miércoles, octubre 25, 2006

Fundayacucho IV. La exoneración.

Como el número de esta entrada indica, este no es el primer post que dedico a mi relación con Fundayacucho. Dicho tema lo he tratado precedentemente en estos tres posts (1, 2 y 3), y en los cuales hago referencia a otros tres posts que hice sobre las dificultades que la Fundación me estaba poniendo para poder llevar a cabo el doctorado que actualmente estoy cursando (1, 2 y 3).

Ahora bien, el último post de la serie fue hecho el 15/05/06 y fue motivado por la decisión del presidente de cancelar la deuda de aquellos, como este servidor, que fueron beneficiarios de los créditos otorgados por Fundayacucho. Desde entonces no han habido más noticias sobre el tema ni en los medios, privados o públicos. Nadie le ha hecho seguimiento a dicha decisión, salvo aquellos que se encuentran directamente afectados por ella, como este servidor.

Lo primero que puedo decir es que efectivamente dicha exoneración se ha hecho efectiva, es decir, desde junio de este año hasta la fecha la Fundación no me ha cobrado un céntimo. Tampoco, como en algún momento propusieron, me han reembolsado lo pagado hasta ese momento. Pero con no seguir pagando me siento satisfecho. Aunque hay un pequeño detalle: no me han dado la carta de "liberación". En dicho documento se plasma que estoy libre de obligaciones monetarias con la institución, y no me la han dado porque requieren tres requisitos que no cumplo:

  1. Residencia en el país. Actualmente estoy estudiando en Italia por lo que no califico.

  2. Constancia de trabajo. Lo mismo que la anterior. También lleva a preguntarse que sucede si uno está desempleado o trabajando por cuenta propia.

  3. Fotocopia del pasaporte. Supongo que es para constatar que efectivamente se está viviendo en el país y no se está sólo de paso.

Otro detalle importante sobre la exoneración es que esta aún no es oficial porque aún no ha sido publicada en Gaceta Oficial. Es más, cuando mis padres fueron, les dijeron eso: para que tuviera carácter oficial, la exoneración debía aparecer en la Gaceta. El detalle es que he buscado en su sitio web, y las únicas referencias a la Fundación son relativas al nombramiento y remoción de diversos funcionarios. En otras palabras, dicha exoneración aún no es 100% legal y puede ser revocada en cualquier momento. Por supuesto, pude haber hecho mal la búsqueda y agradeceré a cualquier lector que me deje el enlace a la Gaceta Oficial donde se declare como oficial el ya nombrado beneficio.

Ahora bien, en su momento yo dije que me parecía que dicha exoneración tenía un fuerte olor a populismo, dada las condiciones de grandes entradas de dinero al Estado y de ser éste año electoral. Esto lo traigo a colación porque en días recientes, un lector anónimo me dejó un comentario en el que me llamaba ingrato por no creer en la llamada campaña amorosa del actual presidente (post, comentario). Ciertamente, puedo ser considerado un ingrato, si no fuera porque las condiciones económicas actuales del país hacen que pagar un crédito como éste sea cuesta arriba: altas tasas de interés (recordemos que en el 2001 se fijó un techo del 14% para los créditos de Fundayacucho), alta tasa de desempleo, y malos sueldos. Esto hace que pagar un crédito de ese tipo se hiciera cuesta arriba: mis cuotas oscilaban entre 600 mil y 800 mil bolívares mensuales. Obviamente la exoneración me cayó de perlas, pero ¿no hubiese sido mejor contar con un ambiente económico favorable que me permitiese pagar dicha deuda?. Preferiría tener la certeza de conseguir un trabajo que se corresponda con mi formación y que me permitiese pagar mi deuda a recibir dicha exoneración. En perspectiva, la exoneración no cambia mi percepción de este gobierno, sólo me aligera un poco la carga económica.



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3 comentarios:

  1. epale pana, saludos. gracias por tu comentario en mi blog. en respuesta a lo que me dijiste, creo que pague la novatada por no haber ido a cata desde chamo. lo que aprendi es que ahora si tengo un sitio donde llevar una mujer en plan romanticon, jejejeje, saludos men

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  2. ...pero ayuda :) aunque la exoneracion no sea la solucion de los problemas, basicamente es un beneficio que nadie esperaba (o a ti te habian dicho antes que te la iban a exonerar???)

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  3. Sí ayuda Marlon, pero como dices, no es la panacea. Y verdaderamente yo no esperaba eso en un principio porque el no haber tenido unas notas excelentes en la maestría que hice no me tocaba. amanecerá y veremos

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