lunes, octubre 11, 2004

Experiencias en Italia III: a comer muchachos!!!

Bueno, a pesar de haber sido un poco negativo en mis posts anteriores sobre Italia, hay que decir que no todo es tan malo, es más, las vainas son mejores de lo que uno cree, sólo que uno siempre cuenta lo malo, o como dice mi pana el Carupanero: no importa lo bien que esté la gente, siempre se queja. Y es verdad, uno se queja de cualqueir mariquera, pero al grano, de eso no hablaré hoy (de las quejas), sino de las maravillas de la mesa italiana. Lo primero que hay que hacer al ir a un restaurant italiano decente, aparte de checar si tienes unos €15 para gastar (dije decente, no barato), es que la comida italiana:

  1. No es sólo pasta y pizza.
  2. La pasta es un primer plato, no el plato principal.
  3. No te sirven un kilo de pasta en cada comida.
  4. No te ponen un kilo de salsa en la pasta.

Con estas cuatro observaciones presentes, podemos empezar a hablar de la comida italiana. Lo primero es la pasta: la variedad de formas y salsas es increíble, con una variación casi que por cada provincia (son más de 100), al igual con variaci0nes locales de la misma recete. Por dar un ejemplo sólo de salsa al pesto (albahaca y aceite de oliva) he visto alrededor de 5 variedades distintas (y me refiero a las que consigues en el supermercado): genovese (el mencionado previamente), siciliano (con tomate), toscano (no recuerdo), mediterráneo (con berenjena), napolitano (no recuerdo). Así que en eso de probar todos los tipos de salsa en un viaje, bueno, sería un viaje muuuy largo. Ahora, una vez que se ha decido por comer pasta, hay que recordar que es un primer plato, es decir, no te van a servir una tonelada de comida porque la idea es que después comas el segundo. En otras palabras, vas comer sólo unos 100 gr de pasta (a lo mejor menos), con poca salsa (no ahogados en ella), y sin ketchup (anatema para el italiano promedio). Como primeros platos también entran los risottos, ensaladas (también las ponen como contorno) y minestras (sopas, en general hechas a base de legumbres). Luego viene el segundo, normalmente carne o pescado, de mil formas distintas, acompañados de ensalada (normalmente), papas fritas o vegetales cocidos. El arroz no lo usan como acompañante, sino más bien como primer plato, como dije anteriormente. Todo acompañado de suficiente vino, de forma tal de alegrar tu comida y tu espíritu ^^.Después de aquel atracón, te queda comer el postre (si queda espacio), el café y el digestivo (no necesariamente en ese orden). El digestivo normalmente es un licor fuerte, tal como ron, whisky, amaros (licores amargos) o grapa(aguardiente de uva), entre otros. Lo cual te ayuda a continuar el trabajo ^^!

El otro punto importante de la comida italiana está en los quesos y embutidos, los cuales varían enormemente de una provincia a otra, a pesar de que estén una al lado de la otra. La variedad de quesos y salamis es tan grande que mi esposa y yo no hemos tenido que repetir un queso o un salami por falta de variedad, sino más bien porque uno u otro nos ha encantado tanto, que decidimos repetirlo. Esto lohemos hecho siguiendo el consejo del papá de un amigo italiano: pruébalos todos hasta que encuentren uno que les guste. Hemos encontrado varios y seguimos probando :D (jejeje).

Otro detallazo es que cuando uno se mueve a lo largo del país, los mejores sitios para comer se encuentran fuera de las grandes ciudades o circuitos turísticos. Normalmente se consiguen mejores platos (y precios!) en los pueblos a las afueras de las ciudades. Por decir algo, cuando fuimos a Florencia, estuvimos una hora buscando un restaurante que cobrara precios decentes dentro del área turística de la ciudad. En Julio, cuando fuimos a la Toscana (la región donde se encuentra Florencia) (nota: Italia se divide (de menor a mayor) en comunes (municipios), provincias y regiones) comimos en varios pueblos cercanos a Florencia o no tan lejos, donde obtuvimos precios bastante buenos. Y retomando este punto, es importante recordar que debido a que Italia es una nación relativamente nueva (antes de la unificación, la península estaba dividida en varias repúblicas, reinos y estados semi-independientes), la homogeneización cultural todavía no es de un 100%, lo cual implica que un restaurant u hostería de, digamos, Venecia, no necesariamente servirá la misma comida que una en Florencia, Roma o Nápoles. Lo cual permite que uno descubra siempre cosas nuevas.

Bueno, creo que basta por hoy, otro día retomaré el tema de la comida italiana, la cual es simplemente EX-CE-LEN-TE.

K-2

PD: hoy es mi cumpleaños, así que FELIZ CUMPLEAÑOS A MI!!!!!!!!. 28 años, uh, estoy viejo!!!! sniff!!!. Aunque acá todavía soy un bambino ^_^.


viernes, octubre 08, 2004

Experiencias en Italia II: Odio a mis vecinos...

Viviendo como vivo en estos momentos en un país del 1er mundo, pero con poco dinero, mi mujer y yo no hemos tenido otra opción sino la de vivir en una residencia estudiantil ubicada en el centro de Milán, patrocinada por el Politécnico de la misma (sí, la universidad donde trabajamos). La razón principal es que es relativamente económica (€450 al mes por una habitación doble), céntrica y es ideal para personas como nosotros que no sabemos con seguridad si el año entrante estaremos por acá. En dicha residencia (a la que llaman "palace") habitan casi todos los estudiantes que vienen de intercambio por una u otra razón: programa Erasmus para los europeos, intercambios bilaterales con otras universidades del mundo. El hecho es que el susodicho edificio está lleno de jóvenes estudiantes universitarios con grandes sueños y esperanzas que se caracterizan por ser asquerosamente ruidosos. Sí, sé que puedo sonar como un viejo gruñón, aunque con mis casi 28 años (los cumplo el 11 de este mes) creo que sólo califico como lo segundo. Además, tengo mis razones para comportarme así, las cuales me permito detallar en estos momentos...Llegué acá en enero a la susodicha residencia, en la que habitaban (al menos en mi piso) cuatro portuguesas (que sí s bañaban todos los días, no olían mal y no eran peludas como dice el estereotipo), una francesa, una española, un español, una turca, una lituana, un brasileño y una italiana de cerdeña(una sarda, como dicen aquí, no serda-jejeje-), quienes más adelante fueron sustituidos por un francés y dos israelíes (no digo judíos porque hay israelíes musulmanes y cristianos, aparte de judíos) quienes, a propósito o no, se dedicaron a ponernos la vida de cuadritos: gritos y escándalos de lunes a jueves hasta las 12:00 de la noche o más tarde y ese tipo de cosas. Más de una vez a eso de la 1:00 am me tocó pedirles que bajaran el volumen que quiero dormir, que tengo que ir a trabajar mañana, coño!. Por supuesto con el por favor al lado, pero con la cara de culo que ni te imaginas. Usualmente hacían caso. Un días llegamos al equilibrio: en la universidad les pusieron más trabajo, jodían sólo los días decentes (viernes y sábados, y algunos jueves)y algunos otros empezaron a quejarse (sobre todo la frnacesa), lo cual hizo nuestra vida más fácil y agradable. Por supuesto, hubieron algunos momentos en que el homicidio en masa pasó por mi mente como la noche en la que una de las portuguesas le dió por saltar sobre la mesa del área común (una especie de descanso frente a los ascensores) gritando y cantando mientras hacía un trabajo aupada por los otros, lo cual provocó que saliera de mi cuarta les solicitara que dejara de dormir y que provocó que se callaran y se fueran a dormir (gracias a Dios!!!). Al final tuvimos una relación más o menos equilibrada sin que volvieran los deseos de homicidio en masa. Sólo una vez, ya al final del año escolar pasado (a fines de junio) la susodicha portuguesa se quejó con nosotros de que hacíamos mucho ruido y la despertamos (hora: 6:30 am, mientras nos preparábamos para ir a trabajar), y cuando un día mi esposa no estaba y decidí hacerle una cena sabrosa para alegrarle el corazón, aliñada con Caramelos de Cianuro y Molotov a todo volumen (hey, era después de las 5:00 pm), lo cual hizo que no volvieran (inexplicablemente) a hacer ruido de lunes a jueves. Ahí se dieron cuenta de que un venezolano (y caraqueño para más señas) puede ser bien ladilla, ruidoso y desconsiderado (mi mujer no me deja hacer ruido fuerte en las mañanas para despertar a nuestros amados vecinitos y no le gusta Molotov). Cuando se fueron, a mediados de julio, vivimos una época de alegría en la que el piso estaba para nosotros solos y no había ruido, la cual comenzó a terminar cuando empezaron a llegar las nuevas ladillas a mediados de septiembre...



Ahora, tenemos nuevas ladillas en el piso: 4 catalanes (recuerden que cataluña "yque" no es España), 2 brasileñas, 2 australianas, 1 canadiense, 1 brasileño-español, 1 chileno y 1 inglés. Los cuales tienen en común con los anteriores la manía de acostarse a la 1:00 am y hacer bulla hasta esa hora, sobre todo los españoles, aunque los otros se han adaptado a esos usos y costumbres rápidamente. OK, hasta aquí algunos pensarán que no socializamos (sobre todo yo) con nuestros vecinos y demás, bueno, eso podría ser con los anteriores pero on estos decidimos empezar con buen pie y ayudarlos en lo que puediéramos, ser amigables, participar en las conversaciones y demás. No ha servido. Entiendo que la incompetencia y desorden intrínsecos a la universidad italiana (en este caso el Politécnico) haya hecho que las clases vayan a comenzar el 12 de octubre (con suerte) y no hayan tenido nada que hacer estas últimas semanas. Lo entiendo. Para qué se van a acostar temprano, si no van a hacer nada importante al otro día?. Lo entiendo. Pero, por qué coño tienen que hablar y gritar como si eso fuese una sabana cuando lo que tenemos es una cocina mínima para unas 16 personas (4 hornillas), un espacio común (frente a los ascensores) de unos 4 metros cuadrados (y exagero), una mesa y un pasillito????. Cuando hablan en la noche (y nuestro cuarto está al final del pasillos) siento como si estuvieran al lado mío. Y ya van varias noches en ese plan. Ayer, obstinado, sin poder dormi, pero muy amablemente, salí a la 1:30 am a pedirles, amablemente, que bajaran el tono, que quería dormir, que me habían levantado, y que dejen de joder, por favor, gracias (en inglés, ya que no estaban los españoles (habían terminado su turno), y porque casi ninguno habla italiano). Estaban las 2 brasileñas que sentí como si me mentaran la madre (m'importa un cazzo!), y luego se fueron a sus cuartos y se callaron y me dormí. HOORRAY!!! (como dicen los británicos).

Eso demuestra que como no tienen que levantarse temprano, les importa una mierda que hayan otros que si tengan. Sólo espero que les den mucho trabajo y tengan que hacer muchas cosas, y así al menos no harán tanta bulla o se mandarán a callar entre ellos y tendré algo de paz y tranquilidad...

K-2

PD: ayer recibí mi primer comentario!!!!!, bravo!!!!, meter el blog en Veneblogs, sirvió para algo. Esperemos que la cosa aumente un poco más después de meterlo en Bitácoras, y tendré más gente que lea mis penas, aparte de mis panas ^^

jueves, octubre 07, 2004

Otro día ladilloso

Bueno, hoy es otro fastidioso día en el trabajo...Según lo que veo en el blog, nadie se ha molestado en hacer comentarios o visto (tendré que aprender un pelo de HTML y meterle un contador al coso este). Hoy decidí meter el blog en veneblogs, a ver si aumento el tráfico y si hay gente tan ladillada como pare ver esto (y hacer comentarios). Por lo pronto, voy a ver si me aprendo algunas etiquetas HTML, mejor dicho, recordar, para no depender de esta cosa para crear posts, que es medio ladilla. Por otra parte, me duele la cabeza porque no he dormido bien, debido a que estoy preocupado sobre el embarazo de mi mujer: estará o no embarazada??. Esperemos que no, porque este no es el mejor momento, definitivamente. Porque si en el futuro inmediato nos queremos quedar acá haciendo un doctorado, bueno, es jodido tener un hijo y hacer un doctorado y de paso las becas italianas no son muy grandes y Milano(Milán), es como cara... (400 euros un cuarto compartido, no jodas!!!).



Esto es todo por ahora.



K-2

miércoles, junio 09, 2004

Experiencias en Italia I

Italia, tierra de artistas y de la buena comida... Desde enero de este año estoy viviendo en estas tierras, específicamente en Milán, en una residencia estudiantil. No, no estoy estudiando, estoy aquí junto con mi mujer trabjando en una universidad como investigadores. La paga no es buena, si la ocmparamos con lo que puede ganar un profesional acá, pero gano mucho mejor que en cualquier cargo similar que pueda encontrar en Venezuela, a excepción de los relacionados con petróleo. Bueno, la vida no es tan mala como uno podría esperar, simepre y cuando se esté acá de forma legal, no me imagino los problemas que deben afrontar los ilegales. Lo primero que uno espera al llegar acá es que los italianos sean abiertos y receptivos con el inmigrante, dado su pasado migratorio, craso error: existe discriminación y cada día que pasa tratan de hacer más difícil la entrada de personas al país. Por supuesto, se escudan con el pretexto de que la situación económica está mal y que no hay puestos de trabajo, lo cual es relativo: un italiano puede conseguir trabajo en menos de un mes, y más si vive al norte, que es donde está el dinero. El problema es que los italianos no se sabían racistas hasta que empezaron a tener inmigrantes. Rápidamente descubrieron que sí lo son, aunque a muchos uno les dice que se es de Venezuela o de otro país latinoaméricano y siempre te dirán de un primo, tío, amigo o conocido que fue para allá, o incluso ellos mismos, lo cual hace mas absurdo el que sean racistas. Afortunadamente no son tantos los que lo expresan abiertamente, y son muchos más los que se dan cuenta que no todos los extracomunitarios son criminales, pero siempre se podrán ver grupos como los fascistas o similares (como la Liga del Norte), que desprecian a los que no son como ellos. Bueno, nada es perfecto, aunque hay algo que tengo acá y que es muy difícil tener en Venezuela: tranquilidad. En efecto, puedo salir a la calle sin el temor de ser asaltado o asesinado, o incluso me puedo dar el lujo de pasear de noche por el centro de la ciudad sin miedo. Creo que esto es lo más valioso de vivir aquí: saber que en estas tierras, mal que bien, estás mejor que en una convulsionada Caracas, a pesar de los problemas que uno puede encontrar.



K-2

viernes, junio 04, 2004

Día UNO

Bueno, hoy he decidido empezar a escribir este pequeño diario de pensamientos y cosas que se me puedan ocurrir a lo largo del día, de la semana o mes. Debido a que tengo suficiente tiempo libre y que muchas veces me da tiempo de pensar en cualquier cantidad de pendejadas antes de hacer mi trabajo, he decidido crear este blog, de paso aprovechando la moda y toda esa paja... Así que esta es mi presentación... Nuevo añadidos y pensamientos serán puestos a lo largo de este día o de mañana (o pasado, no tengo prisa ^^).

K-2