algunos años es posible que veamos problemas de corrosión en esa vía. Advertidos están.

Lo mejor de la experiencia ¿trochística? fue que pudimos repetirla al otro día cuando fuimos a buscar nuestras maletas, los que nos llevó nuevamente a ese estado nirvánico que es la cola de la trocha, tanto de bajada como de subida...

En Caracas.

Una vez superada la Trocha, Caracas nos recibió ¡con una enorme cola!. Dicha cola nos permitió observar los adornos en el Guaire, tanto del lado de Libertador como del de Baruta. En mi opinión, ambos arreglos son feos pero pareciera que en Libertador hicieron un esfuerzo mayor para que se vieran más feos. Gracias a esos adornos, la cola fue particularmente memorable. Pero mejor estuvo el día siguiente (la cola, quiero decir) cuando regresábamos con las maletas, después de habernos calado la trocha de bajada y de subida, la cola en Caracas ¡era mucho peor!, cualquiera pensaría que la culpa la tendría el exceso de carros que hay actualmente en nuestras calles, o que hubo un accidente, o que Caracas es una locura... ¡Pues no!, resulta que el 16/12 la Alcaldía de Baruta había organizado una especie de concierto gratuito de frente a su sede, lo cual incrementó el normal embotellamiento que se observa en la Autopista Francisco Fajardo. Lo más surrealista del asunto estuvo cuando de repente empezamos a ver gente caminando por el hombrillo de la autopista, al principio unos cuantos, luego, a medida que nos acercábamos al punto del concierto, más y más gente llegaba, para luego reunirse a lo largo del hombrillo para verlo, junto a los que venían en carro y se estacionaban ahí, junto a unos conos que diligentemente había puesto la Alcaldía de Baruta. Y fue en ese momento cuando nos preguntamos, "¿y dónde está la policía?". La respuesta fue breve y contundente: 100 m más adelante, poniendo conos y viendo el concierto. Gracias Capriles por darnos una noche inolvidable.

De diligencias.

Ese mismo día, una vez que llegamos a casa de mis padres, mi esposa partía rauda y veloz a Maracay junto a su hermana, dejándome solo. Tristemente, esta separación no se debía a un fuerte ataque de "mamitis", sino que mi suegra ha estado muy ocupada atendiendo a su madre (es decir, la abuela de mi esposa) y mi costilla quería darle una mano. Por tanto, me quedé solo en Caracas por unos días, los cuales aproveché para hacer trámites varios: acompañar a mi viejo al Seguro Social, sacarme el certificado médico para poder manejar y otros tantos trámites... En ese trajín, fuimos al centro donde me percaté de lo sucia y descuidada que está Caracas: basura por todos lados, buhoneros a granel y un gran caos. Aunque hubo algo que me llamó la atención: el cuidado y reparación de ciertos edificios del centro de la ciudad. Me sorprendió gratamente ver la Iglesia de Santa Capilla en tan buen estado, así como el esfuerzo que se ha hecho para adecentar El Silencio (aunque ese color amarillento que le pusieron a los edificios no me convence), y otros tantos edificios de época. Aunque esa grata impresión fue diluida ligeramente al notar como las iglesias no sólo tenían rejas en sus muros, sino también en sus ventanas, lo que da una idea de la inseguridad que hay en Caracas. En cuanto al tráfico, siento que no mucho ha cambiado: anarquía por doquier, autobuses supercontaminantes, reggaeton a todo volúmen y la ya nombrada suciedad. En mi opinión, Caracas necesita una buena dosis de agua y jabón para embellecerla un poco, y un poquito de civismo por parte de sus habitantes.

Y hablando del "look" de la ciudad, retomo lo de los adornos del Guaire: son feos. Punto. Y me parece de un ridiculismo insólito pararse en el hombrillo de la autopista para tomar fotos. Gente, vayan del otro lado, en Las Mercedes, al menos así molestan menos. Y hablando de Las Mercedes, Capriles, ¿quién coño te dijo que expandir hasta el ridículo la Plaza Alfredo Sadel era una buena idea?, ¿es que tú no manejas por ahí, chico?, esos adoquines son una ladilla. vamos a ver que pasa cuando comiencen a deteriorarse...

De Caracas a Maracay.

Por supuesto, la separación entre mi mujer y yo fue momentánea, así que tomando prestado el carro de mis viejos, me empujé a la tierra de Romrod a visitar a mi parentela política y pasear por la Ciudad Jardín. Lo primero que pude constatar es que hay un par de cosas que se han mantenido inalterables desde la última vez que estuve en Venezuela: el precio de la gasolina y de los peajes de la Caracas-Valencia. Es increíble que ambos se mantengan inalterados. ¿El estado de la vía?, hmmm, en mi opinión ni mejor ni peor que antes, igual, porque ni siquiera tuve que aprenderme huecos nuevos, ya que eran los mismos de toda la vida ;). Una vez en Maracay, noté que Bernal no es el único incompetente en lo que se refiere al mantenimiento y ornato de las calles, porque el alcalde de Girardot realmente se esfuerza en hacerle la competencia: huecos y suciedad por doquier, sobre todo en el centro, el cual gracias a los buhoneros era más intransitable de lo normal. Lo mejor es que los choferes maracayeros no me defraudaron porque, al igual que los caraqueños, carecían del más elemental sentido común, y para muestra esta anécdota que me ocurrió en la Avenida 19 de Abril: como había mucho tráfico en el centro, las transversales a dicha avenida estaban colapsadas, aunque ésta no tenía mayor tráfico. El problema comenzó cuando algunos individuos en vez de esperar a que estas transversales se descongestionaran un poco, se metían en el medio sin importarle que con eso trancaban a quienes estábamos en la avenida, aumentando la cola. Lo lógico hubiera sido esperar a que los de la transversal avanzaran un poco, y luego pasar cuando el semáforo indicara, sin necesidad de quedarse en el medio. Pero bueno, el sentido común no se enseña -_-.

Siguiendo en Maracay, he de comentar que por todas partes hay centros comerciales nuevos y que gracias al Centro Comercial Las Américas, entrar a Las Delicias se hace cada día más infernal. Compadezco a quienes deban pasar por ahí. Esto de muestra lo que sucede cuando se abre un centro comercial y no se respetan las más elementales normas de urbanismo. Por cierto, un saludo a las madres de los que hicieron el Centro Comercial El Recreo en Caracas.

Regresando.

En Caracas, en casa de mis viejos, me dediqué a hacer las veces de un perro viejo: estar echado y amodorrado, esperando a ser mimado y alimentado. Sólo faltó que me bañaran. Por supuesto, semejante estado de modorra hizo que me diera un gran dolor testicular tener que actualizar el blog, por lo que me limité a dejar comentarios en algunos sitios. Eso hace que hasta ahora lo actualice, ya con casi una semana de retorno en Italia. De otras cosillas que vi en Venezuela, hablaré en otra oportunidad.


Por cierto: ¡Feliz día del maestro a todos aquellos que se dedican a esa noble profesión de formar y enseñar a niños y jóvenes!, sobretodo a aquellos que educan sin ideologizar.

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viernes, diciembre 22, 2006

En Venezuela

Escribo estas líneas desde la casa de mis padres en Caracas. Así es en estos momentos este servidor se encuentra en Venezuela para pasar las vacaciones de navidad junto con su esposa y demás familiares. Para quien pueda estar interesado, llegué el 15/12 en el vuelo de Iberia desde Madrid pasando por pocas vicisitudes, a diferencia de la última vez que viajé para acá (ver aquí). A pesar de eso, este viaje tuvo varias fuentes de emoción: taxis de madrugada, equipajes perdidos, retrasos, puente aéreo, trocha y colas, muchas colas. ¿Qué más se puede pedir por 812,45 euros por persona?

Motivos.

Para nosotros este ha sido un año movido: mi suegro murió, un tío de mi esposa también, mi madre fue operada de cataratas, un pana perdió su madre, otro su abuela, a mi viejo casi le da un infarto y un largo etcétera. Esto nos llevó a la conclusión de que al menos esta navidad la teníamos que pasar acá, porque de lo contrario no volveríamos sino hasta el 2008. El hecho de viajar a navidad hizo el comprar los pasajes una misión cuesta arriba debido a que diciembre es temporada alta por lo que son más caros y escasos (¡malditas leyes del mercado!). Con esas condiciones, y armados con tarjeta de crédito, la aprobación de nuestros jefes y unos euros en las manos, arrancamos a la aventura, escogiendo el 15/12 como fecha de partida. Esto nos hizo comprarlos con Iberia, en septiembre, relativamente caros y con una ruta ligeramente mamante: Milán-Barcelona, Barcelona-Madrid, Madrid-Caracas, envidiable, ¿no?. ¿La razón?, esas eran las condiciones que nos daban el pasaje más barato.

El viaje: Milán.

Debido a que salíamos desde Milán a las 7:15 AM, y que había peligro de huelga de autobuses, decidimos irnos en taxi a eso de las 5:00 AM. Menos mal que el aeropuerto de partida era Linate1, lo que hizo que el taxi costara sólo 19,50 euros. Lo malo es que nos teníamos que levantar a las 4:00 AM, pero por cuestiones de último minuto nos acostamos a las 11:00 PM, y con los nervios, ya a las 3:10 estábamos despiertos. Pregúntenme si dormimos en el vuelo.

Luego de pasar las maletas, ligando que los regalos llegaran bien a su destino, nos encontramos con una conocida italo-venezolana que también iba a estas tierras a pasar las navidades en el "caldo". Juntos, nos montamos en el avión a Barcelona, dispuestos a dormir lo que pudiéramos.

El viaje: Barcelona y Madrid.

Ignoro si llegamos a tiempo a Barcelona, o más bien fue tarde, el hecho es que entre la hora de llegada y la de partida teníamos 50 minutos. Minutos que fueron gastado yendo desde un avión al otro, con intermedio de cola para que nos sellaran los pasaportes. Aquí nos sucedió algo ¿cómico?: el policía de aduanas cuando sella nuestros pasaportes nos pide el permiso de residencia italiano, y yo me pregunto ¿para qué lo quiere si vamos de salida?. En fin, lo mostramos y arrancamos.

El avión que nos transportaba a Madrid era lo que Iberia denominaba puente aéreo: todos los que salían con destino a las Américas cogían el mismo vuelo, no importaba si el destino era Lima, Bogotá, Caracas, Santo Domingo o Nueva York, todos íbamos juntos. El viaje no tuvo mayores novedades, pero la verdadera emoción comenzaba.

En Madrid, corrimos como locos al terminal que nos correspondía, para descubrir que nuestro vuelo tenía una hora de atraso. Pero lo que hizo más emocionante nuestra estadía fue la nueva revisión que nos hicieron en el aeropuerto de Barajas, dando entender la poca confianza que tienen en ese aeropuerto hacia sus pares europeos. Otra cosa que le añadió pimienta a la estadía en este aeropuerto fue el simpático sentido del humor de los empleados de Iberia, quienes nos juraron, por este puñado de cruces, que el avión no iba a llegar con retraso. No sólo llegamos a Maiquetía con retraso, sino que éste era de 1 hora y media. Mis padres también encontraron esto muy divertido.

Dentro de Barajas, nos dedicamos a curiosear las tiendas, lo que nos sirvió para matar los regalos navideños de los familiares del sexo femenino (¡qué arrecho es el damasquinado!2), y gracias a la muchacha con la que viajamos conocimos que hay un mundo mejor, sólo que cuesta un poco más: nada como las salas VIP para hacer sentir que no tienes plata. ¿Problemas?, bueno, uno: cuando encendí mi laptop para usar los puntos Wi-Fi del aeropuerto, tuve que apagarla antes de que terminara de cargar Windows y cuando la reencendí en casa de mis viejos, no se cargaba bien, sino que se reiniciaba automáticamente. Parece que tendré que reinstalar windows, menos mal que todo lo importante está salvado en un backup.

Una vez agarrados los corotos y metidos en la cola, partimos hacia Venezuela cargados de cansancio y alegría, con ganas de ver a familiares y amigos.

El Viaje: Maiquetía.

El viaje hasta Maiquetía no tuvo ninguna novedad: dormimos, comimos, vimos películas, etc. El único detalle es que no nos dieron las planillas del SENIAT e Inmigración.

Al llegar a Maiquetía, tuvimos un encuentro con una gran cantidad de sorpresas que nos dejaron con la boca abierta. La primera fue la parte inmigración: ordenada, limpia, grande. Coño, ¡hasta parecía del primer mundo! (felicidades a los del IAAIM). Rápidamente sellaron nuestros pasaportes y pasamos a las bandas infinitas a recoger nuestros equipajes. Acá tuvimos la segunda sorpresa: las maletas no llegaron. Nos enteramos que las maletas se quedaron en Barcelona, nunca llegaron a abordar los otros vuelos y llegaban al otro día (el 16/12). Mentadas de madre aparte, nos dimos cuenta de lo organizados que están con lo del equipaje perdido porque ya eso estaba en el computador, ergo, debe ser algo muy frecuente en Iberia. Agradecimos que fuese invierno, así el queso y los salamis que traíamos no se iban a joder al dejarlos a la intemperie.




Actualización 23/12/06: Ignoro por qué, pero Blogger no publicó la parte final de este post, la cual redactaré proximamente.

1Linate es para Milán lo que La Carlota es para Caracas, sólo que en vez de estar rodeado por la ciudad está en las afueritas. Como si La Carlota estuviera en Mampote (para los lectores no caraqueños, no sé como explicarles).
2Si quieren saber que es damasquinado, ¡búsquenlo en Google!, no sean flojos.

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jueves, noviembre 02, 2006

Nápoles es como Caracas.

En esta semana Italia ha sido convulsionada por una cantidad terrible de homicidios que sucedieron la semana pasada en la ciudad de Nápoles: entre viernes y domingo ocurrieron tres homicidios, es decir, uno diario. Esto ha provocado una alarma general entre la población, llegando incluso a exigir la intervención del ejército en dicha ciudad. Algunos sienten como Nápoles puede ser comparada en violencia con ciudades latinoamericanas como Caracas o Medellín. Sobre todo por la gran cantidad de homicidios que han ocurrido en dicha ciudad a lo largo del año: 20, incluyendo los tres ya nombrados. Por cierto, no estoy siendo sarcástico.

Desde hace unos años, Nápoles goza del estatus de "ciudad más peligrosa de Italia". Tristemente, las diversos grupos que integran la camorra han estado en guerra entre sí, lo que ha provocado un aumento de la criminalidad local. Esta situación nada halagüeña que ha llevado a algunos escritores (disculpas por no citar fuentes) a equiparar esta ciudad con Caracas. Tristemente, Nápoles goza de ciertas similitudes con Caracas, entre estas la anarquía de su tráfico y la suciedad de sus calles.

Pero hay más, en los últimos tiempos se han visto ataques a la policía por parte de ciudadanos mientras éstos (los policías) procedían a arrestar a alguien por una infracción, haber robado a alguien o por haber descubierto las pruebas contra algún criminal más o menos importante. Hablo de ocasiones en que ha debido intervenir un buen número de agentes para rescatar a sus compañeros que estaban cumpliendo con su deber.

En fin, mucha tinta ha corrido sobre los problemas de la ciudad, pero nadie ha propuesto verdaderas soluciones para sanearla. La gente de Berlusconi se ha limitado a culpar de eso a los partidos de izquierda que han gobernado la ciudad, o han culpado el actual gobierno por haber llevado a cabo una serie de indultos en masa, lo que supuestamente ha provocado este incremento en la criminalidad.

Palabras más, palabras menos no se atacan las bases de la criminalidad: la camorra campea libremente por Nápoles, la gente siente cierto desdeño por las más elementales normas ciudadanas (tres personas en una moto sin casco, por ejemplo, más que una infracción es una invitación al suicidio), falta de oportunidades, y un largo etcétera, que hacen de la inseguridad la arista más visible de todos los problemas que aquejan a Nápoles.

Aunque, para ser sinceros, para que esta ciudad italiana sea igual a Caracas, todavía le falta mucho más deterioro. Y unos 30 homicidios extra los fines de semana.


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